domingo, 20 de mayo de 2012

GIBRALTAR: PICARDO RETADOR Y ESPAÑA FIRME


El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha retado al Gobierno español a acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para defender su posición sobre las aguas próximas al Peñón, al tiempo que le ha advertido de que "no le funcionará el chantaje". "Reto a España a ir al Tribunal Internacional de la Mar y ahí demostraremos quién tiene razón. Pero España nunca no quiere ir, ¿será que no está tan segura de su posición?", manifestó Picardo en una entrevista en Telecinco.

Tras reiterar que tiene "mucho respeto" al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, Picardo ha insistido en que "la realidad" es que las aguas próximas al Peñón son gibraltareñas y que lo que hay que hacer es "buscar soluciones" para el conflicto con los pescadores españoles. "¿España quiere dar palos a su propia gente?", se ha llegado a preguntar Picardo, tras lo cual ha insistido en que el "chantaje" que considera está haciendo el Gobierno español con los pescadores "no va a funcionar". "Tenemos que seguir llevándonos bien, trabajando juntos, no condenados a entendernos, sino buscar soluciones. Estas aguas son de Gibraltar y siempre lo han sido desde 1713", ha añadido.

Picardo ha explicado que lo que prohíbe Gibraltar a los pescadores españoles no es faenar en esas aguas, sino utilizar ciertas artes de pesca que están prohibidas en una ley de 1991. Según ha indicado, el acuerdo posterior de 1999 que permitía faenar allí "incumple la ley" y por eso lo ha roto unilateralmente.

"Ni la Royal Navy ni la Guardia Civil"

Para Picardo, es "una gran pena" que el Ejecutivo de Mariano Rajoy haya abandonado el foro tripartito que impulsó el Gobierno socialista, si bien ha subrayado que Gibraltar sigue "apostando" por ese foro de diálogo. En este sentido, ha defendido que el conflicto pesquero es una cuestión que se debe "discutir con sosiego para buscar soluciones" y que en ello no debe intervenir ni la Royal Navy ni la Guardia Civil.

Sobre la ausencia de la Reina Sofía en los actos de conmemoración del 60 aniversario de la Coronación de Isabel II, ha asegurado que le ha dado "mucha pena" que la soberana británica "no haya podido celebrarlo con su prima", una decisión que considera una "reacción del siglo XIII en el siglo XXI". Tras aclarar que sus críticas no van dirigidas a la Casa del Rey, sino contra el Gobierno de Mariano Rajoy por tomar esta decisión, Picardo ha señalado que no cree que "se le deba prohibir a nadie nada que quiera hacer". "Es una cosa que un político no debe permitir", ha subrayado

España quiere regresar al statu quo vigente desde 1999 que permitía a la flota gaditana faenar sin problemas dentro de las aguas que Gibraltar y Reino Unido reclaman como propias, pero que nuestro país no les reconoce puesto que no se cedieron por el Tratado de Utrecht de 1713.

A pesar de los últimos roces con Gibraltar, el Gobierno confía en encontrar una "solución práctica" que permita a la flota española faenar en esas aguas como venían haciendo en los últimos años sin que la disputa histórica en torno a la soberanía de las aguas lo "contamine" todo. Eso sí, la solución no llegará a través de un diálogo directo entre el Gobierno español y el gibraltareño, pues el foro tripartito que se creó en tiempos del Gobierno socialista el PP lo ha dejado en suspenso.

El conflicto se remonta a marzo pasado, cuando el Gobierno gibraltareño que dirige Fabian Picardo dio por muerto el acuerdo vigente desde 1999 que permitía a cerca de 300 pescadores gaditanos faenar en las aguas en disputa. Picardo, que desbancó del poder a Peter Caruana en los comicios de diciembre pasado, arremetió en campaña electoral contra el acuerdo de 1999 al que se llegó con Caruana porque, en su opinión, va contra una ley gibraltareña de protección medioambiental de 1991. No obstante, en el texto del acuerdo de 1999 el sector pesquero del Campo de Gibraltar manifiesta su respeto "de hecho" al "derecho de las autoridades gibraltareñas a legislar las leyes que con referencia al tema pesquero estimen conveniente".

Eso sí, en un anejo a ese acuerdo, ambas partes pactaron que la ley gibraltareña que regula la pesca se aplicara "estrictamente" tan solo a menos de 225 metros de la costa. También prohibía "obstaculizar la entrada y salida de las dos bocanas del puerto ni entorpecer el movimiento de buques". En la actualidad, los pescadores gaditanos estarían dispuestos a aceptar ciertas restricciones en algunas zonas concretas e incluso a enviar al Gobierno de Gibraltar una "relación en bloque" de las embarcaciones que faenan en la zona a mero título informativo.

Aunque el martes pasado las conversaciones entre pescadores y el Gobierno del Peñón se dieron por rotas, la alcaldesa de La Línea de la Concepción se reunirá este martes con Picardo. Un día antes, el secretario general de Pesca del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Carlos Domínguez, se desplazará a Algeciras (Cádiz) para mantener una reunión con los pescadores de la Bahía para hablar sobre los "impedimentos de Gibraltar" a su actividad en las aguas cercanas al Peñón.

Entre tanto, el Gobierno español presiona a Gibraltar intensificando los controles en la Verja, mientras que la Guardia Civil se mantiene en alerta para proteger a los pesqueros que quieran salir a faenar y se encuentren con que la Policía gibraltareña no les deja.


viernes, 18 de mayo de 2012

GIBRALTAR, THE TIMES Y LA VIEJA REINA


La prensa británica ha seguido dedicando artículos a la disputa entre España y Reino Unido por Gibraltar, en concreto, los periódicos británicos se refieren a la cancelación del viaje de la Reina a Londres para asistir al almuerzo que Isabel II ofrece hoy con motivo del 60 aniversario de su Reinado y al reciente desacuerdo entre el Gobierno del Peñón y los pescadores que salen a faenar junto a su costa.

Estos sinvergüenzas pommies están dispuestos a mantener la soberanía del Peñón pase lo que pase,  y pese a quien pese, saltándose el Tratado de Utrecht, y para ello se excusan en la defensa de la voluntad de los llanitos, que sólo quieren Gibraltar para mantener negocios sucios, blanqueo de dinero, contrabando, narcotráfico, etc., mientras todos ellos viven en estupendos chalets en la costa española cercana.

En un artículo titulado «La tensión en Gibraltar se acerca al punto de ignición», el diario «The Times» llega a afirmar este viernes que «el desacuerdo entre Reino Unido y España por los derechos de pesca se ha convertido en una disputa diplomática que ha implicado a las dos Casas Reales y que podría desencadenar un enfrentamiento militar en las aguas de Gibraltar».

