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jueves, 15 de noviembre de 2012

LA HUELGA GENERAL ORQUESTADA POR DOS ORGANIZACIONES SINDICALISTAS PARÁSITAS DE NUESTROS IMPUESTOS

Nuestros sindicalistas trivagos Toxo y Méndez, y el comunista Cayo Lara

Segunda huelga general que los sindicatos le hacen al Gobierno Rajoy en seis meses, secundada a tiempo parcial por una ciudadanía que por la mañana acudió a su puesto de trabajo para no sufrir los preceptivos descuentos en la nómina del mes y por la tarde sí, con el día computado, por la tarde se manifestó con cierto carácter masivo. Lo cual dio pie al Ejecutivo para presumir de que el consumo eléctrico, principal vara de medir el éxito o el fracaso de estas convocatorias, apenas había descendido un 12%, porcentaje que inapelablemente certifica el fiasco de la iniciativa. La otra cara de la moneda fueron esas manifestaciones donde los inefables Toxo y Méndez cosecharon un éxito relativo, no obstante lo cual, o tal vez precisamente por ello, sus discursos navegaron entre lo clerical y lo atávico.

La huelga fracasó. Y son ya dos los disparos fallidos, las balas perdidas, asunto particularmente grave si tenemos en cuenta que las organizaciones sindicales no van a tener en bastante tiempo otra oportunidad para intentar sacar a la gente a la calle, una gente que, asediada por mil problemas diarios, no está para otras fiestas que no sean las de defender con uñas y dientes su jornal diario.

El papel de los sindicatos, aferrados a proclamas y postulados que millones de ciudadanos juzgan superados, se revela cada día más obsoleto. Las amenazas de incrementar la conflictividad social como único argumento frente a la dureza del ajuste, son el exponente de la crisis terminal por la que atraviesan unas organizaciones carentes de propuestas constructivas. Por no hablar del papel de unos impresentables piquetes “informativos”, convertidos en la era de internet en vulgares matones dedicados a molestar y/o agredir a aquellos ciudadanos que pretenden acceder a su puesto de trabajo.

Los sindicatos, como tantas cosas en esta crisis terminal por la que atraviesa nuestro país, como la patronal o los propios partidos políticos, son víctimas de unas contradicciones ciertamente sangrantes en esta hora que vivimos. Una de las más llamativas, aunque no la única, es su condición de organizaciones subvencionadas por el erario público, es decir, por los impuestos de los ciudadanos, asunto cuando menos llamativo en momentos en los que resulta imprescindible recortar gastos por doquier para sostener el Estado del bienestar.  CCOO y UGT callan, mientras sacan a la gente a la calle, o lo intentan, para protestar contra unos recortes que siguen dejando prácticamente intactos sus privilegios.

Además de esconder sus vergüenzas, los sindicatos intentan manipular la gestión del Gobierno presentando los recortes, obligados, por cierto, por la nefasta gestión de un Gobierno anterior con el que tan a gusto dieron muestras de sentirse, como el capricho sádico de una derecha que disfruta maltratando a la sociedad. Y no es eso, no es eso, como cualquier cabeza mínimamente amueblada sabe. Con mayor o menor acierto, con más o menos celeridad, el Ejecutivo intenta cumplir con el objetivo de déficit, poner orden en el sistema bancario, optimizar la depauperada recaudación y meter en vereda a ese insaciable devorador de recursos que es el sistema autonómico, auténtico reino de taifas donde campean mil y una corruptelas.

Unos sindicatos obligados a plantear alternativas

¿No sería más razonable que, en lugar de oponerse frontalmente a los recortes, los sindicatos plantearan alternativas tendentes a mejorar la organización del Estado y a hacer más competitiva nuestra economía? ¿De verdad consideran posible seguir manteniendo las ineficiencias acumuladas en las últimas décadas a base de más gasto público? ¿Creen Comisiones y UGT posible seguir manteniendo sine die el andamiaje de un Estado del Bienestar que necesita pedir prestado todos los años una cifra cercana a los 90.000 millones de euros? ¿Quién paga esa fiesta?

