domingo, 20 de mayo de 2012

GIBRALTAR; HISTORIA Y ANTECEDENTES DE LA SITUACIÓN ACTUAL

SE vuelve a hablar de Gibraltar. Puede ser útil pasar revista a los orígenes del litigio así como a las disposiciones del Tratado de Utrecht que afectan al Peñón, a sus límites geográficos y a su población. También a la manera en que dichas disposiciones han sido, o no, respetadas.

CRONOLOGÍA

1656.- Thomas Cromwell escribe al Almirante Montague indicándole la necesidad de ocupar el peñón de Gibraltar para controlar el acceso al Mediterráneo.

1702.- El Reino Unido, Holanda, Austria y Portugal alcanzan un acuerdo militar, conocido como la Gran Alianza, para intervenir en la Guerra de Sucesión Española apoyando al archiduque Carlos de Habsburgo, pretendiente a la corona.

1704.- Parte de Lisboa una flota anglo-holandesa comandada por el almirante Rooke. En verano conquistan Gibraltar, pidiendo a sus habitantes que prestasen vasallaje a Carlos III de España, no al rey de Inglaterra. Meses después las tropas borbónicas asediaron la ciudad sin conseguir retomarla.

1713-1714.- Tratados de Utrecht-Rastatt. Los ingleses aprovechan que los españoles no negocian directamente (lo hacen mediante intermediarios franceses) y arrancan como compensación de guerra el peñón de Gibraltar (sólo el peñón), la isla de Menorca, un navío de permiso al año para comerciar con las Indias españolas y el llamado "asiento de negros", monopolio de tráfico de esclavos con América durante 30 años.

1727.- Sitio de Gibraltar. Fallido.

1779-1783.- Gran Asedio de Gibraltar. Fallido. El sitio finaliza con la Paz de Versalles, por la que el Reino Unido devuelve a España la isla de Menorca pero no Gibraltar.

1815.- El Reino Unido solicita a España extender la colonia ocupando parte del istmo para instalar un hospital de emergencia donde atender a los enfermos de una epidemia.

1830.- Gibraltar adquiere el estatus de colonia británica.

1854.- Las autoridades británicas vuelven a ampliar la superficie de la colonia utilizando de nuevo el pretexto humanitario.

1859.- Se inaugura el Canal de Suez. Gibraltar pasa a ser uno de los puntos estratégicos más importantes del Imperio Británico.

1909.- El Reino Unido levanta una verja que separa la colonia del territorio español. De este modo queda el istmo anexionado de facto a Gibraltar.

1938.- Se construye el aeropuerto de Gibraltar en la zona del istmo, arrebatada ilegalmente a España durante el siglo anterior. España protesta en vano.

1960.- El Gobierno español lleva el asunto de Gibraltar al Comité de Descolonización de la ONU.

1966-1967.- La ONU reconoce el estatus colonial de Gibraltar y, mediante las resoluciones 2231 y 2353 insta a ambos Gobiernos a reabrir las negociaciones.

1969.- Londres responde a las resoluciones de la ONU recalificando el estatus de Gibraltar como "Territorio Británico de Ultramar". Madrid reacciona cerrando la verja un mes después.

1985.- El Gobierno de Felipe González ordena reabrir la verja y normalizar las relaciones.

2001.- España y el Reino Unido proponen la cosoberanía para Gibraltar.

2002.- Los gibraltareños rechazan lo cosoberanía en referéndum.

2006.- El "Foro Tripartito de Diálogo sobre Gibraltar" formado por los Gobiernos de España, el Reino Unido y Gibraltar acuerda el uso conjunto del aeropuerto, pensiones, telecomunicaciones y tránsito del puesto fronterizo. En España llueven las críticas porque, por vez primera en 300 años, España ha aceptado a Gibraltar como parte legítima.

2009.- Un ministro socialista español, Miguel Ángel Moratinos, visita por vez primera Gibraltar. Poco después se producen enfrentamientos entre la marina británica y patrulleras de la Guardia Civil. Tras la nueva bajada de pantalones de Moratinos y el gobierno socialista en política exterior, no se consiguió nada más que empeorar la posición y respetabilidad de España.

DESARROLLO

El último testamento de Carlos II, que designaba como heredero del Trono de España al Duque de Anjou, alteraba el equilibrio europeo a favor de Francia. Por lo que la Gran Bretaña, el Imperio y los Países Bajos iniciaron en 1701 la guerra que se llamaría de Sucesión. En 1703 el Archiduque Carlos, hijo del Emperador, fue proclamado en Viena Rey de España. A su favor se declararon las regiones de la antigua Corona de Aragón donde existía, especialmente en Cataluña, un fuerte sentimiento contra Francia desde la pérdida del Rosellón. Una guerra civil española se añadía así a la contienda europea.