Para «The Daily Telegraph», la cancelación del viaje de la Reina es «una patética rabieta de niño pequeño». Señala que «el desaire de la Reina Sofía por Gibraltar demuestra el extraño funcionamiento del patriotismo». Según el columnista Tom Chivers, la decisión de que Doña Sofía no participe en los actos del aniversario de la coronación de Isabel II es el resultado de «una patética rabieta de niño pequeño» por parte de España.

«The Times» destaca que se podría dar el caso de que se solicite la intervención de «barcos de guerra de la Marina Real» británica, lo cual «podría llevar a un punto de ignición en las aguas de la pequeña colonia». Al afirmar esto hace referencia a las palabras de un portavoz del Gobierno de Gibraltar que dijo: «Si la Guardia Civil escolta a barcos pesqueros en nuestras aguas, la Policía de Gibraltar tendrá que decidir si llama a una escuadra de la Marina Real para que intervenga. Esperamos que no ocurra porque, como poco, esto podría generar más tensión».

El «Telegraph» considera probable que el año que viene el Gobierno español siga «lanzando juguetes desde su cochecito» porque se conmemorará el tercer centenario del Tratado de Utrecht, por el que España cedió Gibraltar a Reino Unido. También señala que los gibraltareños decidieron en un referéndum celebrado hace diez años que no querían que los dos países compartiesen la soberanía del territorio. «A los gibraltareños les gusta ser un Territorio Británico de Ultramar», asegura. «¿Por qué debería importar que algunos miembros secundarios de la Familia Real (británica) se paseen por allí como parte de las celebraciones por el Jubileo?», se pregunta en alusión a la visita que realizarán al Peñón el Príncipe Eduardo, hijo de Isabel II, y su esposa el próximo junio.

Comparan Gibraltar con las Malvinas

Tras comparar el caso de Gibraltar con el de las Malvinas -cuya soberanía se disputan Reino Unido y Argentina-, el columnista dice que «ir por ahí haciendo como que tu país tiene una especie de derecho divino a poseer una pequeña parte del mundo es, sencillamente, estúpido». «Se trata de seres humanos que pueden decidir qué país les gobierna. Lo demás es patrioterismo», concluye. 

El diario «The Guardian» se centra en el «desaire» de España a Reino Unido por la cancelación del viaje de Doña Sofía y en cómo se justificó. El Gobierno de Mariano Rajoy consideraba «poco adecuado» que, «en las circunstancias actuales», la Reina asistiese al almuerzo que ofrece Isabel II este viernes a miembros de Monarquías de todo el mundo. Según este periódico, aunque esas «circunstancias» no se expliquen de forma expresa, queda «más claro que el agua» por qué se tomó esa decisión. Esas palabras «implican que el objeto de tu desaire sabe perfectamente cuáles son esas horribles circunstancias sin que tengas que tener el mal gusto de recordárselas, indica.

La Policía de Gibraltar ha vuelto a hostigar a varios pesqueros españoles que salieron anoche a faenar en aguas próximas al Peñón y que finalmente regresaron al puerto de Algeciras sin incidentes. Según fuentes del sector pesquero, los hechos se produjeron en torno a las 22.00 horas, cuando seis barcos de la flota de Algeciras decidieron salir a faenar a las aguas próximas al Peñón a pesar de la prohibición que mantienen las autoridades gibraltareñas.

Los barcos permanecieron durante más de una hora en las aguas próximas al Peñón hasta que las patrulleras de la Royal Gibraltar Police (RGP) se aproximaron y les instaron a que abandonaran la zona bajo la amenaza de levantarles acta, aunque, según las citadas fuentes, con una actitud "muy correcta".

Ante la amenaza de ser sancionados, los pescadores llamaron a la Guardia Civil, que envió a varias patrulleras hasta donde estaban los pesqueros, a los que pidieron que realizaran inspecciones técnicas a los barcos para tenerlos en regla y evitar la intervención administrativa de la Policía de Gibraltar, según han apuntado las fuentes del sector pesquero. Finalmente, los pescadores decidieron regresar a puerto sin que se registraran incidentes.

Protección

Los barcos salieron a faenar sin escolta de la Guardia Civil, a pesar de que el ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, señalara ayer que serían "amparados". A este respecto, fuentes del sector pesquero han manifestado que la orden que tienen los pescadores es la de avisar a la Guardia Civil antes de salir a faenar para contar con su protección. Sin embargo, los barcos salieron anoche sin previo aviso y solo llamaron a la Guardia Civil cuando intervino la Policía de Gibraltar.

Los patrones mayores de las cofradías de Algeciras y La Línea de la Concepción, Esteban López y Leoncio Fernández, respectivamente, sostienen que la mejor opción para las próximas horas es no salir a pescar en las aguas próximas al Peñón para evitar incidentes a la espera de que el conflicto se solucione por la vía diplomática. No obstante, no descartan que haya barcos que, de manera voluntaria e independiente, sigan intentando faenar. El conflicto afecta a 53 barcos de la flota pesquera de La Línea de la Concepción y a 6 de Algeciras, los cuales llevan más de dos meses sin poder pescar en aguas próximas a Gibraltar.

Las relaciones con la colonia británica se han tensado después de que Gibraltar rompiera unilateralmente un acuerdo suscrito en 1999 y que permitía a los pescadores españoles faenar en esas aguas, como hacían tradicionalmente. Gibraltar quiere ahora que se cumpla al cien por cien una legislación local de Medio Ambiente de 1991 que prohíbe la pesca con algunas de las artes que emplean los pescadores españoles, como el cerco, el trasmallo y el rastro remolcado

Por si acaso, el bocazas nuevo alcalde de Gibraltar, conocido por un título rimbombante de Ministro Principal del Peñón, rebajó el tono habitual en él desde su toma de posesión. Y es que cuando intervienen las fuerzas del orden se acaban muchas tonterías.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, aseguró la noche del jueves que “es ridículo el papel tan relevante que está tomando el conflicto de la pesca”. “Se trata de un conflicto que debería haberse solucionado en la zona, entre los pescadores y los políticos que tienen competencia aquí”, afirmó.

Picardo lamentó que no hayan fructificado las negociaciones. “Ha sido una pena que, estando a punto de alcanzar a un acuerdo, se haya llegado a esta situación. Hay que seguir buscando una solución, la situación está a un pelo de poder concluir en un acuerdo”.  Considera simple la cuestión. “Nosotros, en nuestro manifiesto, traíamos que el acuerdo de 1999 [el que permitía las artes artesanales en la zona] iba contra la ley porque permitía que no se aplicase la legislación de Gibraltar y eso es contrario a nuestro Estado de derecho; mientras tanto, en el manifiesto del Partido Popular en España estaba acabar con el Foro de Diálogo y lo han hecho”, señaló Picardo. “Nuestra posición política era romper un acuerdo y la del Partido Popular, la de romper otro”, resumió.