España se encuentra justo en el vórtice de un huracán al que se ha visto arrojada por cuantiosos, dolorosos errores propios, pero también por el aparente hundimiento de la idea de esa Europa solidaria capaz de convertirse en referente de paz y progreso para millones de personas de todo el mundo. Los modelos de bienestar diseñados el pasado siglo, orquestados por unas democracias que hicieron del principio de solidaridad el leit motiv de su existencia, han entrado en crisis. El mecanismo chirría al punto de parecer hoy insostenible.

Muchos han sido los motivos, desde la evolución demográfica a la corrupción, pasando por un modelo monetario que despreció el patrón oro y se ha dedicado a imprimir dinero hasta generar una deuda realmente impagable. En paralelo, las sociedades europeas, acostumbradas a la molicie, parecen encontrar cada día más complicado responder al reto de los países emergentes. Los bárbaros están llamando a las puertas de Roma, pero las viejas legiones ya no parecen dispuestas a defender la ciudadela, tras haber perdido su antaño vigoroso aliento guerrero.

El Viejo Continente está en crisis, reclamando a gritos un riguroso business plan capaz de abrirle las puertas a los próximos 50 años. Crisis económica, pero también política, binomio del que España es campeona mundial como atestigua el reto del independentismo catalán. Enrocarse en viejas prebendas del pasado sin más, como están haciendo nuestros sindicatos, no parece lógico. El café para todos se acabó hace tiempo. Lo mismo que el gastar a manos llenas. La fiesta terminó. Aquellos que más tarden en aceptar la nueva realidad y operar en consecuencia, serán los que más sufran en el futuro.

Oscuro futuro, en suma, para estos sindicatos nuestros anclados en el pasado. Mariano Rajoy, por su parte, enfila los próximos meses con la tranquilidad que le da el saber que CCOO y UGT han disparado de forma precipitada y equívoca la bala que guardaban en su recámara. Ayer quedó claro que el pueblo soberano quiere soluciones, no huelgas generales. Vía libre, pues, para un Gobierno que ayer recibió, además, un inesperado regalo desde Bruselas. Esperemos que sepa aprovecharlo.

LA HUELGA GENERAL FRACASA A PESAR DEL DISFRAZ QUE LE PONEN


Las centrales convocantes cifraron por encima del 76% el seguimiento del paro en toda España, pero el consumo de electricidad, el termómetro más objetivo para analizar el impacto de la huelga, demuestra que la convocatoria quedó muy por debajo de las expectativas sindicales. La demanda energética a mediodía fue casi un 13% inferior a la de la misma hora de un miércoles cualquiera, 4,3 puntos menos que la conocida en la también malograda huelga general del pasado 29 de marzo, la primera con la que los sindicatos recibieron a Mariano Rajoy. Son datos que demuestran el fracaso parcial de la protesta, que sí contó con mayor seguimiento en la industria y tuvo un reflejo bastante desigual en las diferentes comunidades autónomas. El respaldo implícito de la Generalidad catalana a la convocatoria y la propia dinámica de la campaña electoral hizo que la protesta tuviera mayor incidencia en Cataluña que en Madrid.

El Gobierno dejó la portavocía del seguimiento de la convocatoria en manos de Cristina Díaz, doctorada en victimología y directora general de Política Interior
En las propias centrales se achaca el bajo respaldo de la huelga en las tres administraciones no solo a las estrecheces económicas de los empleados públicos, remisos a perder un día de salario, sino también al descuelgue de la convocatoria del principal sindicato de funcionarios. El CSIF no apoyó la protesta, entre otras razones porque su dirección es consciente de que se avecinan momentos bastante más duros en el sector público como consecuencia del adelgazamiento de plantillas que prepara el Gobierno y hay que guardarse algunas cartas en la manga. El respeto a los servicios mínimos pactados en el transporte contribuyó a amortiguar los efectos de la movilización, como ocurrió también en otros sectores como el sanitario. En la mayoría de las ciudades los comercios abrieron sus puertas con normalidad, si bien en las grandes volvieron a hacer de las suyas los mal llamados piquetes informativos, una figura anacrónica que espera una legislación urgente por parte del Ejecutivo.

