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viernes, 10 de septiembre de 2010

EL ESTATUTO DE CATALUÑA Y LA SOCIEDAD CATALANA

Otro corto de hoy. Informa El Confidencial.com de que el Centro de Estudios de Opinión (el centro de investigaciones sociológicas de la Generalidad de Cataluña) ha realizado una investigación sobre las tendencias políticas y nacionalistas de los ciudadanos catalanes, que arrojan unos resultados muy interesantes:
El Estatuto no está entre las prioridades de la población lo demuestra el hecho de que el 40,3% de los ciudadanos creen que la prioridad del Gobierno autonómico ha de ser el paro y la precariedad laboral, mientras que el 11% considera que debe ser el funcionamiento de la economía. El 7,6% apuesta por mejorar las políticas sociales y, a partir de ahí, las preocupaciones de la gente son la inmigración, la sanidad, la educación y la cultura. Sólo un 3,1% cree que la prioridad ha de ser el autogobierno y el nuevo Estatuto. Además, el 37,3% de los encuestados afirma sentirse tan catalán como español mientras que el 7,9% se siente más español que catalán y el 9,5% se siente sólo español. Por contra, el 21,6% se siente más catalán que español y el 14,6% se siente sólo catalán.
Merece la pena recalcar que sólo el 3,1% se preocupan por el auogobierno y el estatuto, cuando todos los partidos catalanes menos el PP y Ciudadanos se han llenado la boca de repetirnos que era un clamor popular, una necesidad básica de la población catalana.

Puede que sea como consecuencia de esta investigación por lo que el charnego Montilla ha reculado en sus posiciones nacionalistas radicales, y de cara a las elecciones autonómicas ha decidido apelar a la ciudadanía no nacionalista, esa que le venía dando la espalda estos últimos ocho años por haberles ignorado y por haberse centrado en el electorado más radical, defendiendo el mismo programa que los partidos radicales catalanes como CiU, ERC y IC.

Estos datos nos recuerdan dos post en este blog sobre el problema de la identidad catalana y las necesidades personales de sus políticos profesionales, los pueden consultar aquí y aquí.

jueves, 5 de agosto de 2010

EL DESGOBIERNO ESPAÑOL Y EL ESTATUTO CATALÁN

No puede pasar un día sin que el gobierno socialista español nos de nuevas muestras de que para ellos las leyes y las sentencias de los tribunales solo deben ser acatadas cuando sean dictadas en su propio beneficio (recuerden aquéllas frases tan loables de Pablo Iglesias como la siguiente: Los socialistas estarán en la legalidad mientras la legalidad les permita adquirir lo que necesitan; fuera de la legalidad cuando ella no les permita realizar sus aspiraciones).

Viene esto a las últimas declaraciones del Vicepresidente Chaves, porque inexplicablemente sigue siendo vicepresidente, sobre el estatuto catalán y la sentencia del Tribunal Constitucional. Según el diario digital República.es, "Chaves ha expresado la voluntad del Gobierno de desarrollar el Estatut para que la Generalitat “tenga el nivel de autogobierno querido por los catalanes en el marco” de la norma, aunque no ha citado qué modificaciones legislativas implicará esta cuestión".

Para Chaves, "la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut ha causado "una posible brecha en el conjunto de la sociedad catalana", y ha asegurado que la voluntad del Ejecutivo es cerrarla". Es decir, para el gobierno el culpable de la situación es el Tribunal Constitucional, no el PSOE, ni el Gobierno ni los partidos nacionalistas que se empeñaron en aprobar algo que era manifiestamente inconstitucional, y que el Tribunal Constitucional se ha limitado a pulir ligeramente ya que de haber realizado su trabajo con la independencia y objetividad requerida la sentencia hubiera sido mucho más dura. En este sentido, Ignacio Camacho clama en el desierto cuendo afirma que la sentencia fue excesivametne benévola, y LPN está de acuerdo con su opinión.

Los resultados de las encuestas del CIS no nos sorprenden a los ciudadanos, pero tampoco a los políticos ya que siguen comportándose ante las inquietudes de los ciudadanos como los tres monos: sordos, mudos y ciegos. Siguen con sus objetivos políticos sin importarles lo más mínimo nuestra opinión.

jueves, 29 de julio de 2010

DEBATE SOBRE EL SECESIONISMO O EL FEDERALISMO EUROPEO

Recomendamos hoy dos artículos publicados en Project Syndicate redactados a consecuencia de la sentencia del Tribunal Internacional de La Haya (TIJ) sobre la independencia de Kosovo.

El primero está escrito por dos profesores de Derecho Internacional de la Universidad de Nueva York, Robert Howse y Ruti Teitel, y se titula ¿De verdad somos secesionistas ahora?. El artículo finaliza con la siguiente opinión: "Conforme a los procedimientos vigentes, la formulación de preguntas al Tribunal Internacional es una prerrogativa exclusiva de los Estados, ya sea como partes en un debate o, como en el caso del dictamen sobre Kosovo, por mediación de las Naciones Unidas, pero los derechos de las personas y de los pueblos, y no sólo los intereses de los Estados, están en juego en controversias como ésa. Para impartir justicia internacional actualmente, necesitamos un nuevo tipo de Tribunal Mundial, al que puedan recurrir todas las voces".

Howse y Teitel ponen el dedo en la llaga al recordar que las preguntas al TIJ no se plantean teniendo en cuenta los intereses de las poblaciones o la situación real de los países, sino que son redactadas para dirigir las sentencias hacia un objetivo concreto, y ya sabemos como se las gastan los nacionalistas en cuestiones de manipulación del lenguaje.

El segundo artículo está firmado por Jean Pisani-Ferry, director de Bruegel, grupo de estudio de las políticas y la economía de la UE radicado en Bruselas, profesor de Economía en la Université París-Dauphine y miembro del Consejo de Análisis Económico del Primer Ministro francés.

El artículo se titula Resurge el debate sobre el federalismo de Europa, y no se trata de la situación interna de los estados Miembros de la Unión Europea, sino de la forma de organización política de la propia UE con la finalidad de alcanzar con mayor éxito sus objetivos. De este modo el artículo empieza con la pregunta "¿puede sobrevivir una unión monetaria sin alguna forma de federalismo fiscal?".

Con motivo de este debate, Pisani-Ferry hace un recordatorio de las transferencias financieras internas de la UE dirigidas a mejorar la situación de las regiones más desfavorecidas, lo que en el lenguaje diario se conoce como solidaridad. Según el autor, "esas transferencias han acelerado la convergencia, cuando se han aprovechado bien (por ejemplo, en varias provincias españolas), pero han resultado ineficaces cuando se han despilfarrado (como en Grecia), lo que infunde dudas sobre la utilidad de la solidaridad".

La solidaridad europea, las transferencias de fondos de los países más desarrollados en favor de los menos con la finalidad de alcanzar la convergencia entre las naciones europeas de modo que el mercado interno se dinamice y distribuya sus beneficios (y evite las tensiones nacionales, ya que ese fue uno de los objetivos políticos y filosóficos en los que se basó la creación de las Comunidades Europeas), se mantiene pese a todos los problemas financieros de la actual crisis y pese a que algunos gobiernos que empiezan a dudar de su eficacia (Alemania especialmente).

Sin embargo, mientras esa solidaridad internacional y europea parece resistir los embates, la solidaridad española se encuentra en riesgo de desaparición o de fragmentación. Ese es uno de los objetivos del Estatuto catalán y de los políticos catalanes.

domingo, 25 de julio de 2010

MAS OPINIONES SOBRE LA ESPAÑA ¿EN DESCOMPOSICIÓN?