Fabian Picardo criticó los exhaustivos controles fronterizos que la policía española ha impuesto en la aduana con Gibraltar y que han provocado colas de casi dos horas para entrar o salir del Peñón. “Yo no busco crear conflictos, pero si nos ponen colas porque hemos sido niños malos, nosotros no vamos a reaccionar de forma positiva a eso. Y si lo creen así es porque, no nos conocen. Ponernos colas no nos va a hacer cambiar de idea, en el cumplimiento de la legislación de Gibraltar, porque ya nos ponían colas cuando se firmaron los acuerdos de Córdoba, que metieron mucho dinero en el bolsillo a pensionistas españoles extrabajadores españoles en Gibraltar, o cuando España le pedía cambios al señor Caruana y él estaba de acuerdo. Nos ponen colas cuando les da la gana y eso no nos va a cambiar”.

Picardo dijo que ha ofrecido indemnizaciones a los pescadores y no han querido. “Además”, afirmó, “les he ofrecido pescar y no han querido, por lo que no entiendo el problema cuando, además, España tiene 8.000 kilómetros de costa y Gibraltar sólo tres”. “La importancia de proteger esta zona medioambientalmente es precisamente para que siempre haya pesca”, concluyó

Ayer ya se produjeron novedades sobre este tema


Los pescadores de Cádiz han dicho 'basta'. No aguantan más los atropellos del Gobierno de Gibraltar, han dado por rotas las negociaciones con Fabian Picardo, y están preparando una gran movilización en la línea fronteriza, con un objetivo: bloquear la verja.


Según informa El Confidencial Digital, los pescadores afectados por la prohibición gibraltareña de faenar en aguas de la Bahía de Algeciras están ya preparando el bloqueo de la verja para los próximos días. Se trata de una decisión ‘a la desesperada’, consensuada por las cofradías locales, que se niegan a pagar al Gobierno del Peñón por obtener licencias para pescar en aguas españolas.


Los pescadores estarían ya pensando organizar las cosas y plantarse en la frontera con el fin de bloquear el paso a vehículos y personas


Las negociaciones entre pescadores y autoridades gibraltareñas están completamente rotas. De hecho, el Ejecutivo de la Roca preveía que en días próximos se producirían enfrentamientos violentos entre los pescadores y la policía local (lo que ya se ha producido esta misma noche). La Policía ha pedido apoyo a todas las fuerzas gibraltareñas, incluida a la Armada británica. Acaban de llegar a los hangares del Peñón dos nuevas embarcaciones de refuerzo, con el objetivo de estar prevenidos ante los acontecimientos que puedan producirse, explican las fuentes consultadas.


Los pescadores españoles, indican fuentes cercanas a las cofradías, se sienten totalmente engañados por Gibraltar. Por un lado, el Gobierno de Picardo ha mostrado a la prensa, instituciones del Campo de Gibraltar y los propios pescadores su buena cara expresando su disposición a llegar a un acuerdo en el conflicto. Pero, por otro lado, no ha movido “ni un ápice” sus posiciones reales. Recuerdan el vídeo del ministro Cortés afirmando en campaña electoral que los españoles querían hacer negocio con los recursos de Gibraltar: “Aquellos que vienen de fuera para hacer dinero con los recursos”. Sobre los pescadores dijo: “Es como si le digo a un ladrón, en tanto que reconoces que es mi casa, ven y roba lo que quieras”. Gibraltar solo pretendía dilatar y bloquear la situación para imponer sus condiciones por la fuerza.


Nuevo incidente: este fin de semana, las aguas de la Bahía de Algeciras fueron escenario del enésimo incidente entre españoles y gibraltareños. Según contó el patrón mayor de la cofradía La Atunara, de La Línea de la Concepción, cinco embarcaciones de la Policía de Gibraltar obligaron a tres pesqueros locales a retirar sus redes de aguas españolas. Mientras, un barco de la Armada británica seguía de cerca la escena. Pese a que los tres pesqueros veían faenando en el mismo punto durante los últimos días, los agentes gibraltareños les insistieron en que debían abandonarlo. Se trataba, en todo caso, de aguas españolas.


Un armador aseguró que los policías gibraltareños saltaron a las embarcaciones españolas, las registraron y solicitaron la documentación a los patrones. “Se encuentran en situación de busca y captura por pescar aquí”, les advirtieron los agentes. En ese momento, una patrullera de la Guardia Civil apareció en la zona y la Policía gibraltareña dejó a los españoles regresar a puerto. Horas después de este incidente, se celebró la última reunión entre el Gobierno de Gibraltar y los pescadores en la que se rompieron las negociaciones.


Qué quería Gibraltar:


El nuevo Gobierno de Gibraltar dio un paso más en su ofensiva contra España. El Gobierno  del Peñón ha prohibido a los pescadores españoles faenar en aguas de la Bahía de Algeciras. El responsable de Medio Ambiente de Gibraltar, John Cortes, aseguró que el Gobierno “no acepta que los acuerdos a los que puedan llegar los políticos sustituyan a las leyes de Gibraltar, sin un cambio legislativo previo, y, por lo tanto, se puede confirmar en este contexto que el Gobierno se mantiene firme en las disposiciones de la Ley de Protección de la Naturaleza de 1991 y que la Policía es consciente de ello”. Dicha Ley de Protección de la Naturaleza prohíbe a los pescadores españoles faenar en la totalidad de las aguas de la Bahía de Algeciras, algo que, sin embargo, han venido haciendo tradicionalmente los profesionales gaditanos.


Hasta la prohibición gibraltareña los pescadores podían faenar en dichas aguas hasta un máximo de 200 metros de la costa del Peñón. El acuerdo formal lo sellaron las autoridades gibraltareñas y españolas pero, según el Ejecutivo de la Roca, viola la citada Ley de Protección de la Naturaleza. El objetivo de Gibraltar es la expulsión total de los pescadores para así dar un nuevo paso en la ‘expropiación’ de las aguas españolas. En Exteriores auguraron que si la Policía gibraltareña expulsara a los pescadores se produciría un grave conflicto diplomático.


La única queja del ministerio de Asuntos Exteriores español sobre el conflicto que afecta a los pescadores databa del mes de marzo, pero la actuación de la Guardia Civil en la noche de ayer, más la anulación de la visita de la Reina Sofía a Londres son dos "quejas" evidentes.



sábado, 12 de mayo de 2012

EL AVANCE DE LA EXTREMA DERECHA EN EUROPA


Publica hoy ABC un interesante aunque breve artículo sobre el avance los partidos de extrema derecha en Europa, excepto en España, donde prácticamente no existen, quizás por haber atravesado 36 años de dictadura franquista. Por contra, tenemos a los comunistas en los parlamentos y alcaldías, a pesar de sus cien millones de muertos, precisamente porque en España nunca gobernaron, subsisten. 

