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jueves, 13 de diciembre de 2012

LEY WERT DE EDUCACIÓN Y LA SUPUESTA E IMPUESTA SUPERIORIDAD DE LA IZQUIERDA


Es zafio, es burdo, es mendaz, es virulento y es sectario. Pero no es nuevo. Recuérdese, tan mezquina, la campaña de descrédito personal contra Aguirre cuando llegó al Ministerio. Algo que igual ocurriría con cuantos políticos de la derecha osaron ocupar la cartera de Educación sin limitarse a administrar respetuosamente el legado de la pedagogía progresista auspiciada por el PSOE. Empezando por Pilar del Castillo y terminando por Wert, los que negaron sumisa pleitesía al imperialismo moral de la izquierda en lo que cree su coto privado, la red de instrucción pública. Ya lo dejara escrito en su día Rodolfo Llopis: "¡Cueste lo que cueste, hay que apoderarse del alma de los niños!". No es nuevo lo de Wert, decía, aunque tampoco extraño.
Nada tiene de chocante, ya no, que los que se postulaban hijos de la Ilustración, de Voltaire y de Rousseau anden ahora alarmados al ver amenazada la preeminencia del espíritu del terruño y el monopolio de la gramática de la aldea en las aulas. Acaso el pensador liberal más notable que produjo el siglo XX, Michael Oakeshott, solía decir que la escuela no tiene por qué adaptarse al entorno del alumno, a su barrio, a su provincia o al medio social o económico del que procediese. Bien al contrario, el valor supremo de la formación residiría en invitar a desligarse, "por un tiempo, de las urgencias del aquí y ahora, y a escuchar la conversación en la que los seres humanos buscan eternamente comprenderse a sí mismos". Al cabo, no otra cosa es la cultura.
Es la diferencia entre producir individuos y moldear masa amorfa, carne de cañón audiovisual, audiencia futura para Telecinco. De ahí que, en España, el liberalismo siga siendo pecado a ojos de la inquisición psicopedagógica. Que nadie pueda destacar por su esfuerzo e intelecto, la inteligencia como permanente objeto de sospecha. Que todos lleguen igualados a la meta, la igualdad no como inexcusable punto de partida sino como resultado final. Que ninguno deje nunca de ser adolescente, la juventud concebida no como mero estadio cronológico sino como un valor per se. Anti-intelectualismo, igualitarismo y efebolatría, según el profesor Sánchez Tortosa la tríada que asola nuestras aulas. Pobres imbéciles gregarios, sí, pero uniformes y felices. Así los quieren.