Dice Germán Yanke en el ABC: "el problema principal no es, como algunos piensan, la supervivencia del débil Gobierno mediante apaños y cesiones, aunque sean meras estratagemas, sino el concepto de la arquitectura constitucional que el señor Rodríguez Zapatero tiene en la cabeza. Si piensa que se puede dar carta de naturaleza a la «bilateralidad» entre el Estado y algunas comunidades autónomas, si cree que se pueden compartimentar los poderes del Estado o que los poderes regionales pueden decidir sobre competencias estatales, si está convencido de que la formulación de autonomías como nación les otorga un cierto poder constituyente, si piensa que España es una suma heterogénea y coyuntural en vez de un Estado organizado autonómicamente, estaremos verdaderamente apañados".

También en ABC, Manuel Martín Ferrand, a cuanta de la próxima prohibición de las corridas de toros en Cataluña, afirma: "lo que se pretende es dar un paso más para marcar distancias con (el resto de) España. Esa es la esencia de un nacionalismo que, con el esforzado apoyo del PSC, le va arrancando pétalos a la margarita catalana en renuncia de elementos que, durante siglos, han formado parte de los usos y costumbres de los catalanes, forzosos o voluntarios: nacidos en Cataluña o emigrantes que allí buscaron un futuro mejor. Una Cataluña que, de tanto mirarse el ombligo en busca de sus más profundas raíces, se va acatetando y que, curiosa y paradójicamente, proscribirá la fiesta de los toros cuando ocupa la presidencia de la Generalitatun catalán nacido en Iznájar, Cordoba, a orillas del Genil".

Para finalizar con ABC, Ignacio Camacho hace referencia no a Cataluña sino a la situación del país en conjunto: "mientras en Cataluña estalla la irritación sobreactuada y el lamento ventajista de su montaraz dirigencia pública, en el resto de España falta representación política del malestar por la desigualdad que representa un modelo asimétrico del mapa de las autonomías. Ni el Gobierno por egoísmo, ni el PSOE por obediencia, ni el PP por vergonzante conveniencia oportunista, son capaces de asumir la voz —mayoritaria según las encuestas— de los españoles que creen que el Constitucional ha sido benévolo con el Estatuto al consagrar sus principales premisas desigualitarias. Españoles que por cierto siguen constituyendo, a día de hoy y mientras no se reforme la Constitución, el único sujeto posible de soberanía nacional..... El resultado de esa brillante gestión zapaterista es que el problema catalán sigue más abierto que nunca después de un Estatuto de máximos que revienta las débiles costuras del Estado. Y que el presidente de España permite que sólo se oiga la expresión del malestar de Cataluña, concediéndole de facto el rango de nación que ha venido a negarle la sentencia. Esto no se había visto nunca: un Gobierno volcado de parte de quienes pretenden achicarle su propia soberanía".

Cambiando de medio, Jesús Cacho en El Confidencial advierte que "Zapatero ha abierto en canal, sin la menor idea sobre cómo cerrarlos, melones de importancia capital en la estructura territorial del Estado, graves puñaladas a la Constitución del 78 por la puerta de atrás de los Estatutos de autonomía. Su “omnipresente esperanza fue pasar a la historia como el gran Pacificador” (Churchill sobre el incauto de Chamberlain), le llevó a intentar pactar con ETA, y con idéntica desenvoltura regaló al nacionalismo catalán un Estatut que una mayoría de catalanes sensatos ni reclamaban ni necesitaban. El resultado de tanta frivolidad a la vista está".

En las últimas semanas se viene repitiendo en Cataluña un nuevo calificativo que sumar al tradicional de "mesetarios", y es el de "españolista separador". En su ejercicio diario de perversión del lenguaje no es que los españoles seamos centralistas y ellos separatistas, posiciones naturales desde hace casi 30 años, sino que ahora los españoles somos "separadores" y se supone que ellos "plurinacionales".

Y ahora Zapatero sigue prometiendo que aprobará por leyes prgánicas lo que el Tribunal Constitucional declaró ilegal. No tenemos un país, sino una pandereta para que jueguen nuestros políticos.

viernes, 23 de julio de 2010

DOS GRANDES VERDADES SOBRE LA SITUACIÓN DE ESPAÑA Y CATALUÑA

Dice en el ABC Valentí Puig, según el nacionalismo catalán Puig debería ser catalán hasta las trancas por su procedencia balear, que: "Con los más diversos envoltorios, la cuestión estatutaria catalana lleva más de un siglo ocupando desproporcionadamente la vida pública de España. Específicamente, la catalana, por supuesto. Absorbe energías en exceso. Hoy por hoy, mientras la política catalana sea la que es, no tiene solución. No existe otra vía que la conllevancia....

En octubre, los presupuestos generales para 2011 son una cita crucial. Anteayer, CiU se abstuvo al votarse el techo del gasto en 2011 y, con oportuna dilación de su postura, el PNV votó no. Pero con la «rentrée«, PNV y CiU habrán intercambiado sus papeles. Para entonces, Urkullu conocerá las contrapartidas que Zapatero ofrece para el sí y CiU estará posiblemente en otra cosa, es decir, buscando votos por el centro y en la franja independentista: para eso le importa deteriorar al máximo el tripartido y la tramoya umbilical que mantiene en pie la gran máquina de poder que es el PSC-PSOE".

Por su parte, Edurne Uriarte, que no sólo es catedrática en derecho sino una experta en cuestiones nacionalistas, afirma en ABC que: "la clase política, pero también la intelectual, ha dado por supuesto que el problema de España es el malestar de Cataluña sin darse cuenta de que el problema de España es, crecientemente, el malestar de España. El malestar de los españoles que se sienten maltratados por Cataluña. Que están agotados con las permanentes exigencias de los políticos catalanes. Que están hartos de que el afán de la clase política sea satisfacer a los nacionalistas catalanes y no a la mayoría de españoles.

La gran diferencia entre estos dos malestares, el de Cataluña y el de España, es que nuestra clase política ha dedicado todo el período democrático a responder al malestar de Cataluña. Con un sonoro fracaso. No ha resuelto el malestar de Cataluña y ha creado, sin embargo, otro malestar de consecuencias imprevisibles, el malestar de España".

Quien dude de esta afirmación debería darse una vuelta, por ejemplo, por los foros de El Confidencial. Cuando hace unos años era casi impensable encontrar "mesetarios" favorables a la independencia de Cataluña, desde hace unos meses esa opinión se está extendiendo a marchas forzadas entre los asiduos a esos foros, hartos de que, como afirma Puig, la cuestión catalana esté consumiendo energías en exceso, especialmente en este período de crisis económica de larga duración y difícil salida.

En un punto intermedio se sitúa Marcello, el seudónimo del escasamente sospechoso como antisocialista Pablo Sebastián en el diario digital República, que asegura que: "España no tiene un problema con Cataluña como dicen Montilla y Zapatero. La realidad es que Cataluña tiene un problema con Montilla y España otro de mayor cuantía con Zapatero, y no solo por lo del estatuto catalán y el daño que hizo a la cohesión nacional".

Cada cual puede elegir la versión que más le plazca, pero creo que Uriarte y Puig se están haciendo eco de algo que la mayoría de los políticos y periodistas se niegan a ver, la desafección de España hacia Cataluña.

