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martes, 20 de noviembre de 2012

LOS CHARNEGOS INDEPENDENTISTAS Y LA CONSTRUCCIÓN NACIONAL


Llegó en un camión con remolque de madera hace cincuenta años. Un hatillo con algo de comida y una maleta anudada con un trozo de cuerda. Llegó a Lérida como tantos otros de su provincia de Jaén, porque un primo, el más avezado de la familia, se marchó hace años y ya tenía casa y un jornal digno. “¿Por qué no probar suerte? Que aquí acogen a todo el mundo; aquí hacen falta manos, que sí, que te vengas.” Llegó a Lérida con las manos encalladas y dejó atrás la hambruna que siempre había conocido en Andalucía, la hambruna a la que parecía condenado y, allí, en la recogida de la fruta, comenzó una vida nueva. Luego, más tarde, vinieron los hijos y floreció el ‘boom’ de la construcción. Llegó de emigrante a Cataluña y cincuenta años después se le revuelve el estómago cuando ve llegar a su nieto de una manifestación independentista, con la senyera al hombro y los ojos inyectados de odio a España, a Andalucía. “Nos roban”. Se le revuelve el estómago porque ni él ni sus hijos, ni sus amigos ni sus vecinos; nadie es capaz de explicar qué ha ocurrido para que en tres generaciones se haya producido esta transformación brutal.

Los censos de la época señalan que en 1970 la emigración andaluza en Cataluña, el exilio interior al que los forzó la necesidad, alcanzaba las 840.206 personas. La novena provincia andaluza. Era la colonia de inmigrantes más numerosa, pero junto a los andaluces estaban los extremeños, los aragoneses y los castellanos. Todos aquellos que habían dejado atrás un pueblo blanco como aquél al que le cantaba Serrat. “Escapad gente tierna,/ que esta tierra está enferma,/ y no esperes mañana/ lo que no te dio ayer,/ que no hay nada que hacer”. Y Cataluña, donde la planificación económica del último siglo había concentrado tanta industria, ofrecía todas las posibilidades que le negaba la tierra que los vio nacer. De aquellos catalanes que venían de la emigración, a estos catalanes que se suman decididos a la ofensiva por la independencia. Como vivimos el conflicto soberanista planteado por Convergencia i Unio en la espuma intensa de estos días, apenas hemos podido detenernos a pensar en el fenómeno sociológico más interesante que ha experimentado Cataluña en los últimos treinta años, y, que se ha desbocado ahora, con esta marea independentista.

Algunos analistas catalanes sostienen que si los dirigentes de CiU se han decidido, al cabo de tanto tiempo de tira y afloja, a romper hostilidades y embarcarse plenamente en el independentismo es porque en este momento, a diferencia de lo que ha ocurrido hasta ahora, el electorado ha evolucionado hacia esas posiciones radicales. Dicho de otra forma, hasta ahora Convergencia i Unio lideraba los procesos electorales autonómicos por el apoyo incondicional que le ha prestado la burguesía catalana, las clases medias y altas de origen catalán. Lo que nunca había conseguido es que hubiera un trasvase de votos de la clase trabajadora hacia sus candidaturas. Esa limitación es la que ha desaparecido ahora y se plasma, por un lado, en el sesenta o setenta por ciento de fuerzas independentistas que se sentarán en el nuevo Parlament que salga de las elecciones y, en el envés, en el desplome del Partido Socialista de Cataluña. Quiere decirse que es muy probable que ese trasvase de votos, ese movimiento sustancial del electorado, no se hubiera producido si el PSOE no se desnaturaliza en Cataluña. El día que la izquierda, internacionalista se convierte en nacionalista, comienzan a sentarse las bases de la situación actual. De ese engrudo ideológico no podía surgir otra cosa que la confusión general del mensaje socialista, la orfandad de una parte del electorado, y el declive que ahora vemos.

Pero, ¿sólo eso? ¿Es ésa toda la explicación del viraje del electorado catalán? No, claro, nada de lo que ocurre ahora se explica sin varias generaciones de catalanes educados en el discurso del agravio nacionalista, en el ideario del odio a España, en la realidad virtual del reino que nunca existió, de la nación que nunca existió. En la radio catalana, en RAC1, un locutor comenzaba todas las mañanas saludando a sus oyentes con adrenalina explosiva. “Hola catalans, bon dia. Comença un dia mes treballant per els andaluços” (“Hola catalanes, buenos días. Empieza un día más trabajando para los andaluces”). Ese goteo diario tenía que acabar en tormenta, sí. Y nadie habrá más desconcertado que aquel emigrante que llegó a Cataluña hace cuarenta o cincuenta años. El contraste del abuelo emigrante y el nieto independentista.

domingo, 24 de octubre de 2010

LOS POPULISMOS EN EUROPA, O ¿LOS CIUDADANOS ABANDONADOS?

También en ABC se publican una serie de artículos sonre el crecimiento de los partidos populistas en Europa, de los que conviene leer con atención el firmado por Enrique Serbeto en el que un politólogo afirma que:

Deserción de la izquierda Todos los expertos coinciden en diagnosticar que la crisis económica favorece la aparición de estos temores en la sociedad, Sin embargo, otra de las razones por las que se produce este fenómeno es que la mayoría de los partidos políticos tradicionales se han mantenido en los límites de lo políticamente correcto, ignorando lo que pensaba una parte de la sociedad a la que no han dado respuestas.

El politólogo y profesor de la ULB Jean-Benoit Pilet sostiene que durante los últimos años los partidos han dejado un espacio vacío, y señala sobre todo a la izquierda socialdemócrata «que en su proceso de modernización no se ha dado cuenta que abandonaba a los sectores obreros tradicionales». ....

Aunque puedan percibirse como tendencias simétricas, resulta cada vez más complicado catalogar a estas nuevas fuerzas dentro de la división tradicional entre la derecha y la izquierda. Algunos de los partidos que han puesto la cuestión de los problemas la integración de los inmigrantes sobre la mesa fueron definidos como de extrema derecha, pero ni Wilders en Holanda ni Akesson en Suecia ponen en duda los cambios de las costumbres sociales que se han llevado a cabo en sus respectivos países sobre el reconocimiento de derechos a los homosexuales, la introducción de la eutanasia y otros fenómenos «progresistas», a pesar de que tienen un discurso equivalente al del Frente Nacional francés en lo que se refiere al conflicto con los inmigrantes musulmanes y la defensa de la identidad nacional.

Para identificar a esos nuevos partidos hay que echar un vistazo también a este otro artículo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

LOS POLITICOS EUROPEOS Y LA INMIGRACIÓN

Hay que añadir unos pequeños datos al post de ayer sobre este mismo tema.

- El discurso de Merkel siguió a unas declaraciones del gobernador de Bavaria, Horst Seehofer, de la Unión Social Cristiana, a la revista Focus, en las que afirmó que Alemania debería poner coto a la inmigración procedente de Turquía y de otros países musulmanes ya que no se integran en la sociedad alemana.