Insultos gruesos a Wert por intentar mejorar los pavorosos resultados educativos
Un político puede tener ademanes modosos, sonrisa afable, una voz honda y bien modulada, una agradable mirada aguamarina… y resultar una nulidad en el ejercicio de sus tareas (en efecto, si se están acordando del expresidente Zapatero, me temo que aciertan). En contra de la opinión general, la cordialidad es el menos relevante de los atributos que han de adornar al gobernante. Lo importante es que tome medidas con tino y decisión para que las cosas mejoren en su ámbitoJuan Ignacio Wert gasta un cierto porte retador, que seguramente no le ayuda a granjearse simpatías. Su cráneo pelado y sus facciones duras completan una imagen de tío echao palante, que diría el castizo. Pero no le pagamos su sueldo para que triunfe en el club de la comedia. Lo que esperamos de él es que intente atajar la pavorosa situación de la educación española: 30% de fracaso escolar y ninguna universidad entre las doscientas mejores del mundo.
Aquí todos somos estupendos. Los rectores se ponen magníficos, pero no cuentan que sus universidades fabrican parados en serie, que sus centros carecen del más mínimo prestigio internacional, que su gestión manirrota las ha sumido en la quiebra y que hay catedráticos -muchos- que trabajan menos de seis horas por semana. Algunos profesores se enfundan la camiseta verde. Se lanzan a la manifa porque, vaya por Dios, les están haciendo trabajar ¡dos horas más a la semana!, en un país con cinco millones de parados, donde gozan de un empleo asegurado de por vida mientras al resto de la población la crujen a ERES o ve cómo merman sus nóminas para que puedan sobrevivir sus empresas. Pero esos profesores no nos cuentan que, según enfatiza la OCDE, nuestros niños de cuarto de Primaria andan de matemáticas peor que los de Malta y Kazajistán; en ciencias, peor que Rumanía o Portugal y en capacidad de lectura, por debajo de Bulgaria y Lituania. Un papelón, que es garantía total de una cosa: a la vuelta de quince años seremos uno de los países menos competitivos de nuestro entorno, porque aunque suene a tópico y a bostezo, la educación de calidad es la única garantía del buen futuro de un país (en su particular pulso por el cetro mundial, uno de los ratios que miran cada año China y Estados Unidos es comparar cuál de los dos ha formado a más ingenieros).
No sé si Wert es simpático. Tal vez no. Pero repasando sus reformas, no se vislumbran las abracadabrantes insensateces que le achaca la oposición, pues no ha hecho más que intentar mejorar un sistema educativo que, digan lo que digan quienes viven de él, es una calamidad en sus resultados. En relación al español en Cataluña, el nefando pecado del ministro se reduce a que intenta que se cumplan las sentencias del Supremo que ordenan que se pueda estudiar en castellano en esa comunidad. Lo aberrante, inaudito y casi psicodélico es que a día de hoy en Cataluña esté prohibido estudiar en una lengua oficial y que además es, todavía, la más hablada allí.
Ayer, la siempre entusiasta Soraya Rodríguez, portavoz en el Congreso del alicaído PSOE, tildó a Wert de «inepto», «inútil» y «desastre». Dinamitera alocución que viene a confirmar todo lo dicho: este país tiene un gravísimo problema de educación.

LAS CINCO MENTIRAS DE CATALANES Y SOCIALISTAS CONTRA LA LEY WERT Y CONTRA ESPAÑA


El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, interpeló el 12.12.12 al ministro de Educación, José Ignacio Wert, por el anteproyecto de ley de mejora de la calidad educativa. «Desde 1978 no se había menospreciado tanto la lengua catalana como en este texto», aseguró el nacionalista catalán. «Ningún Gobierno había planteado una ofensiva como la que practica usted respecto al catalán», añadió. El ministro, en su intervención, desmontó el «relato» creado por el nacionalismo, apoyado por socialistas y comunistas, repleto de «falsedades y mentiras».

«Se está atacando la inmersión»

La primera mentira sobre la que los nacionalistas han montado su «farsa» es, según el ministro, esta: «Se ataca el modelo lingüístico de la enseñanza de Cataluña basado en la inmersión». Según Wert, si uno lee el borrador de la reforma, se verá que ni siquiera se cuestiona el modelo. Solo se especifican los elementos para que sea constitucional.

«Se invaden competencias»

Ante esta acusación, clásica entre los nacionalistas y válida para cualquier cuestión que se debata, el ministro Wert explicó que la invasión del espacio competencial de la Comunidad «es prácticamente imposible teniendo en cuenta que la única novedad ha sido incorporar doctrina constitucional sobre cómo debe entenderse el sistema de inmersión lingüística».

«Se trata al catalán con desprecio»

Los nacionalistas sostienen en su campaña que se está relegando la asignatura a un nivel inferior al de las asignaturas importantes. «Esto solo se puede afirmar desde la mala fe o la voluntad de engaño», afirmó el ministro de Educación. «Se le da un tratamiento idéntico al de las materias troncales, en concreto idéntico al de la lengua castellana».

«Se impone el castellano forzoso»

«Esta es una de las mentiras favoritas», constató Wert. «Nada más falso, y ustedes lo saben bien», sostuvo el ministro ante Duran Lleida. «Como cualquiera puede entender, no es lo mismo imponer que impedir la exclusión. No tiene nada que ver», subrayó. En la norma se habla de proporción razonable en el tratamiento diferenciado de la lengua cooficial respecto al castellano.

«Discriminación contra Cataluña»

Frente a la acusación que hacen los nacionalistas sobre la política «discriminatoria» que implica el borrador contra Cataluña, el ministro sostuvo que es «difícil de sostener esa afirmación cuando la norma no cita por su nombre a ninguna comunidad en concreto, sino que mira las características de los sistemas educativos en relación con las lenguas cooficiales».