Los "mesetarios" ya no son partidarios de la España Una Grande y Libre que tanto les gusta citar a los políticos nacionalistas y/o de izquierdas, tampoco envidian a esa supuestamente moderna e industrializada región, sino que se extiende como la mancha de petróleo en el Mar del Caribe la idea de que España avanzaría más rápido y mejor sin Cataluña, que las consecuencias económicas de la escisión las arreglaría el mercado, y que la que acabaría siendo seriamente perjudicada, en contra de las declaraciones de Laporta, sería la propia Cataluña.

miércoles, 21 de julio de 2010

LA IDENTIDAD CATALANA

Comenta Félix Ovejero en La sentencia hidraúlica, en El País, su opinión sobre la tan manida identidad nacional catalana, el estatuto y las legítimas reclamaciones políticas de los profesionales catalanes de la política. Digo legítimas porque tienen todo el derecho constitucional para realizar las peticiones que consideren convenientes, pero como dice Ovejero una cosa es ser constitucional y otra es ser legítima, justificada en sus palabras.

Ovejero demuestra ser un catalán al que el antiguo estatuto no le ha impedido desarrollar su vida con normalidad, y que considera y demuestra que para un altísimo porcentaje de la población de Cataluña el marco estatutario vigente hasta las reformas impulsadas por Zapatero delimitaba un escenario político y económico más que aceptado.

Para Ovejero: "No hay que engañarse, les parece mal esta sentencia como les parecería mal cualquier otra. Algo deberíamos saber ya a estas alturas: la estrategia de contentar sin pedir razones que valgan para todos es la peor de todas".

Por el otro lado encontramos también en El País a Carles Viver Pi-Sunyer, que en sus Efectos Jurídicos de la Sentencia del Estatut mantiene un punto de vista jurídico con conclusiones bastante alejadas de las que desde el sociológico defiende Ovejero. Viver resume así su artículo: "discrepo radicalmente de buena parte de la fundamentación jurídica, del tono utilizado, de la prevención política que rezuma y del desconocimiento de la realidad catalana (lingüística…)".

Para acabar, el ínclito Joan Laporta ha realizado unas declaraciones proponiendo la independencia unilateral de Cataluña, con unas afirmaciones que no parecen tener ningún respaldo intelectual, no hay ningún estudio medianamente serio que avale lo siguiente: "Siendo un Estado, Cataluña acabará con el espolio fiscal. Dispondremos de todos nuestros recursos y podremos incrementar las pensiones de la gente mayor, mejorar la sanidad y tener una educación de mejor calidad. Los trabajadores tendrán mejores salarios y las empresas con sede en Cataluña pagarán menos impuestos".

Y es que cada vez más, de todas estas maniobras catalanistas en busca de un nuevo estatuto, se desprende un tufo monetario que empieza a ser hediondo.

El único interés de los políticos catalanistas pasa por el dinero, por la gestión de mayores presupuestos, por la discrecionalidad en su distribución, por la ausencia de fiscalización previa o posterior, y si para ello hay que exaltar los sentimientos, manipular la historia, programar la ingeniería social, y exacerbar los ánimos, se hace sin contemplar las consecuencias. Todo este asuntos sólo tiene dos claves, la electoral y la monetaria.

Mientras tanto, el PSOE colabora con el desaguisado y los españoles asistimos atónitos a este carnaval, que en lugar de diversión desenfrenada puede acabar proporcionando tristeza y desaliento, y que ya nos está deparando desunión, enfrentamiento e incluso odio, sentimiento estimulado en ambos bandos cada vez que se escuchan las declaraciones de individuos como Carod Rovira o el propio Laporta.

Es tal el verdadero calado de todas estas maniobras, que los nacionalistas catalanes, donde se debe incluir al PSC, son incapaces de alcanzar un acuerdo sobre la posición que deben adoptar frente al Estado. Incluso unos votan en Madrid en contra de lo que sí votaron a favor en Cataluña, mientras los otros abandonan en Madrid a los que eran socios de ideales en Barcelona. Cada vez es más evidente la deriva sin rumbo de los partidos políticos catalanes, más pendientes de las elecciones que del bienestar de sus ciudadanos.

Como recuerda Jose María Carrascal hoy 21 de julio en ABC: «SEÑORES catalanes —respondió Ortega y Gasset a Companys en las Cortes republicanas—, se quejan ustedes de que no nos ocupamos de su problema. Desde que se ha abierto este Parlamento, no ha habido asunto que más horas haya consumido que el vuestro, que más atención, enojos, querellas haya ocasionado a la política parlamentaria». Y en lo mismo seguimos 70 años después, a pesar de tener el mayor nivel de autogobierno que pueda tener cualquier territorio de la Unión Europea.

lunes, 12 de julio de 2010

COMENTARIOS GANADORES EN EL CONFIDENCIAL.COM

Esta semana dos comentarios de Aussie han obtenido el mayor número de los votos otorgados por los lectores de EL CONFIDENCIAL.COM, uno de ellos fue el comentario más votado del día 7 de julio y el otro lo fue durante dos días consecutivos, 9 y 10 de julio, además de segundo más votado el día 11 de julio de 2010.

COMENTARIO GANADOR EL DIA 7 DE JULIO DE 2010.

Buenos días

- Primero, los casos "no estallan", no son nunca una explosión o implosión endógena, alguien los hace explotar.

- Parece que el titular no tiene mucha relación el contenido porque en el interior dice: "Sin embargo, la espectacular detención de Ripoll apenas duró unas horas.... tras declarar durante unos diez minutos en compañía de su abogado, Ripoll fue puesto en libertad". No digo yo que no haya corrupción, que seguramente sí, pero no parece que el Juez haya tomado medidas de ningún tipo, así que no se entiende nada de esta actuación sino es por causas meramente propagandísticas.

- La policía informa de que se mantenían los cargos contra todos los arrestados, incluido Ripoll, a quienes se les imputarían los delitos de cohecho, tráfico de influencias, prevaricación o fraude ¿Eso no debería decirlo el Juez? ¿porqué lo hace la policía sin confirmación judicial? Que yo recuerde la policía tienen funciones de prevención y de investigación, no de hacer de portavoz de la Justicia.

- En definitiva, si hay corrupción que se vayan todos a la cárcel, pero cada actuación policial está dando asquito por su aparente sumisión a la política agitprop del PSOE


COMENTARIO GANADOR DOS DIAS CONSECUTIVOS, EL 9 Y 10 DE JULIO DE 2010.



Puebla en ABC el 11 de julio de 2010






Buenos días


Sr Casado, no veo las siglas del PSOE ni del PSC de Montilla, el organizador de la marcha, detrás de su nombre.


Parece que no quiere recordar a los lectores que el que organiza esta marcha contra la Constitución y el Tribunal Constitucional es el partido socialista español, ya que el PSC no es más que una de las federaciones del partido.

El que organiza esta marcha anticonstitución es el partido socialista de los ministros Chacón y Corbacho.

El que con esta manifestación demuestra estar contra la Constitución es el partido socialista de Zapatero que pretende reformar la Constitución por la puerta trasera a base de leyes.

Es decir, quien desacata la Constitución es el Partido Socialista.


Si Vd no lo quiere recordar lo haremos nosotros.

lunes, 5 de julio de 2010

POLÍTICOS INCOMPETENTES

Se ha publicado un libro, La Dictadura de la Incompetencia, de Xavier Roig, que es un buen reflejo de la actual situación política española en general, y catalana en particular, en las que una serie de políticos profesionales sin preparación profesional ni una mínima cultura política dirigen nuestras vidas con unos objetivos alejados de las necesidades de la población y basándose en unos principios cuando menos calificables como "estúpidos".

El libro de Roig enlaza con un magnífico artículo de Ignacio Camacho en ABC, Del fracaso escolar al coche oficial, en el que pone de manifiesto la cualificación de nuestro políticos patrios. Muy recomendables ambos textos.