Las masivas manifestaciones celebradas por la tarde en toda España, en la que los ciudadanos eran conscientes de que no perdían ingresos, sirvieron para salvar parcialmente la cara a los sindicatos y camuflaron el fracaso de su segunda protesta contra el Gobierno de Mariano Rajoy en los últimos nueve meses. Conscientes del tropiezo, los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, tendieron la mano al diálogo tanto al Gobierno como a la CEOE, donde se evitó hacer demasiada sangre con los convocantes.

En La Moncloa se concluye que los sindicatos han cometido con esta convocatoria fallida una enorme torpeza porque han quemado su último cartucho y también el poco prestigio que les quedaba. Pero Rajoy y su equipo impusieron ayer el perfil plano porque a fin de cuentas conviene tener a alguien capaz de canalizar, aunque sea de forma ten deficiente, el malestar social. El presidente se ausentó del Congreso, donde asistió a la votación presupuestaria, sin hacer comentarios y el seguimiento oficial de la convocatoria se dejó en boca de Cristina Díaz, directora general de Política Interior, una juez madrileña con un doctorado en victimología que puso voz infantil para leer las estadísticas de la protesta y armó la revolución entre los tuiteros.

Ayer se respiraba tranquilidad en el Gobierno, pues el fracaso de la huelga general ha tenido lo que un ministro calificaba en el Congreso de “efecto boomerang”: a partir de ahora y en contra de lo que buscaban los sindicatos, se amplía el margen del Gabinete para afrontar los nuevos ajustes que podrían derivarse de una petición de rescate si empeora la crisis griega. Y ese colchón todavía resulta más mullido después del inesperado regalo que ayer tarde le hizo a España el comisario económico Olli Rehn, descartando exigirle nuevos sacrificios hasta 2014.

El parte de guerra también incluye consecuencias políticas. Buenas para el Gobierno, hábil a la hora de reconvertir la huelga general en un conflicto de orden público, con un balance de casi 150 detenidos, y preocupantes para el PSOE, consciente de que la recuperación de la sintonía con su base social tiene sus limitaciones si la canaliza a través de unos sindicatos que parecen obsesionados con devolver al país al mismo saco de Grecia y Portugal. Rubalcaba puso a casi toda su ejecutiva detrás de las principales pancartas mientras el ex presidente Felipe González, socio de una sociedad de capital riesgo, animó a participar en la huelga al ver motivos más que suficientes para secundarla. Los propios sindicatos, antes de que se consumara la convocatoria, abrieron un debate interno sobre el grado de responsabilidad que les incumbe ante el grave momento por el que atraviesa el país, pero no dio sus frutos. “El Gobierno se arrodilla ante Berlín, pero el pueblo español sigue en pié”, gritó Cándido Méndez a los manifestantes en la madrileña plaza de Colón como colofón a la protesta.

Después de las manifestaciones celebradas por la tarde en Madrid y Barcelona, grupos de vándalos antisistema tomaron la almendra de ambas ciudades y se enfrentaron con la policía sembrando el caos. El balance fue de casi 80 heridos. En la capital madrileña el objetivo volvió a centrarse en la toma del perímetro que rodea el Congreso de los Diputados, literalmente cercado durante todo el día por las fuerzas de seguridad. Una de las anécdotas de la huelga que más se enfatizó desde Comisiones Obreras fue la supuesta infiltración de policías entre los llamados piquetes informativos. Pobre argumento, se reconocía ayer en el PP, para justificar lo injustificable.