- Según los estudios sociológicos realizados en Alemania, en el país viven 3,5 millones de turcos que hasta la fecha miran más hacia Turquía que hacia Alemania cuando se trata de buscar referentes en cuestiones importantes en materia política y cultural.

- Según el estudio citado ayer de la Fundación Friedrich Ebert, no sólo casi el 60% de los alemanes son partidarios de "restringir sustancialmente las prácticas religiosas" , sino que el 30% de ellos se siente sobrepasado o abrumado por la presencia de inmigrantes en el país.

- Ante esta situación, es conveniente destacar una encuesta realizada en Alemania que arroja unos resultados preocupantes. Como recordamos en un post anterior, el político alemán socialista Thilo Sarrazin escribió un libro donde afirmó que los musulmanes son uno de los grupos étnicos-religiosos de inmigrantes que no realizan ningún esfuerzo para integrarse en el país. Su libro le costó el puesto en el Bundesbank pero le ha granjeado una gran popularidad. Según la encuesta, realizada por el Berliner Morgenposten, un 18% de los alemanes votaría a un partido dirigido por Sarrazin, y parece evidente que su nuevo y reciente protagonismo procede más de sus opiniones sobre la inmigración más que de sus planteamientos económicos.

Alemania, como consecuencia de los efectos en el subconsciente colectivo de su historia reciente, ha esquivado de momento la creación de partidos de extrema derecha con cierto peso en la escena política nacional, pero eso no durará siempre. Millones de jóvenes alemanes ven la 2ª Guerra Mundial como algo muy lejano y sus efectos psicológicos no durarán muchos más años, y entonces es más que probable que surja en el país más grande de Europa ese partido fascista cuya aparición tanto se teme.

Si los políticos actuales, en Alemania o en España, siguen empeñados en mantener la venda frente a los ojos y en darle la espalda a las consecuencias sociales de la inmigración masiva, no tardaremos mucho en ver la aparición de nuevos partidos de los considerados de extrema derecha en el resto de los Estados miembros de la Unión, y será entonces cuando critiquen y acusen de xenofobia a la sociedad, a los medios de comunicación y a esos nuevos partidos.

Cuando se crea el caldo de cultivo para la aparición de un "virus mortal", el virus acabará desarrollándose.




martes, 19 de octubre de 2010

LOS POLÍTICOS EUROPEOS Y LA INMIGRACIÓN, EL FANTASMA DE LA EXTREMA DERECHA

Tras la llegada al poder de partidos y políticos considerados populistas y de extrema derecha en Suecia, Dinamarca y Holanda, y tras la expulsión de gitanos de Francia, la Canciller alemana Ángela Merkel se ha atrevido a afirmar algo que ya sabíamos, que la multiculturalidad es una milonga vendida por políticos e intelectuales de izquierda, un mito promocionado por ellos y que miles de siglos de historia habían demostrado como un imposible.

El magnífico libro de Sartori sobre el tema (La sociedad multiétnica: pluralismo, multiculturalismo y extranjeros, Taurus Ediciones, 2001. ISBN 84-306-0416-2) ya puso las cosas claras, pero Sartori es considerado como un intelectual de derechas y por tanto es mejor ignorar sus afirmaciones y seguir fomentando la llegada masiva e irregular de emigrantes.

Las declaraciones de Merkel están siendo consideradas como una deriva populista de la Canciller ante el declive de su popularidad, y puede que eso sea verdad, pero no por ello es menos verdad que la llegada masiva de emigrantes ilegales que son mantenidos por los impuestos de los ciudadanos comunitarios, y que se niegan en un alto porcentaje a integrarse en las comunidades de acogida, es una bomba de relojería que no para de hacer tic-tac y que puede acabar con el surgimiento de disturbios populares y étnicos.

Según informa El País "una encuesta de la fundación Friedrich Ebert, cercana al Partido Socialdemócrata (SPD), recogía esta semana que casi el 60% de los alemanes son partidarios de "restringir sustancialmente las prácticas religiosas" de los musulmanes. Si bien con un planteamiento bastante impreciso, la encuesta demuestra lo revueltas que están las aguas que gustan a los pescadores de votos. Sin embargo, los democristianos están dejando de nuevo que el debate derive en cacofonía".

Como es costumbre en nuestra izquierda, en esta ocasión El País se centra en las actitudes de los democristianos alemanes y obvia las hipotéticas consecuencias sociales que nos anuncian los resultados de la encuesta. Es decir, el problema para la izquierda es la mera existencia o desarrollo del debate sobre la emigración, para ellos el problema no se encuentra en que la sociedad en la que viven está cada vez más dividida y hastiada de la presencia de emigrantes, legales o ilegales, que ponen en peligro la propia viabilidad de la sociedad que los alemanes (o europeos en general) han venido creando desde hace dos mil años y que ha desembocado en un estado del bienestar y de protección de los derechos.

Los socialistas europeos ya empiezan a reclamar un "cordón sanitario" contra la extrema derecha; se echa mucho de menos la misma petición contra la extrema izquierda, que ha costado decenas de millones de muertos en todo el mundo, pero eso es sólo un wishful thinking. Según informa Euobserver: The leadership of the Party of European Socialists, the pan-European political party that brings together all European social democratic outfits, on Friday (15 October) adopted new five-point code of conduct on how to act around extreme right parties, which have seen a sharp rise in support in many countries in the wake of the economic crisis....."Regarding this threat ... all European parties should sign up to our plan to refuse to work with the extreme-right," the party's president and former Danish prime minister Poul Nyrup Rasmussen..... Specifically, the party is calling on mainstream left, right and centre parties to reject any ruling coalitions, electoral alliances or any "implicit support" with far-right parties and to isolate members who break the cordon sanitaire.

Es decir, hay que aislar políticamente y en las instituciones a los partidos de extrema derecha . Primero, habría que aclarar qué es extrema derecha y qué no lo es, porque no todas las opiniones políticas que no son del agrado de los socialistas y los comunistas son posiciones extremistas; algunas son declaraciones de simple sentido común. Por otra parte:

- ¿Por qué no se incluyen entre esos apestados políticos a las organizaciones de extrema izquierda?

- ¿Por qué se sigue gobernando en algunas comunidades españolas junto a extremistas de izquierda y ultranacionalistas con toques racistas.

- ¿Por qué se negocian unos presupuestos generales con ultranacionalistas católicos y racistas que basan su ideología en los escritos de un enfermo mental como Sabino Arana?

No voy a defender a los partidos de extrema derecha, que merecen tanto desprecio como el resto de extremistas, pero los socialistas europeos vuelven a recaer en la tentación de clasificar como extremistas de derecha a organizaciones que propugnan cuestiones y problemas que se encuentran en las calles, esas que los partidos de izquierda dicen conocer mejor que nadie. Ignorar las consecuencias de una emigración masiva, descontrolada y que defiende unos valores enfrentados a los europeos (de raíz cristiana, guste o no a los izquierdistas) no puedo más que conducirnos a futuros problemas sociales.