En las dos legislaturas de Rodríguez Zapatero se han dado múltiples muestras de esta incompetencia política, no sólo en el seno del Gobierno sino también entre la oposición y entre las diferentes administraciones autonómicas y locales.

En otro orden de cosas, y en referencia a anteriores entradas en este blog, conviene señalar que la denuncia de la existencia de cuentas ocultas en Suiza no ha producido por el momento ninguna reacción del Gobierno español y que los defraudadores pueden de momento seguir tranquilamente con sus actividades.

Parece que uno de nuestros periodistas recomendados, Santiago González, usó como fuente el pasado 3 de julio el mismo artículo que hemos utilizado en una entrada anterior sobre la Presidencia de la Unión Europea. Es gratificante ver que los maestros acuden a los mismos recursos.

Sobre la sentencia del estatuto de Cataluña, en una demostración de su apego a la ley y a la Justicia española, informa El Confidencial de que Rodríguez Zapatero ha comunicado al Presidente catalán Montilla que está dispuesto a modificar las actuales leyes vigentes para saltar por encima de la sentencia del Tribunal Constitucional y conceder a los políticos catalanes las mismas competencias cuya constitucionalidad ha rechazado el fallo del Tribunal.

Y en cuanto a nuestra política exterior, Luis Ayllón avisa en ABC sobre la intención de Moratinos de seguir insistiendo en la "solución del problema cubano", empeñado en convertirse en el portavoz en Europa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Finalizamos con una viñeta del maestro Mingote en ABC, en la que pone de relieve la situación de España gracias a la situación con el Estatuto, el papel de la selección nacional de fútbol de España en el Mundial de Sudáfrica y la desnacionalización impulsada por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.
Dice el Presidente Montilla en El Periódico que "la sentencia del Tribunal Constitucional debilita la unidad de España", y que aunque los efectos prácticos de los recortes del Estatut "probablemente serán pocos", lo importante "son los efectos políticos y emotivos". Esta es una más de la serie de desafortunadas declaraciones realizados por los políticos catalanes, que siguen empeñados en mantener la línea marcada por Jordi Pujol durante su largo "reinado", impulsar el nacionalismo catalán, sin tener en cuenta las consecuencias, para obtener mayorías electorales sucesivas. Como dice Antonio Pérez Henares en su muy recomendable blog de Periodista Digital: "La supuesta razón esgrimida de no les vamos a dejar a los nacionalistas la “bandera” a base de hacernos más nacionalistas que ellos es un verdadero pero muy real esperpento que el PSC lleva muchos años practicando".

Políticos catalanes que son el paradigma de los políticos incompetentes que denuncia Xavier Roig.


jueves, 1 de julio de 2010

EL ESTATUTO, ALGUNAS OPINIONES

Opiniones las hay capaces de justificar o criticar cualquier cosa por muy evidente que sean los hechos, en consecuencia es ocioso emitir una nueva y personal, así que les dejamos unas cuantas opiniones extraídas de artículos redactados por expertos en derecho en diferentes periódicos. Se pueden echar en falta más opiniones o criticar las publicadas, pero cada uno es libre de elegir lo que lee y sus autores.

Manuel Álvarez Tardío, profesor de Historia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, EL MUNDO, 30/06/10: "Cabe preguntarse, ahora que ya sabemos lo que piensan nuestros expertos en Derecho Constitucional sobre la ilimitada elasticidad de las reglas del juego y lo poco que les importa esa opinión a nuestros sufridos nacionalistas, si todo este asunto de la constitucionalidad o no del Estatuto de Cataluña no es un síntoma de una afección más seria que creíamos superada. Al parecer, el mero hecho de que el Tribunal Constitucional tenga reconocida la competencia para fallar sobre su constitucionalidad, resulta en sí mismo un problema. Qué duda cabe que en esta postura sobre la necesidad de completar nuestra democracia, los nacionalistas no han estado solos. El Partido Socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha fomentado, allí donde le ha interesado, ese diagnóstico. Esto último es lo realmente inquietante. Es cierto que los socialistas españoles no han cuestionado la legitimidad del Tribunal Constitucional ni han pedido una reforma de la Constitución que suprima el control de constitucionalidad de las leyes que regulan el funcionamiento de las autonomías. Pero han estado facilitando el alimento ideológico a quienes anhelan perfeccionar la democracia española propiciando una descentralización sin límite que desdibuje no sólo el sujeto de la soberanía nacional, y consiguientemente la igualdad civil de los españoles, sino también la razón de ser de unas reglas del juego comunes. .... Esto es lo que realmente está debilitando nuestra democracia, una democracia entre cuyas inmensas virtudes estaba la de haber roto con el empeño de nuestros antepasados en los proyectos de exclusión política. .... Lo que la polémica sobre el Estatuto de Cataluña, tanto sobre la forma en que se aprobó como el contenido de algunos de sus artículos y del preámbulo, ha sacado a la luz es el resurgimiento de actitudes nefastas del pasado. .... proyectos de exclusión, aunque se disfracen de identidades nacionales, derechos históricos y profundización de la democracia, no son lo que necesitamos. ...."

Juan José Solozábal, catedrático de Derecho Constitucional en la UAM, EL PAÍS, 30/06/10: "Tenemos, pues, sentencia. Ahora bien, lo que no puede hacer la sentencia es imposibles: no puede transformar un Estatuto ambiguo -con alma de Constitución y cuerpo de reglamento, se ha dicho acertadamente- en una norma irreprochable desde un punto de vista técnico. Lo que puede hacer el Tribunal es depurarla, eliminando aquellos aspectos que manifiestamente no caben en el marco jurídico de la Constitución, proponiendo en cambio una comprensión adecuada de aquellos preceptos entendibles, aunque sea con algo de esfuerzo, conforme con la Norma Fundamental. .... el Estado compuesto que es nuestro Estado autonómico no puede construirse, sin poner en riesgo su unidad funcional, mas allá de un cierto grado de complejidad. Se ha de fomentar, por tanto, de modo inexcusable, el momento de la cooperación, de la colaboración a todos los niveles, .... Esto significa: eliminación de aquellos elementos del Estatuto que ponen en cuestión el funcionamiento integrado del Estado. Sin duda en ese terreno se explica la anulación de una planta independiente del poder judicial en Cataluña, o la declaración de inconstitucionalidad ateniente al carácter vinculante a los dictámenes del Consejo de Garantías, o el rebajamiento del significado, todavía más, de las comisiones bilaterales, ...."

Víctor Ferreres Comella, profesor de Derecho Constitucional Universitat Pompeu Fabra, LA VANGUARDIA, 30/06/10: "Es verdad que la aprobación del Estatut por dos Parlamentos (el catalán y el español), así como por la propia ciudadanía catalana en referéndum, obligaba al Tribunal a ser especialmente cuidadoso antes de decir no a un precepto estatutario. Pero la deferencia, la prudencia de un tribunal, no equivale a abdicación. Las instituciones deben cumplir con sus cometidos. ...."