La jornada acabó con el clásico abanico de cifras de manifestantes ofrecidas por los sindicatos y las correspondientes delegaciones del Gobierno. En el caso de Madrid, el baile se sitúa entre el millón que calculan los primeros y los 35.000 de Cristina Cifuentes. Ahí es nada.


martes, 4 de octubre de 2011

LOS SINDICATOS DE LA EDUCACIÓN: NUEVA ARMA DE LA IZQUIERDA

"Van a por la educación": cómo manipula 'El País'

Por Mónica Mullo, en el Suplemento Ideas de Libertad Digital

....Los profesores de la educación pública se niegan a apretarse el cinturón de acuerdo a los ajustes fiscales que todos, de una manera u otra, estamos soportando a fin de sacar a España del atolladero en que se encuentra.
Es una verdadera lástima que profesores que se cuentan entre los mejor pagados del mundo malgasten tanta energía en causas tan mezquinas, cuando la educación española requiere de un debate y de esfuerzos orientados a elevar drásticamente su calidad y resultados.

En este contexto, el periódico El País publicó este domingo el extenso reportaje "Van a por la educación", un panfleto en apoyo a las manifestaciones de los profesores contra el aumento de horas lectivas. Usando de manera sesgada las fuentes estadísticas de la OCDE, ofrecía una visión totalmente engañosa acerca del problema educativo español, que según El País tendría su origen en una inversión insuficiente.

Según El País, en España la inversión en educación "siempre ha estado por debajo de la media europea y de esos otros países con los que pretende compararse". Esta afirmación se basa en el porcentaje del PIB destinado a la educación. Pero, como bien se sabe, este porcentaje nada dice acerca de la inversión real en educación, que es lo que verdaderamente importa a efectos comparativos.

La forma correcta de medir esta inversión la facilita la OCDE en el mismo estudio que ha utilizado El País como base para su tergiversación. En él se muestra que en España el gasto real anual por alumno en primaria es de 6.082 dólares (PPA), mientras que, por ejemplo, en Finlandia es de 5.397; en Alemania, de 5.382; en Francia, de 5.127 y en Corea, de 4.812. El gasto promedio en los países de la OCDE (5.643 dólares) es inferior en un 7,2 % al español.
La diferencia es aún mayor en la secundaria: España gasta 8.483 dólares por alumno, por encima de lo que gasta Francia (8.323) y muy por encima de lo que gastan países como Finlandia (7.074), Alemania (7.671) y Corea (7.048). El gasto promedio de la OCDE es un 19,8% inferior al español.

El país europeo más exitoso en educación, Finlandia, invierte en ella –en términos reales– menos que España. Lo mismo vale para Corea, otro país puntero en las mediciones internacionales. Así que podemos desmentir categóricamente la idea básica del reportaje de El País acerca de la relación entre inversión y calidad educativa. Los penosos resultados de España en los informes PISA y su alto nivel de deserción escolar –dobla el promedio europeo– nada tienen que ver con una hipotética falta de inversión o de recursos.

La conclusión es simple: en educación, España gasta mucho y mal. Y una parte importante de ese gasto excesivo tiene que ver con los altos salarios que perciben los profesores de la pública, dato que los periodistas de El País conocen, pues está en las fuentes que manejan, pero no mencionan, por motivos evidentemente manipulativos.
 
Según el informe "Panorama de la educación. Indicadores de la OCDE 2010", la retribución inicial anual de los profesores españoles de las escuelas primarias públicas es de 37.172 euros (PPA), y la máxima de 52.391. Demos dos ejemplos europeos, tomados del mismo informe: los profesores finlandeses perciben como ingreso inicial 29.386 euros, y tienen un sueldo máximo de 47.976; los suecos, un inicial de 28.409 y un máximo de 37.967. En cuanto a los estadounidenses, tienen un ingreso inicial de 35.999 euros y un máximo de 50.922. El salario del profesor español está por encima de las medias de la OCDE y la UE.