Las recientes elecciones en Grecia han dibujado un Parlamento tan fragmentado que impide la formación de gobierno. El candidato más votado, Antonis Samaras, reconoció su incapacidad para lograr una mayoría estable. En sus reuniones con los demás grupos políticos no incluyó al partido fascista Amanecer Dorado. Con una estética nazi no disimulada, la irrupción de este partido en el panorama político griego ha vuelto a sacudir Europa, que ve cómo la crisis impulsa a los populismos.

Grecia

El programa de Amanecer Dorado propone deportar a todos los inmigrantes. Su líder Nikos Mijaloliakos, que ha llevado a la formación a conseguir el 7% de los votos -21 escaños-, propone minar todas las fronteras para evitar la entrada de nuevos inmigrantes.
«No para matarlos, sino para impedir que entren en el país». El símbolo del partido recuerda a la cruz gamada nazi. Mijaloliakos es un exoficial del Ejército retirado. Acusan a numerosos militares del grupo de tener excelentes relaciones con las fuerzas paramilitares serbias que perpetraron la matanza de Srebrenica.
Amanecer Dorado ha tomado el relevo de Laos, que en 2009 obtuvo el 5,6% de los votos. Yorgos Karatsaféris amenazó en febrero con enviar a Alemania los dos millones de inmigrantes irregulares que, sostiene, viven en Grecia.

Francia

Bajo el liderazgo de Marine Le Pen, el Frente Nacional (FN) ha renovado su imagen, lastrada por el discurso radical de Jean-Marie Le Pen. La hija del líder ultraderechista obtuvo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas un resultado histórico: 17,9% frente al 16,86% que consiguió su padre en 2002 cuando, sin embargo, logró pasar a la segunda vuelta.
El mensaje de Le Pen, del que Nicolas Sarkozy intentó apropiarse en su enfrentamiento conFrançois Hollande, está elaborado a partir de recetas simples: una Europa a la deriva y el punto de mira puesto en los banqueros, los inmigrantes, los millonarios, los delincuentes y los partidos tradicionales.
Marine Le Pen,madre soltera de tres hijos, es especialmente hábil ante los medios y en el uso de la demagogia. En el proceso de renovación del partido presenta a la Agrupación Azul Marino a las próximas legislativas de junio.

Italia

La ultraderecha italiana ha tenido el liderazgo de Umberto Bossi desde que este fundara la independentista Liga Norte en 1991. Su influencia fue creciendo hasta llegar a superar el 10% de los votos en las elecciones generales de 1996.
En 2008, con el 8,3% de los votos, formó gobierno con el Partido de la Libertad de Silvio Berlusconi, una coalición que se rompió en 2011. Hasta hace un mes decir Liga Norte era lo mismo que decir Umberto Bossi.
Pero el líder de un partido hecho a su medida dimitió a primeros de abril por un escándalo de apropiación indebida y estafa.

Holanda

Geert Wilders fundó el Partido por la Libertad en 2006, tras abandonar el Partido Popular por la Libertad y la Democracia. Y en las últimas elecciones parlamentarias llevó a su partido a ser la tercera formación más votada de la mano de un discurso islamófobo y favorable al endurecimiento de las leyes migratorias.
En junio del año pasado fue absuelto por un tribunal de los cargos de incitación al odio y discriminación contra los musulmanes. El juez consideró que hizo unos comentarios «chocantes» contra el islam, pero no contra los musulmanes, tras comparar la fe islámica con el nazismo.

Suecia

Los Demócratas de Suecia, el partido que preside Jimmie Akesson, superó en las elecciones de 2010 por primera vez el umbral del 4% necesario para obtener representación parlamentaria y consiguió veinte escaños. El discurso político de Akesson se centra en la inmigración y la criminalidad, fenómenos que relaciona.

Hungría

Gabor Vona es el líder de Jobbik, un partido nacionalista húngaro, con presencia incluso en el Parlamento Europeo. Centra sus ataques en la comunidad gitana.
En 2007 fundó la Guardia Húngara, vinculada a Jobbik, que ha sido acusada de llevar a caboactividades «contra los derechos humanos de la minorías garantizados por la Constitución».

Austria

«Trabajo en vez de Inmigración» o «Auténticos representantes del pueblo en vez de traidores de la UE» son algunos de los eslóganes utilizados por Heinz-Christian Strache, líder del Partido Liberal Austriaco. Desde 2005, cuando sustituyó a Jörg Haider, ha llevado a su partido a ser la segunda fuerza política del país.

Dinamarca

Pia Kjærsgaard no tiene estudios superiores. Trabajó como oficinista y en servicios de ayuda a domicilio. Pero ha consolidado al Partido Popular Danés como la tercera fuerza política del país. Su influencia sobre el Gobierno de los liberal-conservadores ha hecho que se adoptaran duras medidas contra la inmigración, antes de que los socialdemócratas recuperaran el poder en septiembre de 2011.
«Si los suecos quieren convertir Estocolmo, Goteborg o Malmö en un Beirut escandinavo, con guerras de clanes, crímenes de honor y violaciones cometidas por bandas, dejémosles que lo hagan. Nosotros siempre podemos poner una barrera sobre el puente de Oresund», sostiene Pia.

Finlandia

Para Timo Soini los inmigrantes son criminales. Los solicitantes de asilo «parásitos del dinero de los contribuyentes». Timo Soini es el líder del ultraderechista Verdaderos Finlandeses. En las últimas elecciones, en abril de 2011, consiguieron el mayor avance político de la historia de Finlandia: 19,0% de los votos para 39 escaños. Un resultado ocho veces mejor que el de 2007. Mantiene un discurso euroescéptico y muy crítico con la inmigración.

Noruega

Siv Jensen todavía declaraba días después de la masacre de Utoya que la amenaza islamista seguía allí, en Noruega. Es la máxima responsable del llamado Partido del Progreso, que en 2003 consiguió el 23% de los votos para alzarse como el segundo partido de Noruega. Las motivaciones ultraderechista Anders Behring Breivik, que mató a 69 personas en 2011, han hecho caer a la mitad los apoyos del partido de Jensen.

Bélgica

Vlaams Belang, a semejanza del Partido por la Libertad holandés, lanzó hace un mes una página en internet con el objetivo de denunciar a los inmigrantes ilegales en Bélgica. Este partido xenófobo vincula la inmigración ilegal a la criminalidad, al trabajo en negro o al abuso de la seguridad social. En 2007 consiguieron un 12% de los votos para caer tres años después, en 2010, al 7,6%.