Jorge de Esteban, catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO, EL MUNDO, 29/06/10: "Si algo parece quedar claro en el fallo es que el concepto jurídico de Nación no es discutido ni discutible mayoritariamente, por el Tribunal. Gracias probablemente a la influencia decisiva de Manuel Aragón, el fallo, aunque no de forma contundente, establece que según la Constitución no hay más que una sola Nación, sujeto de la soberanía y que es, en otras palabras, el conjunto del pueblo español del que derivan todos los poderes del Estado. .... Ahora bien, aunque esta cuestión transcendental no admita ya dudas, queda, sin embargo, conjugar esta afirmación con el resto del Estatut, porque, digámoslo claramente, la base en que se apoyaba toda la arquitectura de la norma catalana no era otra sino el reconocimiento de Cataluña como Nación, jurídica y políticamente hablando. Por consiguiente, si el Tribunal niega que Cataluña sea una Nación, lo cual era un pasaporte para la independencia, los demás artículos, los recurridos y los no recurridos, ya no gozan de ningún sustento. .... En definitiva, y a pesar de todo, cabe sostener que al menos 37 artículos de 223 que forman el Estatut son total o parcialmente inconstitucionales, es decir, más o menos la quinta parte del mismo es claramente inconstitucional y, .... el Tribunal Constitucional debería hacer examen de conciencia tras el parto ballenero y releer lo que él mismo ha establecido respecto al concepto de la seguridad jurídica, pues a partir de ahora la certeza propia del Derecho brillará en Cataluña por su ausencia. ...."

Antonio Torres del Moral, Catedrático de Derecho Constitucional de la UNED, El Confidencial, 30/06/2010: "Era meridianamente claro desde el principio que había preceptos insalvables. Se han explicado durante cuatro años en todas las Facultades de Derecho de España, y de fuera de ella. .... El Tribunal no ha querido entrar en el Preámbulo del Estatuto y ha hecho bien, pero no por el motivo esgrimido: que no tiene eficacia jurídica interpretativa, expresión cuyo significado se me escapa por momentos. En la interpretación jurídica entra todo y no hay autoridad humana que lo impida. Lo que ha hecho el Tribunal es impedir que se explicite como argumento. Una fruslería: unos y otros seguirán entendiendo el Estatuto como les dicte su saber y entender y presionando políticamente en favor de su posición, aunque no pronuncien la palabra Preámbulo. .... ¿Y qué decir finalmente de esos supuestos derechos históricos súbitamente aparecidos en el Estatuto y de los que no había ni rastro en el anterior, como si se tratara de una Historia de quita y pon? Con ellos no se pretende otra cosa que alcanzar lo que Navarra y el País Vasco tienen por respeto a los derechos históricos que desgraciadamente les reconoce la disposición adicional primera de la Constitución, un precepto que debería desaparecer: el Concierto Económico. Es decir, más insolidaridad, como si no tuviéramos bastante con las de esas otras dos Comunidades Autónomas. .... Las energías deben dirigirse a lo útil porque los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía. ...."

martes, 29 de junio de 2010

ESPAÑA ¿COHESIONADA O DESCOSIDA?

Después de tanto esperar se ha producido la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto de Cataluña, y de tan deseada que era por varias de las partes en este conflicto, se ha convertido en un fallo judicial que sólo ha dejado contento al partido socialista, que ha evitado una derrota judicial, ha salvado la cara ante sus socios catalanes (por mucho que ahora pueden quejarse y protestar) y sitúa al PP como el malo ante los electores catalanes.

Dejando al margen las consecuencias políticas, convendría centrarse en un análisis jurídico del texto resultante ya que como muchos otros ciudadanos considero que los catalanes tienen razón, no se ha roto España, pero sí se han fijado las condiciones para que las costuras empiecen a soltarse poco a poco, con la inestimable ayuda de los políticos catalanes que las irán deshilachando paulatinamente mientras el partido socialista asiste complaciente.

ABC facilita algunos detalles sobre la sentencia y el texto facilitado por el propio Tribunal Constitucional. Del artículo de ABC se puede extraer el siguiente resumen:

"El fallo, estructurado en cuatro partes, ha recibido apoyos diferentes según el bloque sometido a votación. El primer punto, referido a la definición de Cataluña como "nación" contenida en el preámbulo del Estatuto, ha salido adelante por 6 votos a 4. La sentencia señala que el preámbulo "carece de eficacia interpretativa", razón por la cual no es necesario declarar nula la definición de nación, y hace una mención expresa a la "unidad de la nación española", tal y como se contiene en la Carta Magna.

El segundo bloque es el que contiene los artículos inconstitucionales, un total de catorce, entre los que están los referidos al Consejo de Justicia de Cataluña, al defensor del pueblo catalán y la financiación. En este caso, los apoyos han ascendido a 8, siendo sólo dos los votos en contra.
Dentro de este bloque, el Alto Tribunal anula las siguientes afirmaciones contempladas en el texto:

- que el catalán sea la lengua «preferente» de la Administración (artículo 6, apartado 1);

- que los «dictámenes del Consejo de Garantías Estatutarias» tengan «carácter vinculante» con relación a los proyectos de ley y las proposiciones de ley del Parlamento que afecten a derechos reconocidos por el Estatuto» (artículo 76, apartado 4);

- que el Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo) supervise «con carácter exclusivo» la actividad de la Administración de la Generalitat (artículo 78, apartado 1);

- que el Consejo de Justicia de Cataluña sea el órgano de gobierno del poder judicial en Cataluña y actúe «como órgano desconcentrado» del CGPJ» (artículo 97);

- las relativas a las atribuciones del Consejo de Justicia de Cataluña (artículo 98, apartados 2 -letras a, b, c, d y e- y 3);

- que el Consejo de Justicia de Cataluña participe en el nombramiento del Presidente o Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y en el de los Presidentes de Sala del mismo tribunal (artículo 95, apartados 5 y 6);

- que el Presidente o Presidenta del TSJC presida el Consejo de Justicia de Cataluña (artículo 99, apartado 1);

- que los actos del Consejo de Justicia de Cataluña sean recurribles en alzada ante el CGPJ, «salvo que hayan sido dictados en el ejercicio de competencias de la Comunidad» (artículo 100, apartado 1);

- que la Generalitat pueda proponer al Consejo de Justicia de Cataluña -además de al Gobierno del Estado y al CGPJ- la convocatoria para cubrir las plazas vacantes de Magistrados, Jueces y Fiscales en Cataluña y que el mismo Consejo pueda convocar los esos mismos concursos (artículo 101, apartados 1 y 2);

- cualquier excepción a las bases fijadas por el Estado acerca de las competencias compartidas atribuidas a la Generalitat (artículo 111);

- que sean «principios, reglas y estándares mínimos» establecidos por las bases estatales, y no estas mismas, los que regulen la competencia compartida sobre la actividad financiera de las Cajas de Ahorro (artículo 120, apartado 2);

- que sean «principios, reglas y estándares mínimos fijados en las bases estatales», y no estas mismas, los que regulen la competencia compartida sobre «entidades de crédito que no sean cajas de ahorro, cooperativas de crédito y entidades gestoras de planes y fondos de pensiones y de las entidades físicas y jurídicas que actúan en el mercado asegurador», excluyendo las «mutualidades de previsión social no integradas en el sistema de Seguridad Social» (artículo 126, apartado 2);

- la obligación de las Comunidades Autónomas de llevar «a cabo un esfuerzo fiscal similar» al de la Generalitat como condición para que el Gobierno catalán realize el ajuste de «los recursos financieros de que disponga [...] para garantizar la nivelación y solidaridad a las demás» regiones (artículo 206, apartado 3);

- la posibilidad de «establecer y regular» por ley «los tributos propios de los gobiernos locales», en base a la competencia de la Generalitat en materia de financiación local (artículo 218, apartado 2).

Redacción «interpretativa»
El tercer punto del fallo contiene los artículos que, para ser constitucionales, deben ser declarados conforme a las indicaciones del Tribunal. Entre ellos, están los referidos a los símbolos nacionales. La votación volvió a arrojar un 6-4 a favor.
El último apartado del fallo es el que desestima el resto del recurso del Partido Popular; es decir, el que avala la mayor parte del articulado del Estatuto".