En 1704 fuerzas británicas y holandesas desembarcaron en Gibraltar y lo ocuparon para el pretendiente austríaco, que había solicitado ser reconocido por la ciudad. El Cabildo afirmó su lealtad a Felipe V y la inmensa mayoría de la población no quiso jurar fidelidad a Carlos III y prefirió el éxodo.

La ocupación del Peñón era un viejo objetivo de Londres. Hubo un gran esfuerzo para britanizar la plaza. Sin base jurídica alguna, ni siquiera el derecho de conquista que hubiese correspondido al bando austríaco español. Hasta 1711 no se logró que se marchasen los holandeses y la guarnición fuese totalmente británica.

A partir de 1711 la guerra empezó a pintar mal para Francia. Pero al morir el Emperador José I y sucederle el Archiduque Carlos hubo miedo en Londres a una repetición del doble Imperio de Carlos V y se iniciaron negociaciones bilaterales con Francia de las que salió la injustísima fórmula, consagrada después en Utrecht, por la que se forzaba a España a pagar los platos rotos. Los inconvenientes de aceptar a un Príncipe francés como Rey de España quedaban neutralizados para la Gran Bretaña por la posesión de Gibraltar y Menorca y el dominio del Estrecho y del Mediterráneo Occidental.

Felipe V intentó, sin éxito, resistirse a lo que se le impuso. Sus sucesores, conscientes de lo que el cambio de dinastía había costado a España se esforzaron en utilizar la alianza francesa para recuperar la isla balear y el peñón andaluz. De ahí los asedios fallidos del Peñón en 1727-28 y 1779-82.

El artículo X del Tratado de Utrecht limita el territorio cedido a la Gran Bretaña «a la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortaleza que le pertenecen... sin jurisdicción alguna territorial». Esta última expresión confirma que la administración del Peñón no se extenderá al término municipal anterior.

El territorio de la plaza terminaba en la puerta de la muralla que daba al istmo. Los negociadores británicos no habían logrado en Utrecht, aunque lo intentaron, que el istmo fuese cedido. En cuanto entró en vigor el Tratado (1713) ocuparon dos pequeñas y arruinadas edificaciones por considerarlas parte de las defensas de la fortaleza. Alegaron también que cuando se cede una plaza se debe suponer cedido también el espacio al alcance de sus cañones. Lo que equivalía a reivindicar toda la bahía de Algeciras.

Para rebatir este argumento empezó en 1731 la construcción de dos fuertes en el extremo norte del tómbolo, con piezas del mismo alcance que las británicas. Se establece de hecho un campo neutral situado todo él en territorio español.

En 1808 mantiene España, aliada a Francia y en guerra con la Gran Bretaña, importantes fuerzas en el Campo de Gibraltar al mando del general Castaños, con la finalidad de impedir una invasión británica desde el Peñón. En mayo cambian las tornas: los británicos son los aliados y los franceses los enemigos. Las tropas de Castaños dan media vuelta y marchan hacia el Norte, para vencer en Bailén. El gobernador del Peñón ordena la voladura de los fuertes de La Línea, para que no puedan utilizarlos los franceses.

En 1815, ante una epidemia de fiebre amarilla, el gobernador de la plaza consigue la instalación provisional de un campamento sanitario en el istmo. Vencida la epidemia las construcciones no se derribaron y fueron la base de otra expansión.

En 1854 una nueva epidemia sirve de pretexto para instalar en el istmo una línea de garitas. Los límites terrestres de la fortaleza habían avanzado ochocientos metros. Lo que se consolidaría en 1908 con la construcción de la verja de hierro, a lo largo del borde británico del territorio neutral, según la explicación del embajador del Reino Unido.

Hubo presiones británicas para que no se instalasen baterías artilleras en las alturas que dominan el Peñón. Era menoscabar la soberanía española con un hinterland desarmado de Gibraltar.

Las rapiñas ístmicas culminaron en 1938 con la construcción de la pista del aeropuerto que atraviesa el tómbolo y se adentra en la bahía de Algeciras. Se aprovechó que en plena guerra civil no era pensable una protesta española eficaz.

Por parte británica se utilizó el argumento de que sus avances no habían dado lugar a protestas de España, por lo que debían considerarse legitimados por prescripción adquisitiva. En verdad las protestas habían sido continuas. En 1966 la Gran Bretaña se declaró en las Naciones Unidas soberana del sector meridional del istmo que limitaba con la verja.