Suiza

El Partido del Pueblo Suizo fue la formación más votada en 2011 de la mano de una campaña que tuvo a los inmigrantes en su punto de mira. El SVP-UDC cedió dos puntos respecto a 2007.
Suiza ha votado en estos últimos años contra la construcción de minaretes en su territorio y se convirtió en el primer país democrático occidental en introducir en su legislación medidas dirigidas contra un culto religioso. Recientemente, el SVP-UDC recogió firmas para establecer un cupo de inmigrantes y frenar así la «inmigración masiva».

Bulgaria

«Bulgaria para los búlgaros», repite Ataka, un partido nacionalista y xenófobo. Con este discurso la ultraderecha entraba por primera vez en el Parlamento búlgaro en 2005. Su líderVolen Siderov protagonizó mítines de estética paramilitar con agresivos mensajes contra los gitanos y los turcos. Repetiría éxito cuatro años después y tuvo el apoyo del 9,4% de la población

sábado, 28 de abril de 2012

SOMOS UNOS IRRESPONSABLES


Somos unos irresponsables, de Fernando Vallespín en El País

El debate general de Presupuestos llegó a lo bochornoso, casi a lo esperpéntico
En el momento en que más arrecia la crisis económica, la gran preocupación de los españoles no parece ser la búsqueda de una solución a sus muchos males. No, lo que más nos excita es definir al culpable, al responsable de la situación en la que nos encontramos. El espectáculo del martes en el debate general de Presupuestos llegó a lo bochornoso, casi a lo esperpéntico. En vez de tratar de facilitar acuerdos, una vía para favorecer un puñado de consensos mínimos entre las fuerzas políticas, todas las energías se centraron en buscar un chivo expiatorio al que endosarle la responsabilidad por lo que nos pasa. Para unos eran las comunidades autónomas; para otros, el Gobierno anterior o, en fin, el errático rumbo de los recortes de Rajoy y su equipo. Y, se les nombre o no, los villanos habituales, la señora Merkel y los fantasmales mercados. Nadie hizo la más mínima autocrítica, el culpable siempre es el otro. Lo más fascinante es que, al parecer, quien nos va a resolver el problema va a ser también alguien de fuera. François Hollande, por supuesto. Como si fuéramos menores de edad sin el más mínimo control sobre nuestro destino.
Así visto, y ya que necesitamos saber imperiosamente quién o qué nos ha traído hasta aquí, tengo para mí que el culpable es nuestra propia irresponsabilidad, la incapacidad para asumir las consecuencias de nuestros actos. Y a este respecto no nos libramos ninguno. En primer lugar, los políticos. A lo largo del extenso ciclo de bonanza hemos alimentado una especie que, a falta de mejor término, calificaría como la del “político pelota”. Su principal característica consistiría en el permanente halago al ciudadano, en hacerle sentir que importa y, por tanto, en permitirle obtener todos sus caprichos, los que pedía y los que entendía que se le habían de conceder para crearse clientelas fijas, un electorado fiel. Se abrió así una puja por ver quién daba más. Que hubiera dinero o no era ya una cosa secundaria. Lo importante era comparecer en las siguientes elecciones con todas las medallas puestas. Y hoy el resultado de esta subasta lo están pagando los jóvenes. Pueden desplazarse en AVE por la geografía nacional, estudiar en su propia capital de provincia, pero si quieren empleo habrán de cruzar alguna frontera.
Luego está la propia ciudadanía, encantada de verse únicamente como titular de derechos y sin ninguna obligación; limitada a su papel de consumidora de servicios públicos, e indignada después cuando vino el ajuste. En parte tiene razón, no era eso lo que le habían vendido, aunque hay que decir que tampoco hizo nada por ver qué había detrás de tantos cantos de sirenas. Como bien decía el profesor Del Águila, “cuanto más se aleja el individuo del ciudadano, cuando más dejamos de lado los deberes, incluyendo el deber de pensar o juzgar políticamente las situaciones, más infantiles nos volvemos”. Y ese sujeto infantilizado se embarcó también en una orgía consumista de hipotecas y coches de alta gama. Siempre a crédito, por supuesto. Y aquí entran, claro, los que ahora vemos como los más mezquinos, los banqueros. Porque, como todos los seductores, pierden su interés por la presa una vez obtenida y buscan afanosamente otra sobre la que descargar su codicia. Ahora siguen siendo un problema, ya que a sus dirigentes les parece interesar más la conservación del poder en sus entidades que su saneamiento efectivo, aunque de eso no se hable. Y podemos incluir también a los medios de comunicación, que no hicieron la pedagogía adecuada y porfiaron en pintarnos una realidad de Alicia en el país de las maravillas.
Lo que quiero decir es que un país no puede endeudarse al ritmo en el que vinimos haciéndolo sin que, por la causa que fuere, todos seamos responsables. Mientras sonaba la música, seguíamos bailando. Ahora se acabó la fiesta y hemos de refrenar nuestros impulsos cainitas, arremangarnos y empujar en la misma dirección. Si nos hundimos, nos hundimos todos, hasta el que viaja en primera. Hemos de mirar hacia adelante, no hacia atrás, y diseñar un proyecto común, unos objetivos compartidos; abandonar tanto el ensimismamiento tecnocrático del recorte como fin en sí mismo, sin modelo que lo sustente, como los simplismos populistas. Necesitamos enhebrar un nuevo relato de lo que queremos y podemos ser. Y las actitudes también cuentan. Basta ya de lamentos, de acusaciones retrospectivas y de tanta depresión colectiva y pasemos a la acción. Recuperemos de una vez el sentido de la responsabilidad que perdimos entre tanta ensoñación de niños malcriados.



martes, 24 de abril de 2012

QUÉ ES AHORA LA EXTREMA DERECHA EN EUROPA


Hay pocos temas que revelen de una manera tan nítida el cambio de mentalidad que está viviendo nuestra sociedad como el del auge de las nuevas formaciones políticas de la derecha radical populista, cuyo episodio más reciente es el triunfo de Marine Le Pen con su 19% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales francesas. 

Como subraya Aitor Hernández-Carr, investigador del IGOP-UAB y consultor analista de SOCOL-Tecnologia social, en su estudio La derecha radical populista en Europa: discurso, electorado y explicaciones formaciones como el Frente Nacional francés, el Vlaams Berlang flamenco, los Partidos del Progreso escandinavos y el Partido de la Libertad austríaco comparten discursos a través de los cuales podemos leer nuestra sociedad. Entre ellos:

1. Apelan al hombre común. Frente a la extrema derecha del pasado, que priorizaba la defensa de un cierto orgullo nacional, los partidos actuales insisten en la defensa del hombre común frente a las élites, poniéndose de parte de ese ciudadano normal y corriente que está siendo "explotado" por los grandes poderes. Eso lleva a que estas formaciones “se apoyen ampliamente en esa sensación de ninguneo que tiene una parte de la población y que incorporen discursos de corte social, atacando al euro y a las políticas de recortes actuales”. De este modo se han granjeado muchas simpatías entre la clase trabajadora. 