El mismo panorama encontramos en la secundaria. Los españoles tienen un ingreso anual inicial de 32.731 euros y un máximo de 59.234. Ese par de sueldos son de 29.386 y 57.925 euros en Finlandia, de 30.533 y 41.131 en Suecia y de 36.398 y 53.913 en EEUU.

El pago al profesorado de primaria y secundaria representa en España el 73,2% del gasto total, muy por encima de la media OCDE (63,8%). Es decir, los altos salarios del profesorado están en la base del alto gasto real por educando en España.

Finalmente, y para que no se queden otros datos importantes en el tintero, diré que la media de alumnos por clase en los centros públicos españoles de primaria (19,7) es inferior a la de la OCDE (21,6) y a la de la UE (20,3). En los centros privados ocurre lo contrario: la media en España es de 24,4, frente a los 20,8 de la OCDE y los 19,1 de la UE. En la primera etapa de secundaria, la media en los centros públicos españoles (23,6) es similar a la de la OCDE (23,7) y ligeramente superior a la de la UE (22,2). En los centros privados, al igual que en primaria, la media española de alumnos por clase (26,2) es superior a la de la OCDE (23,2) y a la de la UE (21,8).

Es decir, que los profesores de la escuela pública española tienen menos alumnos, ganan más y obtienen unos resultados educativos francamente insatisfactorios. Este debería haber sido el titular de El País si no hubiera querido manipular con fines políticos al lector, más aún cuando el propio periódico reconoce que, para España, "el informe PISA de la OCDE, que examina a los alumnos de 15 años en más de 66 países, dibuja un sistema instalado en la mediocridad".

¿Es este el sistema educativo que, según El País, los profesores se "aprestan a defender con uñas y dientes"? Mejor sería llamar a las cosas por su nombre: los profesores están defendiendo sus intereses y el resto les importa poco. ....

 Ante esta situación de privilegio del sector público de la educación, respecto a otros países occidentales, los sindicatos docentes mas representativos -FE-CC.OO, FETE-UGT, CSIF, STES-I y ANPE- han asegurado hoy que no descartan convocar una huelga general de la enseñanza tras las elecciones del 20 de noviembre, si el Gobierno electo generaliza la política de recortes que se están llevando a cabo en varias comunidades autónomas. "Estamos totalmente convencidos, por desgracia, de que la marcha del 22 de octubre en Madrid va a ser la primera y que el Gobierno que salga elegido pueda incidir en estas políticas (de recortes).  

Los recortes ya sabemos en qué consisten, una nueva distribución de horas dentro de la legalidad y del propio convenio aprobado por los docentes, y la no renovación de los interinos que no se consideren estrictamente necesarios. Es decir, mayor productividad en el horario habitual para evitar gastos innecesarios, casi suntuarios en una situación económica como la actual. Pero también sabemos que el verdadero objetivo de las manifestaciones no es más que una cuestión política, desgastar al PP antes de las elecciones en los dos sectores que más asustan a la población, sanidad y educación. Han hincado el diente y no lo van a soltar, aunque para ello deban seguir mintiendo y falseando la realidad.
Siempre habrá quien les crea y difunda sus mentiras.

Por cierto, otra lección de democracia de El País, periódico que ha hecho su gran nombre gracias a una mentira tras otra.




martes, 18 de enero de 2011

LAS NUEVAS MEDIDAS DE LOS SOCIALISTAS PARA SALIR DE LA CRISIS: CENSURA A LOS MEDIOS, MULTAS A LOS CIUDADANOS, Y DESLEGITIMACIÓN DE LA OPOSICIÓN.

El partido político que presume de ser el defensor de la democracia y las libertades públicas, el que impone Educación para la Ciudadanía como asignatura obligatoria para que todos los niños de este país sepan identificar a los "buenos" y a los "malos", acaba de aprobar una medida y proponer otra dirigidas a "fomentar" el respeto a las libertades públicas y a los derechos fundamentales.