En 2009 el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero puso a España a los pies del Reino Unido en el asunto de Gibraltar. Miguel Ángel Moratinos se convirtió en el primer ministro español de Asuntos Exteriores que en 300 años pisó suelo gibraltareño y también en el primero que, en el interior de la colonia británica, recordó que para España la reivindicación de su soberanía es «irrenunciable y permanente» y, además, «conocida por todas las partes». 


Eso sí, Moratinos no creyó que hubiera llegado aún la hora de negociar la soberanía con los británicos. Más aún, afirmó que ese asunto -piedra angular de la reivindicación española en estos tres siglos- «lo trataremos en el momento que se considere más beneficioso para avanzar seriamente en la solución del problema», sentenció cuando se le recordó que desde 2002 no ha habido ni un solo intento de negociación sobre la soberanía, a pesar de que el Congreso había instando al Gobierno a hacerlo. Para el responsable de la diplomacia española, era el momento del «diálogo» y la «cooperación».


A su lado, en rueda de prensa conjunta, Moratinos tuvo al secretario del Foreign Office, David Milliband, y al ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, que vivió su día de gloria actuando como anfitrión de la tercera reunión del Foro Tripartito de Diálogo y que tuvo palabras muy elogiosas para Moratinos. Cuando se suscitó la soberanía, Caruana no desaprovechó la oportunidad para decir que el Foro estaba abierto a abordar cualquier asunto, algo que no compartía España, que afirmaba que ese instrumento era para tratar únicamente cuestiones de cooperación.


Esta discrepancia sobre las competencias del Foro estuvo a punto de obligar a un aplazamiento de la visita, porque Caruana no parecía dispuesto a avanzar en la cooperación en materia de medio ambiente si España no renunciaba a su declaración de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) para un hábitat natural que incluye aguas que los gibraltareños consideran suyas. Finalmente, las tres partes plasmaron el acuerdo para colaborar en materia medioambiental, incluyendo dos párrafos en los que venía a encapsularse ese contencioso concreto que tiene que ver con las reclamaciones de unos y otros en materia de soberanía. Por un lado, se indicaba que esa declaración de LIC o las decisiones de la Comisión Europea sobre ese asunto no cambiaban la soberanía, jurisdicción y control de las aguas, «que permanecen como estaban antes». Por otro, se decía que nada de lo acordado podría ser utilizado como base para las reclamaciones hechas ante los tribunales europeos. Gibraltar recurrió el LIC y, aunque Londres tampoco lo reconoce, Milliband no dijo que fueran a respaldar la decisión gibraltareña de recurrirlo.


Moratinos, a quien Caruana elogió por su determinación política», insistió en apostar por la vía de la cooperación y no por «el aislamiento y el enfrentamiento». «Hemos estado muchos años -dijo- enfrentados a la roca de la incomprensión. No estamos en el siglo de las medidas coercitivas». Con ese pensamiento, destacó los acuerdos alcanzados en asuntos que iban desde la colaboración ante los accidentes medioambientales en las aguas en torno al Peñón hasta la agilización de visados para los marroquíes que residen en la colonia. Además, en materia de comunicaciones se establecerían enlaces entre Gibraltar y los puertos españoles, fundamentalmente un ferry entre el Peñón y Algeciras. El ministro anunció también que antes del 2010 estaría en marcha el Instituto Cervantes en Gibraltar, que tendría como director al profesor Francisco Oda, ex jefe de Estudios de la Escuela Diplomática y natural de La Línea.


La colaboración se extendería, asimismo, al campo judicial y policial y a cuestiones fiscales. Moratinos aseguró que España «está decidida a negociar con Gibraltar» un acuerdo de transparencia fiscal con el modelo de la OCDE, algo a lo que era reacio el Gobierno, pero que después pareció aceptar, tras haber dejado claro el Reino Unido que los gibraltareños firmaban por delegación de Londres.

El artículo X del Tratado de Utrecht nada dice de la población puesto que considera a Gibraltar como un punto de apoyo estratégico sin dimensión demográfica. Dispone la reversión a España del Peñón si la Gran Bretaña lo abandona. No solo se impide así la transferencia a un tercer país sino también a un Gibraltar independiente. Esto lo avalan las Naciones Unidas en su resolución 2253 de 1967 al establecer que para la descolonización de Gibraltar es aplicable la vía del sexto párrafo de la resolución 1514, es decir, el restablecimiento de la integridad territorial de España mediante negociaciones bilaterales con la Gran Bretaña en la que se tendrán en cuenta los intereses de la población llanita.