En España estas clases trabajadores ven como los partidos socialistas y los sindicatos, así como la extrema izquierda, también se centran en promover intereses ajenos a los de los trabajadores, lo que no provoca un giro a la extrema derecha pero sí un abandono de sus apoyos.

2. Hacen valer la identidad frente a las amenazas exteriores. En un mundo cambiante, estos partidos tratan de preservar la cultura nacional, pero ya no para salvaguardar viejas esencias ligadas con una identidad de destino en lo universal, sino como refugio seguro respecto de un entorno que no acertamos a entender. 

En nuestro país la izquierda abandona la cultura nacional en favor de la cultura local, un regreso a la aldea que se enfrente a la amenaza exterior que se personifica en España.

3.  Han sustituido la raza por la cultura. “Ya no apelan al racismo biológico y la inferioridad de los inmigrantes, sino que resaltan la exterioridad de éstos respecto del grupo mayoritario”. Eso hace que se subrayen los problemas de convivencia que pueden provocar personas que tiene costumbres muy distintas de las nuestras, que se señalen las dificultades de integración “y que se critique la presencia excesiva de personas foráneas que pueden amenazar nuestros valores, estilos de vida y tradiciones”. 

Mientras en España la izquierda se abona a una mezcla de raza y cultura, el aldeanismo y el RH y la cultura local.

4.  La clase media y la obrera confluyen  en su electorado. El votante de este clase de partidos solía pertenecer a unas capas intermedias compuestas por pequeños empresarios, propietarios de pequeñas tiendas y autónomos, a los que se han unido, como se aprecia especialmente en la experiencia francesa, “trabajadores manuales, trabajadores de cuello blanco de rango inferior y desempleados”, llevándose así un buen número de votos que iban a parar tradicionalmente a la izquierda.

5. Tienen éxito entre los jóvenes y entre la adultez temprana. Las formaciones de esta derecha postindustrial ya no tienen que ver con ese votante de edad avanzada que tenía en la memoria tiempos mejores. Ya no son partidos nostálgicos, y por ello han encajado bien entre los treintañeros y entre los jóvenes. En gran medida, señala Hernández-Carr, porque éstos poseen una mucho menor identificación partidista que sus mayores. “Hay gente que tiene discursos contra la inmigración muy duros, pero como están habituados a votar a las fuerzas tradicionales de derecha o de izquierda, siguen haciéndolo. Los jóvenes, por el contrario, están mucho más abiertos a partidos nuevos. Además, hablamos de formaciones que se presentan como rupturistas, lo que las hace aún más atractivas a sus ojos”.

6. Ofrecen respuestas simples y directas a problemas complejos.  La más habitual era la que señalaba a los inmigrantes como la causa del descenso en nuestro nivel de vida, pero ese estrato poblacional ha dejado paso a una capa mucho más desgastada, la política. Como asegura Hernández-Carr, “hace ya dos décadas que nuestros dirigentes están perdiendo legitimidad, pero la crisis ha acelerado notablemente el proceso. La sensación de impotencia con que están viviendo los ciudadanos esta crisis la han focalizado en los políticos, cuyas limitaciones a la hora de ejercer el poder se han vuelto mucho más evidentes, lo que ha provocado que se conviertan en los primeros culpables de que las cosas vayan mal”.

7. La percepción del deterioro económico es un motor de su éxito. No se trata sólo de que quienes han salido perdiendo en el nuevo contexto voten a estos partidos, sino que su influjo se ha extendido a esos sectores de la población que contemplan preocupados cómo el nivel de vida está descendiendo a su alrededor. “Hay una sensación muy fuerte de angustia hacia el futuro que hace que se busquen discursos muy claros. El de la autoridad y el orden es uno de ellos”. Y en varios sentidos, porque no se trata sólo de que se requiera mano firme contra problemas cotidianos, sino que se demandan líderes fuertes que sepan poner orden en una sociedad que está perdiendo su norte, también en lo económico: “Ese discurso de recuperación de la soberanía nacional frente a la UE que ha utilizado Le Pen tiene que ver con esta tendencia”.

8. Es un movimiento reformista, pero que cambiará las cosas. “Si el fascismo era revolucionario, la nueva derecha es reformista, porque quiere transformar la sociedad pero manteniendo el marco legal actual. No busca otro tipo de Estado, sino que quiere introducir novedades en la democracia. Hay una encuesta reveladora según la cual uno de los aspectos que más valoraba la gente de la dirigente del Frente Nacional era que realmente quería cambiar Francia y que su llegada al poder implicaría novedades reales”. Aunque está por verse hasta qué punto eso es cierto, porque “ninguno de estos partidos ha llegado a gobernar en solitario y  no sabemos si sus discursos son sólo para ganar votos o esconden intenciones verdaderas, lo cierto es que han provocado muchas simpatías entre los votantes”. En otro sentido, que se proclamen reformistas también ha provocado que muchas de sus propuestas puedan ser asumidas como propias por los partidos tradicionales, que buscan ganar votos haciendo guiños electorales a simpatizantes ajenos. Esto es, afirman los expertos, lo que hará Sarkozy para recoger en segunda ronda a los seguidores de Le Pen.

9. Los medios les prestan mucha atención. Televisiones y diarios recogen con mucha frecuencia noticias sobre sus líderes y dan notable cobertura a las temáticas que les son favorables pero, al mismo tiempo, suelen descalificarles y estigmatizarles. “Se da cierta fascinación con estos partidos y con sus líderes, aun cuando se les defina como marginales. Cuando ni siquiera era regidor en Vich, Josep Anglada ya gozaba de una atención mediática constante”. 

En España, en cambio, a quien se presta atención es a la extrema izquierda a la que se presenta como demócrata y constitucionalista, a pesar de promover reformas antidemocráticas y de desear acabar con la Constitución para imponer una dictadura de corte castrista.

10. Por qué no funcionan en España. La excesiva vinculación de la extrema derecha española con el franquismo. La no consolidación de la inmigración como un eje de confrontación política, lo que no tardará mucho en llegar, o la monopolización del potencial espacio electoral de la derecha por el PP son motivos que explicarían un mayor respaldo a esta clase de partidos en el suelo político español.  Pero hay otro factor, como la inexistencia de un líder fuerte y sólido, que ayuda a que no sean visibles. “Estos partidos necesitan una militancia que se patee las calles, por lo que han de contar con un líder que cree empatía y que no esté marcado como extremista y que, al mismo tiempo, sea aceptado por las diferentes corrientes de la derecha radical, lo cual no es sencillo”.




viernes, 20 de abril de 2012

MAPA PARA UNA INVASIÓN ZOMBIE



En caso de invasión zombi los ciudadanos sabrán donde acudir. Se trata de una iniciativa bautizada como "Map of the Dead", basada en la tecnología de Google Maps, que muestra los puntos de ayuda a los que acudir en el caso de que los muertos cobrasen vida. Los usuarios pueden encontrar puntos para repostar gasolina, para conseguir comida o armas en caso de que una amenaza zombi se desarrolle en su ciudad. Se trata de un mapa mundial en el que se puede introducir el nombre de una ciudad para ver sus posibilidades directamente. 