Nuestros políticos, y sus intelectuales orgánicos, deben empezar a considerar que la emigración debe tener una regulación mucho más estricta y controlada, y que su integración debe cumplir ciertos requisitos legales y administrativos, sin dejarla a la simple voluntad de los inmigrantes.

Aquí, en Australia, es así y nadie se sorprende por ello. Es cierto que las condiciones geográficas propias facilitan esa labor de control, pero lo que de verdad es importante en este ámbito es la voluntad política, y aquí se tiene y nadie la pone en solfa cada vez que llega a la costa un barco con inmigrantes. Es difícil ponerle coto, y cada día se presentan dificultades, pero la imagen de dureza que arrojan las autoridades en esta esfera ya tiene un alto efecto disuasorio del que carecemos en Europa.

Nuestros políticos deberían tomar buena nota del discurso sobre la inmigración del ministro liberal australiano Peter Costello en el Sydney Institute en febrero de 2006, y que en España atribuyen al ex Primer Ministro laborista Kevin Rudd. No en vano, posiblemente sea uno de los discursos más difundidos en España en los últimos años, a través de correo electrónico y en versión reducida, y no sólo entre gentes de extrema derecha o de conservadores, yo lo he recibido varias veces y procedente de gentes de diversas tendencias.



lunes, 20 de septiembre de 2010

XENOFOBIA EN EUROPA. EL EJEMPLO SUECO

Como hemos dicho en otros posts (por ejemplo aquí), la xenofobia está en aumento en Europa a pesar de los discursos multiculturalistas de los políticos europeos, que ignoran los problemas y las reclamaciones de sus ciudadanos, provocando que crezca el fantasma de la extrema derecha en algunas sociedades de las antes consideradas modélicas, y donde la inmigración se inició y aceleró mucho antes que en España.

El último ejemplo es Suecia, donde los Demócratas Suecos han sido realmente los vencedores en las elecciones generales de ese país.

A los «Sverige Demokrater» (SD) se les impidió participar en los debates y fue censurado en las televisiones. Sin embargo, pasa con creces la mágica frontera del 4% (un 5,7%) y entra en el Riksdag con 20 escaños. Como en Dinamarca, el electorado ha aplaudido su política nacionalista que pretende cerrar la puerta a los refugiados. Muy a pesar de los políticos tradicionales, que aseguran rechazar toda clase de cooperación con los recién llegados, la ultra derecha se cuela en el Parlamento y es la verdadera ganadora de los comicios.

Pues no, nuestros políticos seguirán con el discurso amable de puertas y brazos abiertos. La emigración es necesaria para nuestra economía, e inevitable teniendo presente la pobreza del "mundo exterior", pero debe ser controlada, regulada y restringida. Mientras nuestros políticos no lo asuman, entenderlo sólo no es necesario, nos encaminamos en la misma dirección que los demás países europeos.


sábado, 18 de septiembre de 2010

XENOFOBIA Y RACISMO EN ESPAÑA

Con ocasión de las expulsiones de Francia de gitanos rumanos y búlgaros, se están publicando una serie de artículos sobre el aumento de la xenofobia y del racismo en España con motivo del acelerado y casi repentino incremento de la presencia de musulmanes y sudamericanos en nuestro país. De ser un país de emigración no hemos convertido en uno de inmigración en sólo unos años.

Uno de los artículos más destacados del fin de semana sobe este asunto lo ha escrito Jose Antonio Zarzalejos en El Confidencial.com, donde liga el crecimiento de estos sentimientos negativos con un hipotético aumento de la extrema derecha en española, y donde refleja los datos de una encuesta sobre el elevado antisemitismo y el rechazo a los musulmanes. Para mi Zarzalejos, y tantos otros periodistas cometen dos errores a la hora de valorar la situación:

El primer error se produce cuando afirma que "Sería regresivo que un país que como el nuestro que ha sabido contener la convulsión xenófoba e hipernacionalista que condiciona en Europa a los grandes partidos -de centro derecha y socialdemócratas- rompa con una tradición democrática impecable. Compatible, por cierto, con políticas de inmigración rigurosas".

En España sí existe ese hipernacionalismo, pero no a nivel nacional sino de comunidades autónomas, fomentado por los políticos sólo por intereses electorales y que nos está llevando a que unos españoles miren con recelo, incluso odien, a otros españoles sólo por su lugar de residencia o nacimiento, aunque su cultura y religión sean exactamente iguales. Es decir, el caldo de cultivo para el racismo ya existe, y ha sido creado por políticos pretendidamente demócratas como socialistas y nacionalistas.

Segundo. Dice el autor que "Como en Alemania con la CDU, en España el Partido Popular se puede apuntar el logro de aglutinar en una organización de espectro muy amplio -y por ello existen tensiones en su seno- a toda la derecha. ¿Por cuánto tiempo más? En mi opinión, no demasiado, porque la crisis económica, el desempleo y la insolidaridad favorecen el cuarteamiento de los espacios políticos e ideológicos. Y porque entre el electorado del PP existen síntomas, expresados indirectamente en determinados discursos mediáticos, de que el esfuerzo de cohesionar a grupos tan diferentes resulta excesivo e ineficiente. El Partido Popular -y el grueso natural de su electorado- no son de chicle".

A esta afirmación hay que contestar que qué manía tienen algunos de asociar racismo y xenofobia con extrema derecha. Le Pen obtuvo sus votos y creció exponencialmente entre los trabajadores de los barrios humildes de Marsella, en los barrios obreros de Montpellier o Lyon. Los votantes de los partidos xenófobos y racistas se encuentran entre la izquierda, entre los comunistas, entre los obreros que ven amenazado su precario modus vivendi por los emigrantes que se instalan entre ellos, que pretenden cambiar sus costumbres y que compiten con ellos por puestos de trabajo. La xenofobia no crece más entre la derecha, sino entre los afectados por la llegada masiva de inmigrantes, es decir, entre los votantes tradicionales de izquierdas, abandonados por sus políticos.

Si los políticos quieren evitar problemas y un auge del racismo y el radicalismo deben empezar por crear programas que impulsen y obliguen a la integración, como sucede con polacos o búlgaros, y no deben acogerse a la idea del multiculturalismo, un invento que no sirve más que para que esos instintos considerados primitivos crezcan desaforadamente debido al choque de culturas que en ocasiones son completamente antagónicas, como la democracia y la defensa de ciertos valores del Islam.



miércoles, 1 de septiembre de 2010

EMIGRACIÓN MUSULMANA Y UNA NUEVA AMENAZA CIUDADANA EN EUROPA

El blog digital Euobserver.com informa de una noticia que debería empezar a preocupar a los gobiernos europeos sobre los efectos de la masiva inmigración musulmana en la Unión Europea y la reacción de los ciudadanos en os que se empiezan a despertar temores, hasta ahora larvados, que pueden desembocar en enfrentamientos callejeros.