La Gran Bretaña acepta la imposibilidad de la independencia de Gibraltar pero ha hecho ambiguas concesiones a la población como el decreto que otorga una Constitución a Gibraltar. En el preámbulo del decreto se dice que nunca será cedida la soberanía sobre el Peñón sin el consentimiento de sus habitantes. Al consagrar el derecho de veto de la población la Gran Bretaña enajenó una parte importante de su soberanía sobre Gibraltar y contradijo lo establecido en Utrecht. Provocó además la aplicación por España de la incomunicación terrestre del Peñón prevista también en el artículo X. Esta sumisión a los deseos de los habitantes no la aplicó Londres cuando realizó la retrocesión de Hong Kong a China sin consultarlos, a sabiendas de que querían en su gran mayoría seguir siendo británicos.

Sería equivocado hacer un juicio moral de la aplicación por la Gran Bretaña del artículo X del Tratado de Utrecht. Las potencias, en especial las grandes, piensan que la defensa de sus intereses debía prevalecer sobre cualquier otra consideración. Así actuaba a veces España en su breve etapa hegemónica.

La Gran Bretaña estimaba necesario, como vimos, disponer del Peñón de Gibraltar. Fracasó en Utrecht ante la firmísima postura española de no ceder al istmo. Decidió conseguirlo paso a paso y sacar partido de la debilidad de España, especialmente cuando dejó de contar con la alianza francesa y se enredó en guerras civiles.

El Reino Unido ya no tiene una relación leonina con España. Somos aliados y amigos. No chocan nuestros intereses. Si en el Peñón se evitan provocaciones y por parte española se mantiene una serena firmeza se podrá seguir avanzando hacia la solución de nuestro litigio.


ARTÍCULO 10 DEL TRATADO DE UTRECHT

CESIÓN CONDICIONADA DE GIBRALTAR

“El rey católico por sí y por sus herederos y sucesores cede por este tratado a la corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensa y fortalezas que le pertenecen, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce  con entero derecho y para siempre, sin escepción ni impedimento alguno. 

Pero para evitar cualesquiera abusos y fraudes en la introducción de las mercaderías, quiere el rey católico y supone que así se ha de entender, que la dicha propiedad se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra. Y como la comunicación por mar con la costa de España no puede estar abierta y segura en todos tiempos, y de aquí puede resultar que los soldados de la guarnición de Gibraltar y los vecinos de aquella ciudad se vean reducidos a grande angustia,  siendo la mente del rey católico sólo impedir, como queda dicho más arriba, la introducción fraudulenta de mercaderías por la vía de tierra, se ha acordado que en estos casos se pueda comprar a dinero de contado en tierra de España circunvecina la provisión y demás cosas necesarias para el uso de las tropas del presidio, de los vecinos y de las naves surtas en el puerto.  

Pero si se aprehendieren algunas mercaderías introducidas por Gibraltar, ya para permuta de víveres o ya para otro fin, se adjudicarán al fisco y presentada queja de esta contravención del presente tratado serán castigados severamente los culpados.  

Y su Majestad británica, a instancia del rey católico consiente y conviene en que no se permita por motivo alguno que judíos ni moros habiten ni tengan domicilio en la dicha ciudad de Gibraltar, ni se dé entrada ni acogida a las naves de guerra moras en el puerto de aquella ciudad, con  lo que se pueda cortar la  comunicación de España a Ceuta, o ser infestadas las costas españolas por el corso de los moros. Y como hay tratados de amistad, libertad y frecuencia de comercio entre los ingleses y algunas regiones de la costa de África, ha de entenderse siempre que no se pueda negar la 
entrada en el puerto de Gibraltar a los moros y sus naves que sólo vienen a comerciar.  

Promete también su Majestad la reina de la Gran Bretaña que a los habitadores de la dicha ciudad de Gibraltar se les concederá el uso libre de la religión católica romana.  

Si en algún tiempo a la corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender o enajenar de cualquier modo la propiedad de  la dicha ciudad de Gibraltar, se ha convenido y concordado por este tratado que se dará a la corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla.” 

Texto procedente de la página 78 de la obra “Tratados de paz y de comercio desde el año de 1700 hasta el día” (título abreviado). Recopilación de Alejandro del Cantillo, que fue Oficial de la Primera Secretaría de Estado y del Despacho. Fue editado en la imprenta de Alegría y Charlain, sita en la Cuesta de Santo Domingo, nº 8, en 1843.