Primero, los socialistas intentan resucitar la franquista censura en los medios de comunicación para evitar que algunas de las nuevas emisoras de televisión digital, Intereconomía-Libertad Digital-Veo7, las únicas que critican al gobierno socialista, sean clausuradas y pierdan sus licencias por atreverse a criticar a los socialistas y por poner en peligro el pensamiento único que se nos está intentando imponer desde hace tres décadas. A/ En el pasado ya acabaron con la única emisora de radio que hacía oposición en los años ochenta, Antena 3 Radio. B/ Después lo intentaron los catalanes con el CAC contra la COPE. C/ Más tarde presionaron con éxito a los obispos para que no renovaran los contratos de Jiménez Losantos y César Vidal. D/ Y ahora vuelven a proponer que renazca la censura franquista. Su diario de cabecera, El País, ya la ha puesto en práctica contra Carlos Herrera. Viva el respeto a las libertades civiles, esas que odian con tanto ardor como dicen defenderlas: "La libertad de expresión les estorba y acabarán con ella porque posibilita la crispación y el enfrentamiento (Nuestros dirigentes de izquierdas están convencidos de que toda crítica que se les hace es crispación y meros intentos de promover el enfrentamiento) y no olvidemos nunca que llevan años calificando toda crítica que se les hace como crispación y enfrentamiento".

Segundo, con la nueva ley antidiscriminación socialista promovida por la inteligente y preparadísima ministra Pajín, si alguien insulta a un tercero con el calificativo de "fe@" podrá recibir una altísima multa de decenas de miles de euros. Por el contrario, estamos seguros que si una guapísima señorita es calificada como "rubia tonta" el insultador no será merecedor de ninguna multa o reprensión ya que en España la protección social y legal siempre tiene la misma dirección.

Para acabar, la deslegitimación del oponente político. Sólo hay que recordar la actitud de los socialistas y sindicalistas en Murcia persiguiendo física y diariamente a los altos cargos del gobierno murciano, llegando a la agresión. Ahora, tras las declaraciones de Aznar sobre la inviabilidad de España de mantenerse el sistema territorial vigente, el "demócrata" y genocida Santiago Carrillo califica la posición de Aznar como inconstitucional  mientras el Ministro de Justicia Caamaño afirma que el ex Presidente rechaza el Título VIII de la Constitución.

En esta misma maniobra, el PSOE exige la dimisión como diputado nacional del popular Nacho Uriarte por haber sido condenado a la retirada del carnet de conducir durante ocho meses por conducir ebrio, mientras mantiene en su cargo a la número dos del socialismo madrileño, Trinidad Rollán, que ha sido condenada a ocho años de inhabilitación para cargo público por haber sido demostrada su culpabilidad en un caso de prevaricación. Eso es coherencia con la línea de deslegitimación, pero no con la supuesta decencia política. Ya sabemos, "cien años de honradez y ni un segundo más".

Mientras tanto los más destacados socialistas siguen llenando sus bolsillos propios en "beneficio del pueblo llano y para acabar con los señoritos". Tras el sueldazo que se va a embolsar José María Aznar, no menor que el que se embolsa Felipe González, éste último va a crear un fondo de inversión donde participarán Carlos Slim y algunos de los empresarios y millonarios más acaudalados de España.

Además, el Gobierno sigue concediendo subvenciones y ayudas a los socialistas y sindicatos, casi doscientos millones de euros al año dirigidos a comprar su complicidad, a la vez que acude de nuevo al mercado financiero internacional para obtener fondos a un altísimo interés, aunque menor al de hace unos días, con los que poder hacer frente a sus obligaciones a corto plazo. Por su parte, el Gobierno de Andalucía les ha regalado a los dos principales sindicatos, UGT y CCOO, otros 68 millones de euros (casi 300  millones en los cinco últimos años), mientras se congelan las pensiones y se rebaja el sueldo de los funcionarios.