El artículo de Euobserver de que los seguidores de diversos equipos de fútbol tienen intención de crear en Amsterdam una "Liga de Defensa Europea", en la que unirían fuerzas y coordinarían actividades grupos similares de varios países europeos al embrión ya creado y organizado en Inglaterra y conocido como English Defence League. Por su interés reproducimos este artículo completo a continuación:
The English Defence League (EDL), the anti-Muslim 'street army' composed largely of football hooligans that burst onto the front pages of British newspapers in the last year as a result of its often violent protests, is to hold a rally in Amsterdam in October.

The EDL is to demonstrate in support of Geert Wilders, the Dutch anti-immigrant firebrand, with a recently launched French Defence League and Dutch Defence League, modelled on the English group, to join them along with other anti-Islamic militants from across Europe.

Formed in 2009, the EDL has held over a dozen often rowdy marches and demonstrations in cities across Britain over the last year. Protests that attracted only a couple hundred militants at the end of last year are now bringing thousands out. On Saturday (28 August) a rally in Bradford, West Yorkshire, home to the second-largest community of south Asians in the UK, turned ugly when members clashed with police and pelted anti-racist activists with bricks, bottles and smoke bombs. Thirteen were arrested, according to media reports.

Anti-racist watchdogs call the EDL one of the most worrying developments on the far-right scene in the UK since the 1970s and the days of the National Front, an openly white supremacist and neo-Nazi political party. The group now appears to be meeting with some success in exporting its novel brand of nativism to the continent, a combination of anti-Muslim vitriol, aggressive street marches and attempts to rope in football hooligan gangs by holding rallies around the same time as matches.

Graeme Atkinson, European editor of Searchlight magazine, a UK anti-fascist journal, says that the group is "tapping into a widespread and growing Islamophobia in society," in a way that other far-right groups, weighed down with explicitly fascist iconography and discourse, have not been able to.

He warns against panic regarding the new group, but says authorities should not be blind to the growth of such movements, describing the new formation as "an utterly socially divisive, politically toxic ideology."

New kind of far-right outfit

Distinct from the traditional far right, the EDL, which originally grew out of the "football casual" subculture, claims to be multi-ethnic, to target "jihadism" rather than Muslims, and employs a rhetoric more in keeping with the fringes of neo-conservative anti-Islamism than the nostalgia for Nazism of other far-right formations.

The group's mission statement declares that anyone is welcome, so long as they are "integrated:" "We are non-racist/fascist and anyone is welcome if they want to live under English values and fully integrate into our way of life."

"English Defence League members recognise that this threat is one that must be stopped at all costs. Our Christian, Jewish, Sikh, and Hindu friends all have tales to tell with regard to Islamic Imperialism," the group's "Exposing the myths" page reads.

One of its leaders is Guramit Singh, a Sikh born in Britain, and it says it is, like Mr Wilders, strongly pro-Israel and maintains both Jewish and LGBT "divisions" while backing a ban on the building of mosques and seeking the burqa to be outlawed. Its LGBT wing was set up after the Dutchman visited the UK in March when he had been invited to show his short anti-Islam film, Fitna, in the House of Lords. At a demonstration in Bolton in March, a man held up a pink triangle alongside anti-Islam placards and banners. Its LGBT division has 107 members at the time of writing.

In what would normally be anathema to traditional, antisemitic far-right outfits, the group has taken to brandishing the Israeli flag at rallies and, according to the Jewish Chronicle, its Jewish division had signed up hundreds of members on its Facebook page until the page was recently deleted, though Jewish leaders in the UK actively discourage young people from joining, with the Board of Deputies of British Jews describing the organisation as "built on a foundation of Islamophobia and hatred which we reject entirely."

Links to BNP, Swedish Democrats

As with other formations in Europe that far-right monitoring organisations describe as "far-right-lite," notably Mr Wilders, Denmark's People's Party and the late Pim Fortuyn, some in the EDL try to distance themselves from, in the words of the group's website, the "Adolf-worhipping neanderthals."

But these same monitors say that while the EDL is not an outright "fascist" or neo-Nazi formation, links with the traditional far right remain, with many leaders being ex-members of the British National Party. Its leader, Tommy Robinson, is an ex-BNP activist. One of the organisation's main strategists is 45-year-old IT consultant Alan Lake, who has advised the far-right Swedish Democrats on tactics.

Meanwhile, at every demonstration but two in the last year, dozens have been arrested. The group's marches regularly involve anti-Muslim sloganeering and frequently descend into violence. At a rally in Dudley in July, a Hindu Temple was attacked as well as a number of shops, restaurants, cars and homes.

Figures for the size of the organisation and its supporters are hard to pin down and no figures have emerged for the new continental franchises. The group claims it has "thousands" of supporters and has spawned a Scottish Defence League and a Welsh Defence League, both of which have held rallies in their respective countries, as well as an Ulster Defence League. Police meanwhile reckoned that 1,500 to 2,000 EDL demonstrators marched in Newcastle upon Tyne in May this year, one of its bigger rallies.

Ground Zero 'Mosque'

The EDL has received endorsements from Robert Spencer and Pamela Geller, two of the main agitators behind the right-wing movement opposed to a Muslim community centre being built two blocks away from the site of Al Qaeda's attacks on New York in 2001, the so-called Ground Zero Mosque. Geert Wilders, for his part, is scheduled to speak at a protest in Manhattan on 11 September this year by Stop Islamization of America (SIOA) against the building of the community centre.

Although Mr Wilders is not thought to have direct links with the EDL, SIOA is an affiliate organisation of Stop Islamisation of Europe (SIOE), which has marched alongside the English hooligan movement. SIOE itself was founded in 2007 by Anders Gravers, previously the leader of a tiny Danish party called Stop the Islamisation of Denmark (Stop Islamiseringen af Danmark), in reaction to the Jyllands-Posten Mohammed cartoon controversy. On 11 September 2007, the SIOE staged a demonstration in Brussels.

Other affiliate organisations have been created in 10 European countries including Denmark, Russia, Finland, France, Germany, Norway, Poland, Romania, and Sweden and the United States of America. Mr Gravers is reportedly on friendly terms with Mr Wilders, is his "friend" on Facebook and will be speaking alongside him at the anti-Mosque rally in New York.

The demonstration in Amsterdam is due to take place on 30 October, according to the EDL website. Mr Wilders heads to court at the end of next month on charges of inciting racism. The case begins 5 October, with a verdict expected 2 November.