Son numerosas las novelas, películas, series o videojuegos que han simulado estas historias. En la mayoría de estas historias, los protagonistas se encuentran ante una situación crítica en la que deben hacer acopio de todo tipo de víveres. Sin embargo, si estas historias fuesen ciertas, es muy posible que más de uno se encontrase perdido, sin saber a donde acudir para conseguir vienes de primera necesidad y protección. Para evitar esas situaciones de pánico, un proyecto ha creado el mapa definitivo para invasiones zombis. Para ello, se ha empleado la tecnología de Google Maps y la información de diferentes directorios, en España Páginas Amarillas. 

El resultado es un útil mapa, sobre todo en caso de amenaza zombi, que contiene iconos que señalan puntos importantes en caso de peligro. Cada punto cuenta con un símbolo y un color que lo identifica según el tipo de suministro que se puede conseguir en ese punto. Los usuarios pueden ver los sitios en los que adquirir un arma, muy numerosos en Estados Unidos pero no tanto en España, los lugares donde conseguir alimentos o gasolineras para repostar. Además, hospitales, aeropuertos, farmacias e incluso dentistas están representados también en el mapa. 

En caso de Apocalipsis zombi, toda esta información puede ser de vital importancia para los usuarios y mientras tanto, es un ejemplo de las posibilidades que ofrece Google Maps.



sábado, 31 de marzo de 2012

EL ESTADO SIN TERRITORIO. ESPAÑA SIN TIERRA.

El Estado sin Territorio, libro escrito por Francisco Sosa Wagner, el eurodiputado de UPyD y catedrático de la Universidad de León y  experto en cuestiones autonómicas, y por Mercedes Fuertes, que también es catedrática de la Universidad de León y experta en cuestiones de administración pública, nos da unos apuntes sobre la situación de nuestro Estado actual de las autonomías y la amenaza que parece entrañar para la supervivencia de nuestro actual régimen político.

Como señala Carmen Iglesias en su fino prólogo, el enmarañamiento que la organización autonómica ha impuesto a la organización del Estado “poco tiene que envidiar a la yuxtaposición de jurisdicciones del Antiguo Régimen, con efectos parecidos de parálisis decisional y de despilfarro de recursos”. Los autores organizan este ensayo a partir de un capítulo inicial, en el que se esboza la teoría de la nueva feudalización de España, para ilustrarlo, a continuación, con cuatro relatos de historia política que constituyen contundentes comprobaciones de la deriva que parece ir tomando nuestra actual sistema autonómico. En ellos queda patente la realidad “de un Estado que ha perdido en buena medida su capacidad de actuar sobre el territorio, así como el oportunismo errático de los partidos políticos”. Ya lo advierten los propios autores, da igual el orden en el que se lean esos relatos porque, al igual que ocurre con la conocida propiedad de la operación de sumar, el orden de los factores no altera los desastres que cabe esperar del resultado.

El primero de esos relatos tiene que ver con las reacciones que se han producido en torno a los cementerios nucleares, en el marco del discurso dominante en contra de la energía nuclear, que se ha revitalizado en estos días. En este caso, las exigencias del almacenamiento de los residuos han desembocado en un pandemónium de decisiones encontradas en el que se ha puesto de relieve la incapacidad del Gobierno para tomar una decisión. No menos complejo ha resultado la actualización del Plan Energético Nacional, que es el tema del segundo relato y un campo en el que la profesora Fuertes es una reconocida especialista. La red de alta tensión -imprescindible para el conjunto del país- se ha traducido en numerosos proyectos de trazados que no han dejado de encontrar dificultades, de las que han quedado torres y obras abandonadas, como mudos testigos de las rivalidades políticas que las han hecho abortar. Una vez más la mirada de los autores se va hasta casi los comienzos de la Transición española para describirnos un mundo de permanentes choques entre diversas administraciones locales y desembocar en una divertida alusión al grito de Goethe en sus últimos momentos: “¡Quiero ver la luz, más luz!”.

La apropiación abusiva de las cuencas hidrográficas por parte de los gobiernos autonómicos nos han proporcionado un buen número de ejemplos patéticos derivados del abandono de una visión global de nuestra situación hidrológica. Las reformas estatutarias acometidas desde 2004 han exacerbado esta situación hasta hacer incluir la gestión de las cuencas hidrográficas dentro de los nuevos textos de los estatutos de autonomía. Resulta evidente que detrás del control del agua se atisba el fortalecimiento del poder político, pero los ciudadanos corrientes tienen motivos para dudar de la eficacia de muchas de esas medidas, como han podido comprobar los andaluces durante el pasado invierno. En cuanto a los parques naturales los autores nos llevan de la mano hasta la situación grotesca de que la imposibilidad de hacer coincidir espacios naturales necesitados de atención con los territorios de las comunidades autónomas -ya que la Naturaleza une a veces lo que los políticos se empeñan en separar- obligue en ocasiones a la creación de consorcios para resolver los conflictos. Nos encontramos así con la paradoja de tener que inventar un seudo-estado para sustituir al Estado. Resulta imposible, además de superfluo, desmenuzar los centenares de hechos que, presentados con sentido del humor pero con gran precisión jurídica, describen los efectos de las acciones hurtadas a la competencia del Estado que, en muchas ocasiones, sólo es requerido a la hora de la financiación. Es el único momento en el que el Estado parece recobrar su identidad, aunque sólo sea como abastecedor de las crecientes exigencias económicas de las autoridades locales.

Sobre todos esos discursos aletea, además, la idea de la “gobernanza” que es una palabreja que se nos ha impuesto desde las más altas instancias oficiales y que desprende un fuerte tufo a pedantería vacua. Como señalan los autores, en el origen del término está el patrocinio de altas instituciones internacionales y la voluntad de enfatizar los mecanismos de interacción con el manejo del concepto de redes que diluyen la verdadera jerarquía política. Una forma de entender la toma de decisiones en la que también se difumina la relación clara y directa entre gobernantes y gobernados que sirvió, en las grandes revoluciones liberales del siglo XVIII, para asegurar la libertad de los individuos frente al ejercicio descontrolado del poder político.