En este caso de la Ley Wert sobre educación, es sorprendente la velocidad con la que el líder socialista catalán Pere Navarro ha olvidado su promesa/compromiso de que Cataluña necesitaba recuperar un sentimiento español. Nada más perder las elecciones, ya se ha echado en brazos de los independentistas. 
Si es que son tan previsibles estos socialistas.


sábado, 22 de septiembre de 2012

EL DESASTRE EDUCATIVO ESPAÑOL


Ignacio Camacho en ABC el 22.09.12, escribe un acertado reflejo del desastre educativo español y sus escasas posibilidades de mejorar pese al incesante incremento del dinero destinado al sector.

Siete reformas educativas en democracia permiten pronosticarle a la última recién anunciada una vida tan larga o tan corta como el tiempo que permanezca el PP en el Gobierno; si hay un poder al que la izquierda no renuncia es al de la ingeniería pedagógica. La enseñanza en España es una tortura para el alumno, una pesadilla para el profesor y un quebradero de cabeza para las familias, donde son raros los hermanos que pueden seguir un mismo plan de estudios. Difícilmente cambiará esta dinámica en un país tan aficionado a introducir la ideología en las aulas; el mayor éxito que podría alcanzar el proyecto de Wert será el de sobrevivirle como ministro.

El fracaso de la LOGSE y su didáctica de la banalidad lo miden los informes internacionales de rendimiento escolar. En diez años se ha duplicado la inversión pública en educación -de 27.000 a 53.000 millones de euros- con un empeoramiento relativo de los resultados, sobre todo en matemáticas, comprensión lectora y empleabilidad; nuestra escuela forma mal en destrezas instrumentales. La mejora de esas endebles ratios debería suponer para cualquier gobernante un imperativo de responsabilidad política; sin embargo, es poco probable que Wert vaya a gozar no ya de respaldo sino de cierta comprensión hacia su designio reformista. A las reticencias que provoca su personalidad intelectualmente retadora se une el malestar de un sector docente que desde 2010 viene sufriendo recortes en salarios, empleo y calidad de vida. El principio central de la nueva ley consiste en mejorar la calidad de los contenidos para compensar la falta de dinero. Poca ayuda puede esperar por razonables que sean sus intenciones. Que lo son al menos en la medida en que tratan de implementar sobre conocimientos esenciales una mayor carga lectiva.

Sucede que en la arquitectura jurídica española, el desarrollo constitucional elaborado en su mayoría bajo inspiración socialdemócrata durante la etapa felipista, la izquierda ha consolidado un statu quo hegemónico que vuelve sospechosa cualquier alternativa. El centro derecha apenas si ha tenido oportunidades de implantar su modelo, calificado siempre de reaccionario e involucionista. Las pocas intentonas estructurales de Aznar fueron acusadas de autoritarias y liquidadas de inmediato por el zapaterismo. Así que no cabe esperar para esta reforma escolar mucha más estabilidad que la que pueda proporcionarle el Gobierno que la ampara. A lo largo de tres décadas, el socialismo ha desguazado hasta sus propias leyes educativas en una espiral de trivialidad devastadora. Mientras más recursos invertidos y más colegios levantados, más hueca ha sido la enseñanza impartida. El problema de Wert consiste en dotar ahora al sistema de mayor racionalidad en un momento en que la crisis obliga a disminuir el gasto, estrechar las becas, retirar profesores y cargar a los niños con fiambreras.

martes, 4 de octubre de 2011

LOS SINDICATOS DE LA EDUCACIÓN: NUEVA ARMA DE LA IZQUIERDA

"Van a por la educación": cómo manipula 'El País'

Por Mónica Mullo, en el Suplemento Ideas de Libertad Digital

....Los profesores de la educación pública se niegan a apretarse el cinturón de acuerdo a los ajustes fiscales que todos, de una manera u otra, estamos soportando a fin de sacar a España del atolladero en que se encuentra.
Es una verdadera lástima que profesores que se cuentan entre los mejor pagados del mundo malgasten tanta energía en causas tan mezquinas, cuando la educación española requiere de un debate y de esfuerzos orientados a elevar drásticamente su calidad y resultados.