Joining them there will be members of the recently formed Dutch Defence League' and French Defence League, both modelled on the EDL. The latter draws its members from the ranks of far-right supporters of the Paris Saint Germain football club, known in France for long harbouring a far-right element among the club's supporters, although elsewhere on the continent, according to EDL spokesman Steve Simmons, not all the defence-league-linked groups have their origins in football hooliganism.

Paris Saint Germain supporters

The French Defence League, which employs both an anglophone version of its name and "Ligue Francaise de Defense," founded in May and more latterly takes the name Ligue 732, after a group of Paris Saint Germain supporters, that, according the outfit, "tries to unify all French Casuals, Ultras and French Fans to fight against Radical Islam."

The 732 figure references the year that the French king Charles the Hammer, the grandfather of Charlemagne, won a victory at the Battle of Tours halting Islamic expansion in western Europe.

Mr Simmons told EUobserver that militants from the "anti-Jihad movement" in Germany, Belgium, Switzerland and "other European states" will join them in Amsterdam for the launch of what is termed the "European Defence League" or, alternately, the much cuddlier "European Friendship Initiative."

"I would also like to take this opportunity to announce a new demonstration that is to take the English Defence League global," Tommy Robinson, the pseudonym of the group's leader, Stephen Yaxley-Lennon, a former member of the BNP, wrote on the EDL website in a missive in July.

"You may be aware that the great man Geert Wilders is in court for race hate charges," he continued. "The EDL has been in contact with our European brothers and sisters and we have decided that on Saturday, 30 October the European Defence League will be demonstrating in Amsterdam in support of Geert. We hope that all of you will be able to join us for this, what promises to be a landmark demonstration for the future of the defence leagues."

"We feel that freedom of speech is being eroded and a lot of appeasing of radical muslims and Islam in general. Geert has the courage to take this on and we want to support him," the group's spokesman, Steve Simmons, told EUobserver.

Counter-Jihad conferences

In June this year, the EDL sent two representatives to Counter-Jihad 2010 - a conference in Zurich held by the International Civil Liberties Alliance, which does not focus on civil liberties at all but is instead an anti-Muslim movement. It was the fourth such pan-European conference in as many years.

The Zurich conference may have been where the idea for a European Defence League originated. According to an EDL report back from the meeting, which attracted "counter-Jihad" activists from Denmark, Sweden, France, Germany, Norway, Austria, Switzerland, the UK and the US, the conference "built on the important work that had already been done as well as doing the groundwork for new initiatives and the inclusion of new organisations and activists in the work of the global counter jihad."

Mr Simmons for his part in a slight detour from the announcement of Mr Robinson, told EUobserver that the Amsterdam rally will see the launch of the "European Friendship Initiative," and that a "European Defence League" will be just part of this broader alliance of "Defence-League"-branded movements.

He said that talks are ongoing with in particular German, Dutch, Belgian and French groups ahead of the Amsterdam demonstration. Already, in April this year, the EDL took part in a small pro-Wilders rally of 100 people in Berlin outside the Dutch embassy, organised by the Burger Bewegung Pax Europa (Pax Europa Citizens' Movement).

He also explained why the EDL and allied groups are heading to the Netherlands: "We feel that freedom of speech is being eroded and there is a lot of appeasing of radical muslims and Islam in general. Geert has the courage to take this on and we want to support him."

He downplayed the group's rowdy reputation: "We want to turn it into a sort of celebration rather than a protest, with food, drink and entertainment."

He claimed that off-duty serving UK, Dutch and German soldiers which had joined "Armed Forces Unite," (which grew out of "Armed Forces Defence League," a Facebook group for EDL-supporting soldiers and sailors) have offered to help Dutch police to steward the event.

The city of Amsterdam government for its part is aware of the plans for a demonstration and is tracking developments, but will not discuss details of preparations due to "security considerations."

In Bradford over the weekend, in what was a massive police operation, some 1,600 officers from 13 forces took part.

Siento no traducir el artículo, pero es demasiado largo, pueden hacerlo utilizando los traductores en línea que les ofrece internet.

EMIGRACIÓN EN EUROPA

Volvemos al tema de las expulsiones de extranjeros de Francia y a la hipotética posibilidad de que uno de los pilares de la Unión Europea, la libertad de movimiento y residencia de sus ciudadanos, pueda modificarse a causa de las presiones francesas.

El ministro francés de Inmigración, Eric Besson, ha afirmado hoy en Bruselas que la libertad de circulación dentro de la UE no puede ser "incondicional"...."El logro europeo de la libertad de circulación es extraordinario, pero no puede ser incondicional ni un pretexto para la realización de actividades ilícitas, y en particular, el tráfico de seres humanos".

Besson ha insistido también en la "responsabilidad propia de cada estado de la UE para la integración social y económica de sus ciudadanos", y ha dicho explícitamente que la integración de los gitanos es antes de nada un asunto que atañe a Rumania, que debe poner en marcha "un plan de urgencia" a este fin. Conozco los Balcanes y puedo asegurar personalmente que los gitanos de esos países no tienen las más mínimas oportunidades, pero tampoco han hecho mucho esfuerzo durante siglos por formar parte de las sociedades donde viven.

Besson ha hecho hincapié en que la ley europea prevé excepciones al derecho a la libre circulación de personas, como la amenaza reiterada al orden público, ser una carga desproporcionada para la Seguridad Social o no tener recursos suficientes para mantenerse en el país de acogida..

Todos los periódicos españoles se hacen eco de la reunión de Besson con las autoridades comunitarias y de la rueda de prensa posterior por lo que no vamos a destacar ninguno de ellos. Y como siempre llega la hora de preguntarse si el Gobierno francés tiene razón en sus afirmaciones o si debemos hacer caso a otras consideraciones de tipo moral, ético o ideológico. La realidad cotidiana es que en el caso de las comunidades gitanas balcánicas, y como afirma Francia, su residencia en países como España o Alemania no tiene la finalidad de integrarse ni de establecerse aceptando las normas de convivencia locales (europeas en definitiva) sino que pretenden ser subvencionados permanentemente por el Estado de acogida sin participar en los mecanismos que permiten financiar y mantener esos sistemas de asistencia de los que se aprovechan.

La posición común de los partidos izquierdistas y de la mayoría de las ONG's (que son de todo menos no gubernamentales) es que la sociedad es culpable de la situación de debilidad de estas comunidades y por tanto es responsable de garantizarles todo lo necesario para la subsistencia. Pero estos sectores siempre olvidan que la sociedad no es algo abstracto sino una suma de personas, de ciudadanos que diariamente deben trabajar y realizar esfuerzos para mantener a sus familias y a esos sistemas "asistenciales" de los que esas comunidades de "desfavorecidos" se aprovechan. Por tanto, en bien de una responsabilidad mutua y común, se les puede y debe exigir que formen parte de los sistemas productivos y sociales que les mantienen. Suene esto a racismo o a falta de humanidad.


martes, 31 de agosto de 2010

EMIGRACIÓN EN EUROPA Y EN ESPAÑA

Siguen las manifestaciones y declaraciones a favor y en contra de las medidas del Gobierno francés para regular le emigración ilegal en su país y el control de la criminalidad protagonizada por los sectores marginales de la sociedad francesa.