Después de estas reservas, y del entramado de dislates que se suceden en la reflexión que nos ofrecen Francisco Sosa Wagner y Mercedes Fuertes, no deja de ser estimulante el último capítulo, en el que se plantean las posibles soluciones a este estado de casos. Las perspectivas no dejan de resultar tenebrosas y su apelación a la lealtad constitucional no deja de ser una apelación bienintencionada que merecería ser escuchada por muchos de los que hoy forman nuestra clase política.  
“A todo ciudadano consciente deberían preocuparle las patologías de la res pública aun sabiendo que extirparlas no es tarea fácil, pues se cuenta con obstáculos poderosos: de un lado, la animadversión de una buena parte de la clase política que, por ser muy conservadora, rechaza hablar de enfermedades y de medicinas; de otro, la indiferencia de una población que se limita a contemplar el tiovivo –entre carnavalesco y religioso- de los procesos electorales y a descalificar sin matices a sus protagonistas”.
En cada uno de los relatos se nos ponen los pelos de punta al descubrir cómo en ese ecosistema se comportan gran parte de nuestros responsables políticos. Su frivolidad e irresponsabilidad, su incapacidad para tomar decisiones, por necesarias que sean, cuando puede tener un coste de opinión pública, la subordinación de cualquier política efectiva y resolutiva a cuestiones casi cosméticas de imagen, y a devociones particularistas. Y todo ello, mucho nos tememos, desde hace tiempo no ha hecho sino ir a más.



viernes, 30 de marzo de 2012

GIBRALTAR Y EL PP


José Manuel García-Margallo quiere "recuperar Gibraltar". El nuevo equipo del Ministerio de Exteriores ha fijado el Peñón como una de las prioridades de la política exterior española. El plan es negociar directamente con Reino Unido y que ambas naciones sean las que decidan.

En el equipo de Margallo consideran que la mejor fórmula para Gibraltar sería conseguir una cosoberanía para la colonia británica de manera temporal. Es decir, España y Reino Unido compartirán su soberanía durante un tiempo limitado, pero siempre en constante negociación con un único objetivo: la total recuperación del Peñón en un tiempo razonable tal y como reconocen las resoluciones de Naciones Unidos. Este es, precisamente, el principal punto de apoyo de la postura del Ministerio: la ONU reconoce que Gibraltar debe ser español, tal y como bromeó el propio García-Margallo con un eurodiputado hace unos días. 

España sí estaría dispuesta a permitir que Reino Unido conservara una base naval con un estatus propio, tal y como ocurre en Rota con Estados Unidos.

En Exteriores aseguran que, según las informaciones de las que disponen, Reino Unido tampoco vería con malos ojos la devolución del Peñón. Históricamente, Gibraltar ha sido una fuente de problemas para Londres (presupuestos, gastos militares, blanqueo de capitales, sede de negocios de dudosa legalidad, fuente de fricción permanente con la diplomacia española) y es una opción que los británicos tienen sobre la mesa.

Otro punto de apoyo para la postura española es el Tratato de Utrech, donde se establece que Gibraltar, sino es británica, debe ser española.

Exteriores no contempla en ningún caso la realización de un referéndum en Gibraltar para que sus ciudadanos puedan pronunciarse sobre a qué nación quieren pertenecer. Existe, además, un precedente negativo: en 2002, Peter Caruana planteó un plebiscito y el resultado fue un contundente ‘no’.

Las negociaciones de 2002

Entre 2001 y 2002, los Gobierno español y británico se sentaron a negociar de manera bilateral sobre Gibraltar, lo que supuso el mayor avance hasta la fecha en el contencioso. Por entonces, los cabezas de los Ministerios eran Josep Piqué y Jack Straw. Reino Unido quiso ganarse el apoyo de España en la progresiva ampliación de la Unión Europea y le ofreció el ‘caramelo’ de Gibraltar a cambio. Por entonces, Tony Blair era un destacado europeísta y la colonia constituía una anacronía en una Europa unida.

No hubo ningún pacto secreto, ni Gibraltar fue apartado del contenido de la negociación (Caruana era puntualmente informado por el ministro Hain). Es más, el primer ministro gibraltareño propuso una cosoberanía para el Peñón al estilo andorrano, algo a lo que estaría dispuesta ahora España como medida transitoria. Andorra dispone de parlamento propio, bandera propia, sistema judicial, aduanas… pero es independiente y con representación en la ONU. Los contactos se rompieron con la llegada de Ana Palacio al Ministerio.

Así, el Foro Tripartito impulsado por Zapatero será historia. Mariano Rajoy sólo hablará con Londres para negociar la soberanía del Peñón, abandonando definitivamente las conversaciones a tres bandas. Las provocaciones del nuevo ministro principal del Peñón, Fabián Picardo, han sido decisivas en esta decisión. Su intención es reanudar el modelo de diálogo con Londres instaurado con el Proceso de Bruselas de 1.984, y que fue paralizado por los Gobiernos de Reino Unido y España en 2002.

En esas conversaciones, ambos países eran los encargados de negociar la soberanía del Peñón sin la influencia de ningún representante del poder en Gibraltar, algo que cambió con la instauración del Foro Tripartito impulsado en 2004 por Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores durante los seis primeros años del Gobierno Zapatero.

En un principio, la dirección del PP apostaba por una ‘vía intermedia’ entre el modelo del Proceso de Bruselas y las conversaciones a tres bandas impulsadas por el Ejecutivo socialista: mantener reuniones “con tres voces pero tan sólo dos banderas”, en las que Gibraltar tendría derecho a opinar pero no a decidir. Sin embargo, la postura de España será finalmente más firme, después de conocer las amenazas y provocaciones del nuevo ministro principal del Peñón.

El nuevo primer ministro del Peñón considera que España es un país “antidemocrático y neocolonialista”, además de “agresor e invasor”. Las opiniones de Picardo no han pasado desapercibidas para el PP, que quiere evitar cualquier negociación con este joven abogado. En ese sentido, el PP señala que la agresividad de Fabián Picardo ha sido decisiva a la hora de impulsar la recuperación de las “conversaciones exclusivas” con el Reino Unido: “Es más reivindicativo y belicista que Peter Caruana, que sí estaba dispuesto a aceptar ese modelo intermedio de negociación que habíamos ofrecido”.

Se equiparará el Peñón a los municipios del Campo de Gibraltar

Los responsables de Asuntos Exteriores del PP afirman que “el poder de decisión será exclusivamente de España y Reino Unido, que serán los únicos interlocutores en la negociación sobre la soberanía del Peñón”.

Sobre el derecho a opinar de la colonia “Los países soberanos tendrán presente su postura, pero también se valorará, y en la misma medida, lo que piensan los Gobiernos municipales de todas las localidades que forman parte del llamado Campo de Gibraltar”.