En este contexto, el periódico El País publicó este domingo el extenso reportaje "Van a por la educación", un panfleto en apoyo a las manifestaciones de los profesores contra el aumento de horas lectivas. Usando de manera sesgada las fuentes estadísticas de la OCDE, ofrecía una visión totalmente engañosa acerca del problema educativo español, que según El País tendría su origen en una inversión insuficiente.

Según El País, en España la inversión en educación "siempre ha estado por debajo de la media europea y de esos otros países con los que pretende compararse". Esta afirmación se basa en el porcentaje del PIB destinado a la educación. Pero, como bien se sabe, este porcentaje nada dice acerca de la inversión real en educación, que es lo que verdaderamente importa a efectos comparativos.

La forma correcta de medir esta inversión la facilita la OCDE en el mismo estudio que ha utilizado El País como base para su tergiversación. En él se muestra que en España el gasto real anual por alumno en primaria es de 6.082 dólares (PPA), mientras que, por ejemplo, en Finlandia es de 5.397; en Alemania, de 5.382; en Francia, de 5.127 y en Corea, de 4.812. El gasto promedio en los países de la OCDE (5.643 dólares) es inferior en un 7,2 % al español.
La diferencia es aún mayor en la secundaria: España gasta 8.483 dólares por alumno, por encima de lo que gasta Francia (8.323) y muy por encima de lo que gastan países como Finlandia (7.074), Alemania (7.671) y Corea (7.048). El gasto promedio de la OCDE es un 19,8% inferior al español.

El país europeo más exitoso en educación, Finlandia, invierte en ella –en términos reales– menos que España. Lo mismo vale para Corea, otro país puntero en las mediciones internacionales. Así que podemos desmentir categóricamente la idea básica del reportaje de El País acerca de la relación entre inversión y calidad educativa. Los penosos resultados de España en los informes PISA y su alto nivel de deserción escolar –dobla el promedio europeo– nada tienen que ver con una hipotética falta de inversión o de recursos.

La conclusión es simple: en educación, España gasta mucho y mal. Y una parte importante de ese gasto excesivo tiene que ver con los altos salarios que perciben los profesores de la pública, dato que los periodistas de El País conocen, pues está en las fuentes que manejan, pero no mencionan, por motivos evidentemente manipulativos.
 
Según el informe "Panorama de la educación. Indicadores de la OCDE 2010", la retribución inicial anual de los profesores españoles de las escuelas primarias públicas es de 37.172 euros (PPA), y la máxima de 52.391. Demos dos ejemplos europeos, tomados del mismo informe: los profesores finlandeses perciben como ingreso inicial 29.386 euros, y tienen un sueldo máximo de 47.976; los suecos, un inicial de 28.409 y un máximo de 37.967. En cuanto a los estadounidenses, tienen un ingreso inicial de 35.999 euros y un máximo de 50.922. El salario del profesor español está por encima de las medias de la OCDE y la UE.

El mismo panorama encontramos en la secundaria. Los españoles tienen un ingreso anual inicial de 32.731 euros y un máximo de 59.234. Ese par de sueldos son de 29.386 y 57.925 euros en Finlandia, de 30.533 y 41.131 en Suecia y de 36.398 y 53.913 en EEUU.

El pago al profesorado de primaria y secundaria representa en España el 73,2% del gasto total, muy por encima de la media OCDE (63,8%). Es decir, los altos salarios del profesorado están en la base del alto gasto real por educando en España.

Finalmente, y para que no se queden otros datos importantes en el tintero, diré que la media de alumnos por clase en los centros públicos españoles de primaria (19,7) es inferior a la de la OCDE (21,6) y a la de la UE (20,3). En los centros privados ocurre lo contrario: la media en España es de 24,4, frente a los 20,8 de la OCDE y los 19,1 de la UE. En la primera etapa de secundaria, la media en los centros públicos españoles (23,6) es similar a la de la OCDE (23,7) y ligeramente superior a la de la UE (22,2). En los centros privados, al igual que en primaria, la media española de alumnos por clase (26,2) es superior a la de la OCDE (23,2) y a la de la UE (21,8).