El Ministro de Inmigración francés Eric Besson ha hecho público un plan para modificar la legislación migratoria que permitiría expulsar a los emigrantes que se dedican a la mendicidad agresiva y a la delincuencia habitual como medio de vida. Francia está teniendo que defenderse de las acusaciones de violar uno de los principios de organización y funcionamiento de la Unión Europea, la libertad de funcionamiento y establecimiento de los ciudadanos de la Unión, por las expulsiones de gitanos rumanos y búlgaros. Pero esta modificación de la ley afectará a todos los emigrantes, no sólo a los balcánicos, y hay que recordar que existen zonas de las ciudades francesas donde la delincuencia está controlada directamente por bandas de delincuentes inmigrantes.

Y esa situación es una de las razones por las que la extrema derecha de Le Pen consigue tan buenos resultados en las provincias francesas del sureste. Y esa es una de las razones por las que en muchos países europeos crece el racismo y el poder de los partidos de extrema derecha como en Dinamarca, Holanda, Francia, e incluso en Gran Bretaña, donde se está produciendo un fenómeno poco conocido hasta la fecha.

Por otra parte, y en lo que respecta a la emigración de origen musulmán, no es solo en Francia donde se producen polémicas políticas y sociales. Un político socialdmócrata alemán, el ex consejero de Hacienda de la capital alemana y hoy directivo del Banco Central alemán, el Bundesbank, Thilo Sarrazin, ha desatado una fuerte controversia con los estereotipos que aborda su libro «Alemania se disuelve». Según ABC, En él predice la eutanasia de su país, autoproducida por un estado que atiende de oficio a cuantos no logran incorporarse al sistema social, y un exceso de solicitantes por la inmigración de una cultura que no desea participar.

Además de esta afirmación, Sarrazin ha declarado en el libro y en sus entrevistas que la emigración musulmana es una
una capa inmigrante no integrable, que en su opinión «no hace nada por el bienestar de sus hijos y produce en masa muchachitas con el pañuelo islámico».

el político del SPD apuntala con montañas de datos y estadísticas, fiscales y educacionales, la supuesta incapacidad musulmana para incorporarse al estilo de vida occidental;

no tiene porqué «aceptar a quien vive de las ayudas de un estado que rechaza, no se interesa suficientemente en la educación de sus hijos y produce constantemente nuevas niñas con "hiyab"». En el libro abunda en que «los inmigrantes musulmanes, en todos los países europeos, le cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben».
Como no podía ser de otra manera, los integrantes de todo el espectro político de Alemania, un país que sigue viviendo bajo un tremendo complejo de racismo y un insuperable sentimiento de culpa por el genocidio del III Reich, han salido en tromba a criticar a Sarrazin y a pedir su dimisión de su puesto actual así como la expulsión del partido. No obstante, las declaraciones de Sarrazin serían compartidas en Europa, y en España, por un alto porcentaje de la población. No es necesario realizar encuestas de opinión, que siempre ofrecen resultados diferentes a las conversaciones que se escuchan en los bares donde la gente se expresa con verdadera libertad.

Nuestros políticos e intelectuales, ciegos a las preocupaciones de la población, se niegan a enfrentarse a esta sensación y prefiere ponerse la venda en lugar de enfrentarse a los desafíos que plantea una emigración musulmana que no desea integrarse y que sí desea acabar con el modo de vida occidental.

Es evidente que ante el bajo índice de natalidad de algunos países europeos, especialmente bajo en el caso español (un 25% de los nacimientos en España tiene como protagonistas a inmigrantes), la inmigración se hace necesaria, pero debe ser regulada de manera estricta, haciendo una selección del tipo de emigración que necesitamos, por estudios, cultura, preparación profesional. Australia lleva haciéndolo así decenas de años y aún así tiene problemas, pero infinitamente menos difíciles que los que enfrentamos los países europeos.


viernes, 27 de agosto de 2010

EXPULSIONES DE GITANOS

Subíamos el miércoles pasado un post sobre la expulsión de los gitanos de Francia y otros países europeos, hecho sobre el que se va facilitando nueva información poco a poco.

Informa ABC de que casi la mitad de los franceses aprueba las expulsiones según una encuesta del periódico francés Le Parisien, un 48% a favor contra un 42% en contra, tendencia que podría estar cambiando según esta información, aunque sería conveniente comprobar nuevamente y no sólo de oídas si este cambio de opinión es real.

Asimismo, informa la prensa, según datos ofrecidos por el ministro de Inmigración Eric Bessonde, que el Gobierno de Sarkozy ha repatriado a un total de 8.313 rumanos y búlgaros, en su mayoría de forma voluntaria, desde principios de año, frente a 9.875 en 2009. Con lo que nos vuelve a surgir la misma pregunta que el miércoles ¿por qué ahora se denuncian y critican estas repatriaciones si se llevan produciendo desde hace dieciocho meses?

La emigración y los medios para controlarla y regularla siempre se han convertido en una herramienta política para situar al oponente en un extremo del espectro político, pero en pocas ocasiones se ha preguntado la opinión de la población sobre el tema. Ya sabemos, para los gobiernos democráticos la opinión popular no suele ser de interés a no ser que respalde sus posiciones e intereses.

jueves, 26 de agosto de 2010

EXPULSIONES DE GITANOS RUMANOS EN EUROPA

Las expulsiones de gitanos rumanos de Francia han levantado una densa polvareda en Europa sobre el respeto de los derechos humanos en ese país, al mismo tiempo que se relacionan con el interés del Presidente Sarkozy por levantar una cortina de humo sobre sus errores en el gobierno y como una manera de mejorar su baja popularidad actual.

Sin embargo, según informaciones ofrecidas por el blog euobserver.com, las cosas no son tan simples y localizadas sólo en Francia como las refleja la prensa europea.

El Ministro de Emigración de Francia ha convocado a cuatro de los seis estados miembros con mayor economía a una reunión informal en París el próximo 6 de septiembre para tratar cuestiones migratorias. Acudirán Italia, España, Alemania y Reino Unido.

Francia ya habría deportado a lo largo del pasado año más de 10.000 gitanos rumanos y búlgaros, pero el asunto ha saltado a los medios este verano cuando se ha ordenado las redadas en más de 300 campamentos y cuando Sarkozy ha ligado la emigración ilegal con el crimen.

Italia por su parte afirma que expulsará a los ciudadanos europeos que no sean capaces de mantenerse por sí mismos, y pretende que la UE introduzca un mandato de deportación de los gitanos que no puedan mantenerse por sus propios medios, esperando que en la próxima reunión de París se acepte esta iniciativa.