Así es como los socialistas y el Gobierno de Zapatero defienden los intereses de los desfavorecidos y los descamisados, recortando derechos y "malversando" fondos públicos.


sábado, 11 de diciembre de 2010

CORRUPCIÓN: SUBVENCIONES A LOS AMIGOS, NOMBRAMIENTO DE AMIGUETES, Y CONCESIONES A LOS AMIGOTES

Después del espectáculo militarista del viernes pasado, encontramos esta semana tres nuevos ejemplos del caciquismo gubernamental socialista a que nos tiene acostumbrados el gobierno de Zapatero.

Las subvenciones de la AECID siempre han estado bajo sospecha con este gobierno y acabamos de ver en prensa un nuevo caso. Una ONG afín al PSOE, Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP), está pendiente de recibir 24 millones de euros pese a estar condenada judicialmente por quedarse con el dinero de los trabajadores y de tener un informe contrario de la abogacía del Estado. Estamos hablando de 24 millones de euros (4.000 millones de las antiguas pesetas) que van a regalar a una panda de amigos condenados judicialmente, cuando se congelan las pensiones y se bajan los sueldos de los funcionarios.

Las subvenciones del gobierno Zapatero a los sindicatos en el tercer trimestre de este año de crisis, ya saben, con congelación de pensiones y bajada de sueldos a los funcionarios, han sido espectaculares. Más de 150 millones de euros (más de 25.000 millones de las antiguas pesetas) que se han destinado a mantener silenciosos a esas organizaciones  políticas supuestamente sociales y sindicales cuyo único objetivo en los últimos años ha sido mantener en el poder a Zapatero y seguir forrándose a costa de los impuestos que pagamos los españoles. Si esa tendencia de gasto es uniforme, los sindicatos habrá recibido este año más de 600 millones de euros (más de 100.000 millones de pesetas), mientras tanto se acaba el subsidio para los parados de larga duración. Por supuesto, estas partidas no son concedidas de una sola vez, sino en un incesante cuentagotas que va vaciando lentamente las arcas del Estado, que estaban rellenas de nuestro dinero, el que pagamos con nuestros impuestos.

La ministra Leire Pajín, donde hemos llegado nombrando ministra a esta señorita, ha decidido nombrar Directora General del Plan Nacional contra Drogas a su amiga de francachelas Nuria Espí de Nava, una funcionaria de nivel auxiliar administrativo, cuando la ley le obliga a nombrar para estos puestos a funcionarios de carrera del grupo A, licenciados universitarios que han superado una oposición de acceso. Pero ¿para qué vale la ley ante los "cojones" de la ministra.

La cesión a los amigotes se ha producido en el terreno cultural. Las visitas turísticas al Palacio de El Pardo, residencia de Franco, ya no podrán ver las habitaciones del dictador  por "recomendación" de esa institución socialista de nuevo cuño, la Comisión de Seguimiento de la Memoria Histórica. Mutilamos la historia y las posibilidades de conocerla sólo porque a los amigotes del Gobierno no les parece bien.

AENA, ese organismo estatal tan de actualidad que gestiona los eeropuertos y la navegación aérea, ha acumulado desde la llegada de Zapatero miles de millones de euros en pérdidas debido a diferentes cuestiones. Pero una de ellas es la siguiente, el aumento de la plantilla  de AENA en un 70%, mientras el tráfico aéreo disminuía y las pérdidas se multiplicaban.

Para acabar con estas corruptelas vamos a  recordar una gran corrupción. Zapatero se tragó las presiones del Presidente argentino Kirchner a las empresas españolas, a las que  el peronista "robó" dinero a través de maniobras y amenazas para concederles licencias de funcionamiento en ese país o para prorrogarles los permisos para mantener sus actividades. Zapatero cesó al embajador español en ese país para evitar que se molestara su revolucionario amigo sudamericano. En su lugar nombró a un embajador político, Rafael Estrella, que ha sabido mantener la boca cerrada mientras el gobierno argentino atracaba a nuestras empresas.