Es decir, que los profesores de la escuela pública española tienen menos alumnos, ganan más y obtienen unos resultados educativos francamente insatisfactorios. Este debería haber sido el titular de El País si no hubiera querido manipular con fines políticos al lector, más aún cuando el propio periódico reconoce que, para España, "el informe PISA de la OCDE, que examina a los alumnos de 15 años en más de 66 países, dibuja un sistema instalado en la mediocridad".

¿Es este el sistema educativo que, según El País, los profesores se "aprestan a defender con uñas y dientes"? Mejor sería llamar a las cosas por su nombre: los profesores están defendiendo sus intereses y el resto les importa poco. ....

 Ante esta situación de privilegio del sector público de la educación, respecto a otros países occidentales, los sindicatos docentes mas representativos -FE-CC.OO, FETE-UGT, CSIF, STES-I y ANPE- han asegurado hoy que no descartan convocar una huelga general de la enseñanza tras las elecciones del 20 de noviembre, si el Gobierno electo generaliza la política de recortes que se están llevando a cabo en varias comunidades autónomas. "Estamos totalmente convencidos, por desgracia, de que la marcha del 22 de octubre en Madrid va a ser la primera y que el Gobierno que salga elegido pueda incidir en estas políticas (de recortes).  

Los recortes ya sabemos en qué consisten, una nueva distribución de horas dentro de la legalidad y del propio convenio aprobado por los docentes, y la no renovación de los interinos que no se consideren estrictamente necesarios. Es decir, mayor productividad en el horario habitual para evitar gastos innecesarios, casi suntuarios en una situación económica como la actual. Pero también sabemos que el verdadero objetivo de las manifestaciones no es más que una cuestión política, desgastar al PP antes de las elecciones en los dos sectores que más asustan a la población, sanidad y educación. Han hincado el diente y no lo van a soltar, aunque para ello deban seguir mintiendo y falseando la realidad.
Siempre habrá quien les crea y difunda sus mentiras.

Por cierto, otra lección de democracia de El País, periódico que ha hecho su gran nombre gracias a una mentira tras otra.




miércoles, 8 de diciembre de 2010

LA EDUCACION Y LA SANIDAD EN ESPAÑA

LA EDUCACIÓN

Después de haber dedicado un post a la penosa situación de las universidades españolas comparadas con las de los países cercanos, hoy dedicamos uno a la educación secundaria obligatoria y al bachillerato.

Se han hecho públicos los resultados del informe PISA que se realiza cada tres años y que sitúa nuevamente a España en una mala posición en el concierto de los países occidentales.

Según informa El Confidencial: El estudio PISA 2009 sobre los sistemas educativos de los países desarrollados que se realiza cada tres años indica una mejoría de España en las competencias de sus alumnos de 15 años, aunque sigue por debajo de la media de la OCDE, según datos del Ministerio de Educación español difundidos el martes. España se recupera de un bajón de 20 puntos en comprensión lectora del informe de 2006, mejora ligeramente en matemáticas y mantiene la misma nota en ciencias, pero sigue a una distancia de entre 12 y 13 puntos por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico..... Uno de los rasgos característicos del sistema educativo español es el alto índice de alumnos repetidores, un 36% de los estudiantes de 15 años - uno de los índices más altos de la OCDE.... 

Por su parte ABC informa de que: Ligeramente mejor que en 2006 pero por debajo de la media alcanzada en 2000.... el Ministerio de Educación destaca algunas claves para entender el funcionamiento de nuestro más que cuestionado sistema educativo.....

1.Estabilidad del sistema. .....la educación española ha entrado en un periodo de estabilidad y mejora al mismo ritmo que los países de la OCDE.... esos mismos datos llevan a pensar en un estancamiento que dura ya casi una década.

2.Diferencias entre centros....... España es uno de los países más equitativos en materia educativa del mundo. Hoy en día..... es dentro de un mismo centro donde se registran los mejores y los peores resultados. Alumnos modélicos conviven en el aula con jóvenes con muy pobres resultados y todos ellos comparten un mismo programa educativo.