Pero no son sólo Francia e Italia los que han adoptado esta posición. El grupo liberal del Parlamento Europeo ha denunciado las deportaciones realizadas también en las últimas semanas por Dinamarca, Alemania y Suecia.

El multimillonario y filántropo George Soros, el mismo que con sus maniobras financieras sobre divisas en apuros han hundido varias economías y puesto en peligro de subsistencia a cientos de miles de personas, aboga por la integración de los gitanos y el fin de las deportaciones.

El intelectual francés Dominique Moisi critica seriamente a Sarkozy por estas medidas calificándolas de populismo anti inmigración y maniobras electoralistas: Al alentar violentas pasiones contra los inmigrantes para obtener ventajas electorales de corto plazo, primero obtendrá deshonor y después la derrota. Aunque hoy una mayoría de los franceses pueda estar inclinada a simpatizar con su retórica antiinmigrantes, no hay garantías de que esto le signifique la reelección en 2012.

En España existe también un profundo sentimiento de malestar ciudadano hacia la presencia de gitanos rumanos y la instalación de campamentos en los suburbios de la ciudad donde se instalan y sobreviven sin intentar integrarse en las sociedades donde se les ha dado acogida. Es políticamente incorrecto, pero la relación entre la presencia de estos gitanos balcánicos y el incremento del crimen en determinadas zonas de las ciudades es evidente.

¿Es posible que en España se produzcan estas deportaciones? No, la presión de la prensa y de las organizaciones de defensa de los inmigrantes y los derechos humanos no permitirían que se produjeran este tipo de actuaciones. Pero estas situaciones de marginalidad, subvenciones y criminalidad debe solucionarse con medidas legislativas y administrativas, en las que debe tomar parte la Unión Europea para implantar una solución común. Como en el caso de los musulmanes, se debe respetar la cultura tradicional de este colectivo, pero se debe respetar y proteger la cultura tradicional de la sociedad de acogida.

Finalmente, ¿Por qué la prensa española sólo se trata la cuestión de las expulsiones en Francia y no cita los casos de Dinamarca o Suecia? Es evidente que una presidencia francesa conservadora y son complejos en Francia es mucho más jugosa para convertirse en el objetivo de la prensa de izquierdas.

lunes, 16 de agosto de 2010

MULTICULTURALISMO, NACIONALISMO, CULTURA

Leyendo un interesante artículo sobre "culturalismo" publicado en Open Democracy, titulado Culturalism: culture as political ideology, he recordado un libro de Giovanni Sartori publicado en 2001 sobre el multiculturalismo titulado La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros, que tuvo una buena acogida por los sectores conservadores pero que recabó bastantes críticas por los sectores políticos e ideológicos de izquierda.


El artículo de Open Democracy ha sido redactado por dos investigadores daneses y se centra en la situación de Dinamarca, pero realiza proposiciones que son asumibles o trasladables a cualquiera de los países occidentales.


Según los autores, la controversia sobre el multiculturalismo ha cambiado los frentes políticos. La izquierda defiende el respeto por las minorías culturales, afirmando que se pueden conjugar y armonizar el multiculturalismo y las ideas liberales de la sociedad (derechos fundamentales, sistemas políticos, etc.). Mientras que la derecha está en guardia en la defensa de la cultura nacional, y en su extremo aporta el concepto del etnopluralismo, la idea de que toda cultura tiene derecho a su autonomía y a su existencia siempre que permanezca circunscrita a su propio territorio, de modo que los inmigrantes deben asumir que deben ser asimilados a la cultura del territorio de acogida o regresar a sus países de origen.

Culturalismo, por su parte, es la idea de que los individuos están determinados por su propia cultura, culturas que forman ámbitos cerrados donde el individuo no solo es incapaz de dejar de lado su cultura propia sino que sólo puede realizarse personalmente a través de ella. El culturalismo también mantiene que esas culturas reclaman poseer unos especiales intereses y requieren una protección también especial, incluso aunque para ello se deban violar los derechos fundamentales de los individuos.

El nacionalismo sería una variante del culturalismo, según la cual una única cultura facilita las bases para la existencia del Estado, como demuestra el renacimiento del nacionalismo en España en el que se hace uso de la cultura propia como base justificadora de toda la política local.

En base a estos conceptos, la izquierda tradicional pelea para que se reconozcan como elementos culturales prácticas sociales y religiosas que son antiliberales (liberalismo como concepto y base de una sociedad ilustrada democrática y que respeta los derechos fundamentales), mientras que la extrema derecha y los nacionalistas locales de derecha e izquierda hacen renacer un nacionalismo cultural excluyente.

Éste sería un sumario del artículo de Open Democracy, y no vamos aquí a traducir el artículo completo, pero se recomienda su lectura y la extrapolación de algunas conclusiones y afirmaciones a la actual situación política española, donde podemos contemplar como premisas izquierdistas son abandonadas por los nacional socialistas locales haciendo un extraño seguidismo de los nacionalistas, abandonando lo que deberían ser sus principios ideológicos.

En cuanto a Sartori y su libro citado, en éste afirma que a diferencia del pluralismo político, que incluye a los partidos, asociaciones y grupos existentes sin condenarles al aislamiento ni tratar de multiplicarlos, el multiculturalismo es una fábrica productora de diversidad dedicada de forma obsesiva a hacer visibles las diferencias o a inventárselas con propósitos de separación o de rebelión: la creación de subcomunidades que se comportan como contracomunidades significa el fin del pluralismo, por ello "El multiculturalismo lleva a Bosnia y a la balcanización".

Las identidades de adscripción (nacionalidad, lengua, raza, religión o sexo) del multiculturalismo, pegadas a la espalda de sus titulares desde el nacimiento, crean guetos cerrados e impiden a sus pobladores atravesar fronteras interculturales. Las políticas públicas de affirmative action o de discriminación positiva en favor de grupos desfavorecidos refuerzan esas tendencias a fabricar la diversidad, aunque no tengan una fundamentación teórica multicultural.

En Europa encontramos que los riesgos para la estabilidad y la supervivencia del sistema pluralista, entre otros factores, están creados por la inmigración incontrolada y la concesión de derechos de ciudadanía a extranjeros de difícil o imposible integración. A diferencia de Estados Unidos, un país construido por los inmigrantes, Europa se ha convertido de la noche a la mañana en tierra de acogida sin la menor experiencia previa. La sociedad multiétnica describe cómo la superpoblación y la urbanización han agravado los efectos de la miseria tradicional africana y han puesto en marcha un proceso migratorio imparable, crecido por los afluentes llegados de las regiones más pobres de América Latina, Europa Oriental y Asia; las peculiaridades del fundamentalismo islámico y las resistencias a la integración ofrecidas por las "extrañezas radicales" de religión y etnia constituyen otro motivo de preocupación.