Este artículo de ABC fue publicado poco después de conocerse la sentencia y por tanto no entra prácticamente en valoraciones jurídicas sobre el estatuto resultante tras la "depuración" realizada por el Tribunal Constitucional.

El Confidencial tampoco trata la cuestión en profundidad, excepto una breve referencia apartada al término nación.

El Mundo, en este período en el que Pedro J Ramírez parece haberse convertido en un amigo íntimo y portavoz del Presidente zapatero, tampoco nos ofrece una valoración aunque sí facilita una información interesante sobre alguno de los puntos en conflicto.

El País por su parte si ha subido a su web información más amplia sobre esta cuestión, donde incluye unos detalles más pormenorizados de los artículos declarados constitucionales e inconstitucionales, pero tampoco incluye una valoración por parte de juristas de prestigio.

La mayoría de los diarios, en sus versiones digitales, incluyen informaciones similares y en todos se observan las mismas carencias. ¿Porqué? Es de suponer que estarán esperando hasta realizar un estudio más compelto de la sentencia, pero sorprende que no tuvieran ya preparados articulos y columnas que pudieran ser incluidas en sus ediciones vespertinas.

No obstante, de lo publicado ayer sobre el Estatuto no parece desprenderse con la suficiente claridad una cuestión para mi vital, la situación y alcance de la bilateralidad. Aunque los artículo lo tratan de forma tangencial, la bilateralidad será la que pueda impulsar definitivamente la ruptura del país.

Destaca por otra parte la fecha elegida para publicar la sentencia. Como recoge República, elegir la víspera del partido de fútbol de octavos de final contra Portugal en el Mundial de udáfrica hará que las conversaciones del día siguiente se dividan entre las opiniones sobre la sentencia y la situación y posibilidades de la selección española.

Como en la viñeta, parece que la Justicia española, el Tribunal Constitucional, teóricamente ciega, ha acabado por limpiar los destrozos que han ocasionado nuestros políticos y ha escondido bajo la alfombra las consecuencias de las maniobras que han realizado por mero cálculo electoral (el PSOE) y por ambiciones nacionalistas y de gobierno (los partidos catalanes incluyendo a los socialistas).

Con esta sentencia, en opinión de la Pandereta Nacional, el Tribunal Constitucional ha intentado contentar proporcionalmente a todas las partes para que todos ellos puedan presentarse ante la ciudadanía como vencedores y como derrotados a partes iguales. Pero esa no es la finalidad de un organismo constitucional que es responsable de velar por la protección de la Carta Magna, sino que es una evidente dejación de sus funciones.

Es fácil ser bueno; lo difícil es ser justo. Víctor Hugo

viernes, 18 de junio de 2010

EL ESTATUTO QUE NOS CONVIERTE EN COLONIA ECONÓMICA

Cuatro años después de una consulta marcada por una elevada abstención, aproximadamente el 70%, el Estatuto catalán continúa estancado en el Constitucional.

Mientras tanto, la mayoría de los españoles, y de los catalanes, siguen sin conocer y aún menos entender las consecuencias de la aprobación íntegra del Estatuto, por lo que todas las maniobras políticas y judiciales alrededor del texto se acaban centrando en cuestiones más viscerales que cerebrales. De ese modo, se sigue ocultando la realidad de este engendro legislativo, aprobado en el Parlamento español por unos partidos nacionalistas, cuyo único deseo es fortalecer sus competencias y atribuciones, y un partido socialista que, en desprecio del país que prometieron o juraron defender y proteger, aprobaron un texto que significa la inyección letal para ponerle fin.

Ahora, la Presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, rechazando también la defensa de las leyes de esa nación de la que percibe sus haberes, ha decidido declarar la constitucionalidad del Estatuto cueste lo que cueste. España siempre valió muy poco para sus representantes, para sus gobernantes y dirigentes.

Como en el caso de El Cid, "que gran país si tuviéramos buenos señores".

Si alguno de los futuros lectores está interesado en conocer algunas de estas consecuencias les recomiendo la lectura de un breve texto de Roberto Centeno, Profesor de Economía de la Universidad Complutense de Madrid.

Las consecuencias económicas del Estatuto

Por Roberto Centeno (18/10/2005)

Uno de los mitos elevado a la categoría de dogma por don José Luis Rodríguez Zapatero, y hasta cierto punto aceptado por la oposición, es que el bienestar económico actual es debido fundamentalmente al Estado de las autonomías, una de las falsedades más absolutas que cabe imaginar, ya que la realidad es justo la contraria. Hemos llegado al nivel de prosperidad actual a pesar del Estado de las autonomías, pero estamos muy por debajo del nivel de bienestar y cohesión social que hubiéramos alcanzado sin ellas, por lo que el incremento de competencias que el señor Zapatero pretende, agudizará aún más los graves problemas que este sistema supone, donde a día de hoy, prácticamente, nos hemos quedado sin Estado.

La demostración de esta afirmación es sencilla aunque previamente parece necesario aclarar, pues una gran mayoría de ciudadanos lo desconoce, que el Estado autonómico es un sistema de organización política inexistente en el resto del mundo y una gigantesca chapuza tanto en lo político como en lo económico. En lo político, ha desvertebrado España y no lo contrario, como mendazmente se afirma; ha creado barreras y divisiones donde no las hubo jamás, y ha facilitado extraordinariamente el camino para la desintegración del país.

En lo económico, es una auténtica losa para el crecimiento, el bienestar, y la cohesión social. Las razones son perfectamente cuantificables y verificables por cualquier persona intelectualmente honesta que sepa sumar y restar.

a) En primer lugar, el Estado de las autonomías es un sistema extraordinariamente caro, ineficaz, e insolidario. Extraordinariamente caro porque necesita tres veces más funcionarios para su gestión, 2.100.000 a día de hoy frente a 700.000 que necesitaría un sistema no autonómico. Sólo este concepto está restando entre un punto y un punto y medio al crecimiento del PIB cada año. Ineficaz, porque permite que un gran número de funcionarios sea seleccionado por su lealtad política en lugar de por sus conocimientos, e insolidario porque al trocear el Estado se hace mucho más difícil cuando noimposible una distribución justa de la riqueza. El caso más clamoroso es el del País Vasco, cuya aportación al resto del país, el famoso cupo, es una cifra irrisoria.

b) En segundo lugar, y como consecuencia de este disparatado sistema, el gasto público total controlado por el Gobierno es sólo del 30%, frente al 70% en los estados federales o casi el 90% en los centralizados. Esta cifra hace imposible en la práctica la implementación de una política fiscal efectiva, la única que tenemos que coadyuve al crecimiento, a la eficiencia y a la equidad.

c) En tercer lugar, es un hecho conocido que cuanto más descentralizada es una economía, peor puede aprovechar las ventajas económicas que ofrece la pertenencia a una unión económica y monetaria. Por ello, existe una tendencia cada vez mayor a la centralización en la UE, y particularmente en los estados federales.

d) Como consecuencia de lo señalado, el crecimiento efectivo del PIB español lleva 25 años situándose por debajo de nuestra tasa de crecimiento potencial, algo reiteradamente señalado por todos los analistas e instituciones.

e) Todo esto ha producido un enorme impacto económico. Para cuantificarlo, la referencia más clara es la comparación entre lo ocurrido con la economía de Irlanda y con la economía española desde nuestra entrada en la UE hace 20 años. En 1985, la renta per capita de España era similar a la de Irlanda y se situaba alrededor de los 10.000 euros. En 2004, 20 años después, la renta per capita de España se ha doblado, lo que significa que evidentemente hemos mejorado, pero esa no es la cuestión, ya que mejorar cuando todos lo demás lo hacen no es suficiente. La cuestión es si hemos mejorado todo lo que debíamos, y el resultado es sencillamente estremecedor. Irlanda, partiendo de una posición similar a la española, y con una tasa de crecimiento potencial por debajo de la nuestra, al no tener que soportar la losa de una organización política disparatada, ha conseguido sistemáticamente crecimientos efectivos superiores a los nuestros, y el resultado es que Irlanda es hoy el tercer país más rico de la UE, con una renta per capita de 33.000 euros/año , un 65% superior a la española. Este y no otro es el balance económico del Estado de las autonomías, es decir, ha impedido que España aproveche una oportunidad única y se haya situado como Irlanda a la cabeza de Europa.