3.Fracaso escolar. El lastre del alumno repetidor repercute en la media global.

4.Pocos alumnos ejemplares. Si la estabilidad «por abajo» es una «buena noticia» para la comunidad educativa en este PISA 2009, la mala noticia sería que sólo un 3 por ciento de los estudiantes españoles alcanza la cúspide de la pirámide, frente al 8 por ciento de media de la OCDE. Son muy pocos los alumnos que obtiene una puntuación muy alta.

5.No hay cambio de roles. Las chicas siguen siendo mejores en comprensión lectora y los chicos en matemáticas, mientras que en ciencias la cosa se iguala. La misma tendencia, con pequeñas variaciones, se registra en la OCDE......

Cada ciudadano podrá sacar sus propias conclusiones de este informe, pero lo que parece evidente es que la situación de la educación en España, en términos absolutos, es mala. Además de las razones que nos ofrece el Ministerio, los padres conocemos otras razones que han sido ocultadas por las autoridades educativas  en esta declaración y que nunca estarán dispuestas a reconocer:
  • Con las leyes actuales se fomenta la desidia y la pereza ya que se permite a los alumnos superar cursos con asignaturas suspendidas.
  • Se iguala a los alumnos al nivel del peor de la clase en lugar de fomentar la competitividad que ayuda a que muchos de ellos intenten alcanzar al mejor. Por ejemplo, aquí en Australia se premia  públicamente a los tres primeros de cada clase y al mejor de cada promoción y curso (con diplomas y becas), de modo que todos los alumnos saben que la excelencia tiene su recompensa. Y les aseguro que los alumnos que obtienen malas notas no se deprimen, ni se desmotivan ni se sienten minusvalorados.
  • Del mismo modo, en muchos colegios se divide a los alumnos por niveles de esfuerzo y resultados, de modo que los mejores estudian en la misma clase y no se ven retrasados por los alumnos menos esforzados.
  • Se ha perdido completamente la autoridad del profesor, tanto a causa de las normas educativas como del comportamiento de los padres.
  • Por otra parte, en España se dedica mucho esfuerzo a estudiar asignaturas que deberían tener menor contenido y cuyos exámenes deberían ser más fáciles de superar (por ejemplo, filosofía) ya que su incidencia en los estudios universitarios o en la futura vida profesional es mínima, por no decir nula. Los alumnos deberían centrarse principalmente en matemáticas y lengua durante sus primeros años, y a partir de los 15 años sólo en las asignaturas verdaderamente importantes, según su elección, para poder acceder a la universidad con una buena preparación básica para las carreras a las que quieren optar.
  • No todas las asignaturas en Bachiller deberían requerir el mismo esfuerzo ni tener el mismo valor. En las notas medias de Bachiller no puede tener nunca el mismo peso filosofía y matemáticas para alguien que va a estudiar una ingeniería, aunque luego eso se intente compensar con el nuevo sistema de notas de selectividad y acceso a la universidad
  • Siguen existiendo profesores de asignaturas "marías" que se consideran miembros de los sabios de Grecia, y que exigen a los niños en sus asignaturas un elevado nivel de esfuerzo que les resta dedicación a asignaturas más importantes, cuando no se les debería exigir más que el conocimiento de los conceptos básicos.
  • Y en cuanto a la disparidad de la calidad de la educación según las diferentes CC.AA., las diferencias no son tan amplias en la calidad, pero sí lo son en los contenidos.  Un alto porcentaje de la población española considera que la cesión de esta competencia a las comunidades autónomas fue un grave error y que el gobierno central debería recuperarla cuanto antes. La educación como herramienta de manipulación política y sociológica, imprescindible para la ingeniería social (como es Educación para la Ciudadanía), está llevando al país a la división nacional, y en menos de 30 años han convertido a decenas de miles de adolescentes en furibundos independentistas que desconocen todo sobre la historia de España, y conocen mucho de patrañas históricas locales.
    Y a estas consideraciones añadan las suyas propias. ABC tiene las suyas en un editorial e Ignacio Camacho como siempre tiene un punto de vista inteligente.