Dada esa pesimista combinación de diagnósticos y pronósticos, las severas críticas de Sartori a la excesiva tolerancia de la política de extranjería en Italia (podríamos añadir a Francia y España como partidarios de esta actitud) y sus desalentadores augurios sobre la desestabilización y desintegración de la democracia a menos de que se regularice y se limite la entrada de 
inmigrantes, resultan insuficientes; si la emigración hacia Europa impulsada por el hambre y la desesperación es incontenible, no basta con desaconsejar las estrategias actuales: más allá de cerrar herméticamente las puertas a los ilegales (¿de qué manera?) y de recortar los derechos o el acceso a la ciudadanía de los inmigrantes legales (¿hasta qué punto?), se necesitan alternativas de acción positiva inspiradas precisamente en los valores del pluralismo político.


Huyendo de lo políticamente correcto, Sartori tacha a los defensores de la multicultura y la acción afirmativa de falsos liberales que desean acabar con el pluralismo y la tolerancia. Sartori trata de conservar, frente a la agresión del extranjero que no se somete al imperio de la ley, las conquistas de la civilización occidentual: la democracia, el valor de la diversidad, el Estado de derecho, la libertad, la tolerancia y el pluralismo de los partidos. Sartori busca una "buena sociedad", una sociedad abierta. Afirma que la presión de los flujos migratorios en Europa y la doctrina multiculturalista están poniendo en peligro esa sociedad.

Según él, los multiculturalistas, "de origen marxista", no persiguen una integración diferenciada del otro, sino una desintegración multiétnica, una balcanización, una tribalización de la sociedad en la que todos sean iguales ante la ley siendo, en realidad, absolutamente distintos entre sí.

La cuerda de la tolerancia, añade, puede romperse y el racismo puede surgir y está empezando a surgir (el libro lo escribió en 2001, desde entonces en Holanda, Dinamarca y Gran Bretaña los partidos nacionalistas ha tenido un fuerte resurgimiento) si Occidente permite que en sus países haya grupos étnicos y religiosos como los árabes, sociedades teocráticas que viven a su manera, consideran infiel al que los acoge y no respetan las reglas ni la cultura occidentales, manteniendo atavismos "como el uso del chador, la ablación de clítoris o la oración del viernes": "cuanto más grande es la diferencia cultural, más difícil es la integración. No todos los inmigrantes son iguales y, además, Europa está muy dividida en diferentes posturas".

Sartori cree que los europeos deben aceptar la integración de los inmigrantes "siempre que ésta implique una reciprocidad y que no derive en subculturas aisladas. Porque si no se comparten los valores culturales, surgen los conflictos".

Centrándonos en el caso de la "pacífica invasión musulmana de Europa" la página www.webislam.com, donde se publican artículos en defensa de las comunidades musulmanas en España y Europa así como se publican artículos de carácter social y religioso, afirma en uno de sus artículos titulado Musulmanes en Europa, integrados pero diferentes: "Así, resulta que ese mismo laicismo occidental que ha sido tan agresivo para secularizar la sociedad cristiana que había heredado, se está transformando en una ideología más dialogante y comprensiva con el credo mahometano. Irónicamente, los musulmanes están abriendo brecha en el laicismo occidental, en parte por firmeza en las propias creencias y en parte por el miedo del gobernante occidental a una respuesta agresiva, en vista de algunas experiencias con el fundamentalismo islámico". Reconoce así el artículo que el multiculturalismo, tan agresivo con el cristianismo, está abriendo la puerta a una comunidad musulmana que conseguirá sus objetivos por dejación de los políticos de sus propias responsabilidades.

miércoles, 21 de julio de 2010

LA VOZ DE BERNARD LEWIS

Este verano está siendo pródigo en Europa en discusiones sociales y políticas sobre la integración de los musulmanes en las sociedades democráticas europeas, porque ese es el verdadero centro de la nueva ley francesa regulando el uso del burka y de las propuestas de algunos ayuntamientos intentando regular el uso del burka y el niqab.

En España no es muy habitual encontrar artículos de opinión de verdaderos expertos en el mundo islámico, la mayoría de las columnas proceden de los mismos tres o cuatro catedráticos españoles que tienen una posición pro o anti musulmana que condiciona todo su discurso.

En otros países occidentales la escena de los estudios sobre el mundo musulmán es mucho más amplia y tiene una mayor tradición, por evidentes razones colonialistas si nos referimos a Gran Bretaña y a Francia.

Uno de los expertos más reconocidos a nivel internacional es Bernard Lewis, el inventor del término choque de civilizaciones que después fue utilizado y popularizado por el controvertido, no para mí, Samuel Huntington como él mismo reconoció.

En su nuevo libro, Faith and Power: Religion and Politics in the Middle East, realiza algunas afirmaciones que son escasamente correctas según el discurso actual. Por ejemplo, dice Lewis, que o conseguimos que los musulmanes sean libres o destruirán la civilización occidental, que se enfrenta a dos ataques directos con formas diferentes de agresión, el terrorismo y la emigración.

El primero no parece ser ampliamente discutido a ningún nivel, pero el segundo sí es contemplado de forma muy diferente por gobiernos y por ciudadanos. Mientras los gobiernos siempre tratan la cuestión tras la barrera de lo políticamente correcto, lo que les lleva a obviar las cuestiones religiosas cuando se discuten o analizan temas migratorios, la incorrección ciudadana nos dice que los musulmanes no se integran en la sociedad y son un peligro para la convivencia en una sociedad basada, entre otros pilares, en la libertad religiosa y en la igualdad de derechos (muchos ciudadanos europeos recuerdan las revueltas de los banlieues franceses de 2005).

Según Lewis, si se mantienen las tendencias migratorias y demográficas, los musulmanes ocuparán Europa sin oposición al convertirse en la minoría mayoritaria de la población, y especula Aussie que es posible que en algún momento pudieran llegar a ser una mayoría.

Para Lewis el problema de esa presencia musulmana en Europa no es su religión, sino la rama radical wahabista que se está convirtiendo en mayoritaria entre las comunidades emigrantes en las ciudades europeas. La capacidad de influencia y actuación de los petrodólares saudíes wahabíes está logrando un claro éxito entre los jóvenes de segundas y terceras generaciones de los emigrantes musulmanes residentes en Europa y en Estados Unidos. Los terroristas de los atentados de Londres de 7 de julio de 2005, algunos de los terroristas detenidos en Estados Unidos, los terroristas detenidos en Australia, todos ellos tienen un perfil muy similar.

Frente a Bernard Lewis se pueden encontrar otros autores que rechazan todas sus opiniones, de hecho ha sido criticado y tachado de neocon, conservador, colonialista, etc. Pero de lo que no cabe duda es que Lewis es uno de los grandes del sector, que ha estudiado en varias universidades europeas, que ha impartido docencia en Europa y Estados Unidos, que habla árabe clásico, hebreo, arameo y farsí. Para mi, que he leído algunos de sus libros y muchos de sus artículos, es uno de los mejores y sus opiniones se deben tener muy presentes.