En definitiva, un desastre histórico sin paliativos. Y para acabar de completar el análisis, el Estado de las autonomías ha abierto la vía a todo un sistema de corrupciones y corruptelas, no sólo inexistentes sino ni siquiera imaginables en la Administración central del Estado. Además, y esto es esencial de cara al futuro, el actual modelo de crecimiento, basado en el consumo interno financiado con un endeudamiento masivo de familias y empresas, es absolutamente insostenible y va a desembocar en una profunda crisis económica en cuanto se eleven los tipos de interés hacia su nivel neutral.

Pero todo esto queda empalidecido por las consecuencias económicas que producirá el Estatut sobre el conjunto de España, y particularmente sobre las comunidades autónomas más pobres, como Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha o Galicia, algo que tan falaz como cobardemente los presidentes y diputados socialistas de estas comunidades están ocultando a sus electores.

Porque el problema no se reduce, como ingenuamente piensan muchos ciudadanos, a que Cataluña se autoproclame como nación y niegue a la vez a España la condición de tal, ni tampoco a que España haya sido expulsada de Cataluña donde se discrimina y persigue nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra historia común, ni siquiera a que el Gobierno catalán pretenda blindar sus ríos y competencias o que se arrogue el derecho a anexionarse todos los territorios que lingüística, cultural o históricamente, sean o hayan sido catalanes, como Valencia, Baleares, Aragón o el territorio italiano de Alghero. El problema esencial es económico, ya que en términos prácticos y para que cualquiera pueda entenderlo, el sistema de financiación previsto en el Estatut consagra el derecho del Gobierno catalán al saqueo continuo y sistemático del resto de España, para compensar su absoluta incompetencia que está promoviendo la deslocalización y el empobrecimiento relativo de Cataluña, frente a otras comunidades mas dinámicas y mucho mejor gestionadas.

En concreto, el Estatut pretende:

a) La recaudación de la totalidad de impuestos generados por las empresas catalanas, y ello a pesar de que el 70% de los mismos, IVA e impuesto de sociedades, se generan fuera de Cataluña. Y aunque sólo les corresponden los impuestos soportados en Cataluña, para empezar a hablar, y esto es crucial, todo el dinero lo tienen ellos, el suyo y el nuestro, así como la exclusividad en la inspección de todas las empresas radicadas en Cataluña, con lo que todo está en sus manos, el dinero y la forma de comprobarlo y asignarlo.

b) Una vez que el dinero está en manos del Gobierno catalán, se empieza a discutir, en condiciones paritarias, es decir de Estado a Estado, qué parte se devuelve al Gobierno de lo que queda de España. Un procedimiento tan inaceptable como conflictivo, pero la sartén por el mango la tiene el tripartito con el dinero y la inspección, pues si no hay acuerdo no hay dinero.

c) El Gobierno catalán pone además unos límites y unas condiciones a su aportación absolutamente inaceptables y ofensivos. Así, limita sus aportaciones a que su renta relativa al resto de España no retroceda, es decir, que si su incompetencia perfectamente acreditada produce un retroceso económico, como es el caso hoy, las consecuencias no las pagan ellos, sino el resto de los españoles.Pero además de este limite absoluto existe un segundo límite para reducir aún más su aportación, y que con una apariencia de equidad es una pura trampa. Me refiero al hecho de exigir un esfuerzo fiscal equivalente al resto de España.

Es una trampa, porque el concepto de esfuerzo fiscal es algo indefinido y no objetivable. ¿El esfuerzo de una región rica ha de ser igual al de una pobre? En la práctica, esto es una fuente permanente de conflictos que permitirá al Gobierno catalán reducir su aportación tanto como le venga en gana Pero estos no son todos los límites. Además, y para mayor desprecio y oprobio al resto de España, su aportación está condicionada a que el tripartito catalán esté de acuerdo en qué y en cómo se gaste.

Así por ejemplo, si contribuyen al mantenimiento de las Fuerzas Armadas (que es casi lo único que queda, ya que en el plano internacional van a tener su propia voz) y no están de acuerdo con sus misiones, por ejemplo con que defiendan la unidad de España o defiendan los límites geográficos de España, como Ceuta y Melilla, pues no pagan y en paz. El Estatut prohíbe tajantemente que el Gobierno de lo que queda de España intervenga en Cataluña, pero se arroga el derecho a que el Gobierno catalán intervenga en todas las instituciones españolas, desde el Banco de España a RTVE. Pero es que hay más, increíblemente, el Gobierno catalán se arroga el derecho a vetar el Presupuesto español.Esto ya no es siquiera que Cataluña se configure como una nación independiente con derecho a expansionarse, es una situación de vasallaje como la que impondría un país vencedor a otro vencido.

e) El Estatut se arroga también el derecho a intervenir en todas las instituciones financieras que operen en Cataluña, pero las cajas catalanas que operan en toda España son de su exclusiva competencia en cuanto a supervisión y control. Y lo que ya resulta el colmo de los colmos: el Gobierno catalán se atribuye el derecho a decidir la política crediticia de las cajas catalanas, a pesar de que una mayoría de sus recursos son de no catalanes, y como guinda de todo este despropósito, los beneficios de las cajas dentro de los fines genéricos a que deben destinarse serán asignados según los deseos del tripartito, es decir, el derecho al saqueo de España.

El resultado práctico de todo esto es que, dependiendo totalmente Cataluña del mercado español y no pudiendo sobrevivir sin él, se cambia la oración por pasiva y el mercado español pasa a ser una colonia de Cataluña como si se tratara de un país conquistado o vencido. Y desde un punto de vista personal, es decir, de lo que esta rendición incondicional del Gobierno de España ante esta nueva forma de colonialismo va a representar individualmente a millones de familias, la conclusión es muy clara: las comunidades más ricas, en legítima defensa, van a exigir el mismo trato y, a partir de este momento, las familias de las comunidades más pobres pasan a ser familias de segunda clase, con prestaciones y derechos recortados, con su nivel de bienestar sensiblemente recortado y además no podrán mantener el sistema actual de pensiones.

Esto es lo que va a suceder irremediablemente en Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia, precisamente las regiones que más han contribuido con suvoto a colocar en el poder al autor de esta increíble felonía, es decir, a don José Luis Rodríguez Zapatero.



Aquí les pongo otro texto sobre el mismo asunto.