    LA SANIDAD

    El Gobierno socialista de Zapatero se niega a aceptar el copago sanitario que le reclaman las autoridades europeas para disminuir el déficit de las cuentas españolas, en las que la Seguridad Social supone un 30% del gasto. Este copago no sería más que una pequeña aportación de 1 euro que serviría como medida disuasoria ante los abusos reiterados en las visitas al médico de familia (p.ej.).

    Hay que recordar que los españoles ya pagamos la sanidad con nuestros impuestos, por lo que el copagoCCAA no están dispuestas a regular sus prestaciones sanitarias de manera restrictiva, se debe tomar alguna medida disuasoria.

    En otros países europeos ya existen medidas similares adoptadas hace años, pero en España la discusión lleva en marcha desde que hace veinte años se publicó el Informe Abril en el  que se recogía la necesidad de que los medicamentos fueran parcialmente abonados por los pensionistas con mayor poder adquisitivo, pero ningún gobierno se ha atrevido a desarrollar las leyes necesarias simplemente por cuestiones electoralistas. Los populares porque significaría justificar las críticas de que son el "ogro que va a acabar con las prestaciones sociales", y el PSOE porque gran parte de su granero de votos está en ese espectro de población que es incapaz de entender que las cuentas públicas deben cuadrarse y que el dinero que se gasta es de todos, de los contribuyentes, y que no viene del aire.

    Mientras los gobiernos sigan dando la espaldas a medidas de recorte, y sobre todo de gestión eficaz y fin del despilfarro, la salida de la crisis no sólo será complicada sino que los déficits y la deuda la seguiremos arrastrando hasta la llegada de la próxima crisis.

    martes, 17 de agosto de 2010

    LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN EUROPA

    Anualmente la organización Academic Ranking of World Universities realiza desde 2003 una clasificación de las 500 principales universidades del mundo siguiendo diversos parámetros como publicaciones, investigación, nivel del profesorado, etc. En la página web de esa organización pueden encontrar los criterios de clasificación y considerar personalmente si a su juicio son los más indicados o no.

    Pero consideraciones personales aparte, esta clasificación se trata de uno de los pocos sistemas para conocer la calidad de la enseñanza en las diversas universidades, y tiene una importante repercusión internacional. Entre otras cosas, podría ser utilizada por un estudiante extranjero a la hora de decidir si estudiar en una universidad española o no y en cual hacerlo, o cuando un joven licenciado español quiere ser contratado por una empresa extranjera.

    En las diez primeras posiciones se encuentran las siguiente universidades: Harvard; University of California, Berkeley; Stanford Universit; Massachusetts Institute of Technology (MIT); University of Cambridge
; California Institute of Technology
; Princeton University; Columbia University; University of Chicago
; University of Oxford.

    Como se puede comprobar entre las diez primeras se encuentran 8 universidades estadounidenses, las más conocidas, y sólo dos europeas, las famosas Cambridge y Oxford. ¿Y el resto de las universidades europeas? ¿Y las españolas? Pues entre las 100 primeras encontramos muchas instituciones europeas.
    • 5. University of Cambridge (UK)
    • 10. University of Oxford (UK)
    • 21. University College London (UK)
    • 23. Swiss Federal Institute of Technology, Zurich (Switzerland)*
    • 26. Imperial College London (UK)
    • 39. Pierre and Marie Curie University (Paris 6) (France)
    • 40. University of Copenhagen (Denmark)
    • 42. Karolinska Institute (Sweden)
    • 44. University of Manchester (UK)
    • 45. University of Paris Sud (Paris 11) (France)
    • 50. University of Utrecht (Netherlands)
    • 51. University of Zurich (Switzerland)*
    • 52. University of Munich (Germany)
    • 54. University of Edinburgh (UK)
    • 63. King's College, London (UK)
    • 66. University of Bristol (UK) (tie)
    • 66. University of Uppsala (Sweden) (tie)
    • 70. University of Leiden (Netherlands)
    • 71. Ecole Normale Superieure - Paris (France)
    • 72. University of Helsinki (Finland)
    • 74. Moscow State University (Russia)*
    • 75. University of Oslo (Norway)*
    • 79. University of Stockholm (Sweden)
    • 86. University of Basel (Switzerland)*
    • 88. University of Sheffield (UK)
    • 90. University of Ghent (Belgium)
    • 93. University of Bonn (Germany) (tie)
    • 93. University of Goettingen (Germany) (tie)
    • 98. University of Aarhus (Denmark)
    • 99. University of Birmingham (UK)
    Como pueden comprobar otra vez, muchas universidades de la UE y europeas (los estados no miembros de la UE tienen un * tras el nombre del país). Todavía nos resta una pregunta ¿dónde están las españolas?

    La primera es la Universidad Autónoma de Madrid en el puesto 202 del mundo y 75ª en Europa.

    Segunda: Universidad Complutense, la 208ª del mundo.

    Tercera: Univ. de Barcelona, 254ª del mundo.

    Cuarta: Universidad Valencia, 294ª del mundo.

    Quinta: Univ. Autónoma de Barcelona la 302ª del mundo.

    Sexta: Univ. Politécnica de Valencia, 336ª

    Séptima: Uni. Pompeu Fabra, 384ª

    Octava: Universidad de Granada, 466ª

    Novena: Universidad de Santiago, 483ª

    Décima, Uiniversidad de Zaragoza, 491ª

    En total tenemos diez universidades entre las 500 mejores del mundo, pero ninguna entre las 200 primeras.

    La clasificación la lidera como era de esperar Estados Unidos con 154, y a mucha distancia, entre otros, están Japón (25), China (22), Canadá (23), Australia (17), Corea del Sur (10), Israel (7) y Nueva Zelanda (5).

    Si nos fijamos en los países de nuestro entorno, sin entrar ya en el puesto de la clasificación que ocupan cada una de ellas, encontramos que los cuatro grandes países europeos tienen más del doble que nosotros como Alemania (39), Francia (22) o Italia (22). Pero es que entre países con mucha menos población y PIB encontramos a Austria (7), Suecia (11), Finlandia (7) y Holanda (12).

    Traducido, la universidad española es mala, es de mala calidad. Podríamos realizar una lista de razones por las que las universidades españoles son tan deficientes, pero supongo que las consejerías de educación de las Comunidades Autónomas, de las que dependen las universidades, ya conocen esas razones (clientelismo, endogamia, escasa productividad, extrema ideologización, etc.). Otra cuestión es que tengan el menor interés en solucionar esta situación.

    Pero es con estas universidades con las que tenemos que formar el personal especializado para poder desarrollar una economía que no esté exclusivamente basada en el sector servicios, en el turismo y la construcción. Con los licenciados de estas universidades debemos afrontar la Ley de Economía Sostenible y el salto tecnológico que España necesita para seguir siendo competitiva en un planeta donde los asiáticos nos está ya pasando por encima.

    Esta pésima educación universitaria contrasta con el ránking de las mejores escuelas de negocio del mundo, donde España, según el Financial Times, es uno de los líderes mundiales y coloca a tres instituciones -IE, IESE, ESADE- entre las diez primeras de Europa y entre las 35 mejores del mundo. Según el Wall Street Journal, en su ranking publicado en septiembre de 2009, la primera escuela de negocios del mundo era el IE de Madrid y el ESADE de Barcelona ocupaba la sexta posición.

    ¿Tienen estas clasificaciones alguna relación con la gratuidad y financiación de las instituciones educativas españolas? Es muy probable, esas tres escuelas de negocios son privadas y sus precios son muy elevados, especialmente si los comparamos con los precios públicos de las universidades públicas españolas citadas arriba.

    Hace unas semanas Aussie mantenía una conversación sobre un tema similar con un catedrático de economía de una universidad gallega, y recientemente con un catedrático de filología de otra universidad del norte. Ambos confirmaban la teoría de que la cuasi gratuidad y el carácter funcionarial de los profesores de las universidades eran dos de los orígenes de los males de nuestras instituciones de enseñanza superior. Pero con toda seguridad ninguna de las dos causas va a ser afrontada por ninguno de los dos grandes partidos, no es políticamente correcto ni es popular electoralmente.