El contenido del Estatut, o España como colonia

La inmensa mayoría de los españoles, catalanes o no, informados o no, desconocen el contenido del Estatut. Unos están a favor porque creen que les favorece y otros en contra justo por lo contrario, pero ni los unos ni los otros conocen bien cómo ni por qué. Por ello trataré de exponer sucintamente en qué consiste el Estatut en algunos temas clave.
Dos reflexiones previas: los miembros del Constitucional, que conociendo perfectamente su inconstitucionalidad, han dejado pudrirse más de tres años este desafío total a la nación, tendrán sin duda un veredicto muy duro por parte de la Historia. Y el gran responsable, José Luís Rodríguez Zapatero, si lo peor se confirma, quedará a un nivel similar a los hijos de Witiza y al obispo Oppas, cuya traición a su Patria la aciaga mañana del viernes 31 de julio del 711, a orillas del río Guadalete, llevaría a ocho siglos de terrible y cruel opresión, donde la cultura más floreciente de occidente sería aniquilada.
Además, increíblemente, el Estatut fue sometido a “referéndum” sólo de los “beneficiarios”, el 15 % de la población; pero al 85% al que perjudica nadie le preguntó nada. Y sobre todo, y a pesar de la masiva campaña a favor, se puso de manifiesto la indudable grandeza del pueblo catalán: dos de cada tres catalanes no lo apoyarían.

Identidad
Sus redactores definen Cataluña como nación. Esta afirmación es el soporte filosófico esencial de la propuesta de Estatuto, sin ésta idea el conjunto del texto carece de sentido. Simultáneamente niegan a España esta condición, una aberración histórica, que hoy se enseña en todas las escuelas catalanas. España una de las naciones más viejas del mundo no es una nación, porque así lo han decidido cuatro nacionalistas enloquecidos apoyados por Zapatero, para quien España “es un concepto discutido y discutible”.
Sin embargo, Cataluña jamás ha sido una nación. No existía en la Hispania romana, ni en la España visigoda. En el 801 el imperio carolingio funda la Marca Hispánica una serie de condados donde destacaría el de Barcelona, aunque durante 200 años los reyes francos mantendrían su autoridad feudal. A partir del siglo XI la autonomía es total, pero sin llegar a constituir un reino. En 1137, y a través de un matrimonio, el Condado de Barcelona pasó a formar parte del reino de Aragón. El hijo Alfonso II recibió las dos herencias, y ambas mantendrían una gran autonomía que permitiría una política fuertemente expansionista. En 1479 Castilla contaba con 5 millones de habitantes y Aragón-Cataluña con uno, 6 millones con los que se haría un Imperio. La lengua, el catalán, tampoco es un idioma, sino un dialecto del provenzal. Esto son los hechos históricos y no los delirios y mentiras nacionalistas.

Competencias
El tema central es la diferencia abisal entre texto y realidad. El texto es inaceptable, su aplicación real una felonía. Se recoge el derecho inalienable a la autodeterminación y a las relaciones con territorios con “vínculos históricos”, su significado real: la anexión de Aragón, Valencia y Baleares, la exigencia inmediata después del Estatut. La Generalitat es Estado y en consecuencia las relaciones con España se rigen por el principio de bilateralidad, pero su aplicación real convierte a España en una colonia. Así, el Estatut establece el derecho inalienable de la Generalitat a participar en todas las instituciones del Estado, Banco de España, CNMV, Tribunal de Cuentas, RTVE, etc, mientras que España no tiene derecho alguno a participar en las instituciones catalanas.
Se tiene “derecho a la opción lingüística”. En realidad la Generalitat proscribe y persigue el español con todos los medios a su alcance; se puede rotular, enseñar o hablar en el recreo, en inglés, en francés o en italiano, pero no en español. Se instaura un sistema judicial propio con todos sus órganos y donde el Tribunal Supremo de Cataluña es la última instancia, y se ignoran en la práctica la Constitución, los tribunales de Justicia de España y el Supremo. Toman el control de la Enseñanza y las titulaciones. También de las Cajas de Ahorro, cuyos beneficios “deben atender a las necesidades económicas catalanas con prioridad absoluta”, aunque dos tercios de los mismos no se obtengan allí. Como “nación soberana”, pasan a controlar la gestión de las infraestructuras, puertos, aeropuertos, espacio aéreo y telecomunicaciones, y también se hacen cargo del control de entrada y estancia de extranjeros.

Financiación
La Generalitat tiene capacidad normativa y responsabilidad fiscal sobre todos los impuestos en Cataluña. Es decir, como Estado soberano que se autoproclama, la Agencia Tributaria de Cataluña se encarga de la gestión, recaudación, e inspección de los impuestos propios, o lo que es lo mismo, de los generados en Cataluña por catalanes y no catalanes, y de los generados fuera de Cataluña por empresas y productos catalanes. Esto significa que los IVAs de las ventas de productos y servicios catalanes fuera de Cataluña o el Impuesto de Sociedades de empresas catalanas por sus beneficios en el resto del país, los recauda, gestiona e inspecciona la Agencia Tributaria Catalana.
En teoría, parte de los rendimientos de estos impuestos se traspasará al Estado, pero sólo si “no altera en ningún caso la posición de Cataluña en el ordenamiento de las rentas per cápita entre CCAA” (Art. 206), es decir, que si por la incompetencia, el despilfarro probados de la Generalitat, Cataluña perdiera renta relativa -en 2008 crecieron 0,5 puntos por debajo de la media y 0,6 menos en lo que va de 2009, y es líder nacional en crecimiento del desempleo- en primer lugar no devuelven un céntimo, y después, si eso no bastara, “la Generalitat recibirá recursos de los mecanismos de nivelación y solidaridad” para que no la pierdan. Además, cualquier medida del Estado o de la UE que perjudique a Cataluña, deberá ser compensada.
En resumen, el Estatut pone fin a la existencia de España como nación y nos convierte en una colonia donde colocar sus productos y servicios, y algo peor que una colonia: nos obliga a subvencionar el mantenimiento de su nivel de renta relativa.

Balanzas fiscales, comerciales y de ahorro-inversión
“España nos roba” afirman nacionalistas y separatistas, pero veamos quien “roba” a quién. Para ello, obviamente, hay que considerar la totalidad de flujos económicos: los fiscales, comerciales y de ahorro-inversión, son los más importantes.

Balanzas fiscales: Otra cesión disparatada de Zapatero al nacionalismo, porque las CCAA ni pagan impuestos ni reciben servicios, sólo los ciudadanos, y en todo país decente los ricos pagan más que los pobres. Botín, para resaltar el absurdo, exigiría públicamente su balaza fiscal. Según el BBVA, en el periodo 2001- 2005, cada catalán aportó 1.481 euros más de lo que recibió a la caja común, menos de la mitad que lo aportado por los madrileños, 3.247 euros. En cifras absolutas, en 2005 Cataluña habría aportado 12.269 millones más de lo que recibió, aunque de ésta cifra habría que deducir como mínimo su parte en el pago de los intereses de la deuda pública y aportación a la UE, el 18 %- su parte en el PIB- de 40.000 millones, o 7.200 millones a día de hoy.

Balanzas comerciales: Sólo en la de bienes, Cataluña obtuvo en 2005 un “superávit” con el resto de CCAA de unos 30.000 millones, más del doble del “déficit” fiscal, y añadiendo los servicios, fundamentalmente financieros y energéticos, el “superávit” es más del triple. Cataluña vende en el resto de España los dos tercios de lo que produce.

Balanzas de ahorro- inversión: Gracias a su red de Cajas, un 70 % de las inversiones en Cataluña se financian con ahorro captado en otras regiones.
El “España nos roba” no sólo es una memez, es un insulto inaceptable, pero mucho más inaceptables son todavía las campañas institucionales de la Generalitat a favor del boicot a los productos no catalanes, instando a comprar “productos de proximidad”.

Y una opinión autorizada del Sr. Bono en los pasillos del Congreso. “Esto es una locura. Ahora resulta que los socialistas se han hecho nacionalistas. Los nacionalistas, separatistas. Y los separatistas se han ido al monte. Esto tiene muy mala pinta”, y tan mala D. José y tan mala, pero su señoría votó por ello.