Se recomienda ver también sobre el tema el artículo de FAES escrito por el historiador César Vidal.




GIBRALTAR: PICARDO RETADOR Y ESPAÑA FIRME


El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha retado al Gobierno español a acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para defender su posición sobre las aguas próximas al Peñón, al tiempo que le ha advertido de que "no le funcionará el chantaje". "Reto a España a ir al Tribunal Internacional de la Mar y ahí demostraremos quién tiene razón. Pero España nunca no quiere ir, ¿será que no está tan segura de su posición?", manifestó Picardo en una entrevista en Telecinco.

Tras reiterar que tiene "mucho respeto" al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, Picardo ha insistido en que "la realidad" es que las aguas próximas al Peñón son gibraltareñas y que lo que hay que hacer es "buscar soluciones" para el conflicto con los pescadores españoles. "¿España quiere dar palos a su propia gente?", se ha llegado a preguntar Picardo, tras lo cual ha insistido en que el "chantaje" que considera está haciendo el Gobierno español con los pescadores "no va a funcionar". "Tenemos que seguir llevándonos bien, trabajando juntos, no condenados a entendernos, sino buscar soluciones. Estas aguas son de Gibraltar y siempre lo han sido desde 1713", ha añadido.

Picardo ha explicado que lo que prohíbe Gibraltar a los pescadores españoles no es faenar en esas aguas, sino utilizar ciertas artes de pesca que están prohibidas en una ley de 1991. Según ha indicado, el acuerdo posterior de 1999 que permitía faenar allí "incumple la ley" y por eso lo ha roto unilateralmente.

"Ni la Royal Navy ni la Guardia Civil"

Para Picardo, es "una gran pena" que el Ejecutivo de Mariano Rajoy haya abandonado el foro tripartito que impulsó el Gobierno socialista, si bien ha subrayado que Gibraltar sigue "apostando" por ese foro de diálogo. En este sentido, ha defendido que el conflicto pesquero es una cuestión que se debe "discutir con sosiego para buscar soluciones" y que en ello no debe intervenir ni la Royal Navy ni la Guardia Civil.

Sobre la ausencia de la Reina Sofía en los actos de conmemoración del 60 aniversario de la Coronación de Isabel II, ha asegurado que le ha dado "mucha pena" que la soberana británica "no haya podido celebrarlo con su prima", una decisión que considera una "reacción del siglo XIII en el siglo XXI". Tras aclarar que sus críticas no van dirigidas a la Casa del Rey, sino contra el Gobierno de Mariano Rajoy por tomar esta decisión, Picardo ha señalado que no cree que "se le deba prohibir a nadie nada que quiera hacer". "Es una cosa que un político no debe permitir", ha subrayado

España quiere regresar al statu quo vigente desde 1999 que permitía a la flota gaditana faenar sin problemas dentro de las aguas que Gibraltar y Reino Unido reclaman como propias, pero que nuestro país no les reconoce puesto que no se cedieron por el Tratado de Utrecht de 1713.

A pesar de los últimos roces con Gibraltar, el Gobierno confía en encontrar una "solución práctica" que permita a la flota española faenar en esas aguas como venían haciendo en los últimos años sin que la disputa histórica en torno a la soberanía de las aguas lo "contamine" todo. Eso sí, la solución no llegará a través de un diálogo directo entre el Gobierno español y el gibraltareño, pues el foro tripartito que se creó en tiempos del Gobierno socialista el PP lo ha dejado en suspenso.

El conflicto se remonta a marzo pasado, cuando el Gobierno gibraltareño que dirige Fabian Picardo dio por muerto el acuerdo vigente desde 1999 que permitía a cerca de 300 pescadores gaditanos faenar en las aguas en disputa. Picardo, que desbancó del poder a Peter Caruana en los comicios de diciembre pasado, arremetió en campaña electoral contra el acuerdo de 1999 al que se llegó con Caruana porque, en su opinión, va contra una ley gibraltareña de protección medioambiental de 1991. No obstante, en el texto del acuerdo de 1999 el sector pesquero del Campo de Gibraltar manifiesta su respeto "de hecho" al "derecho de las autoridades gibraltareñas a legislar las leyes que con referencia al tema pesquero estimen conveniente".

Eso sí, en un anejo a ese acuerdo, ambas partes pactaron que la ley gibraltareña que regula la pesca se aplicara "estrictamente" tan solo a menos de 225 metros de la costa. También prohibía "obstaculizar la entrada y salida de las dos bocanas del puerto ni entorpecer el movimiento de buques". En la actualidad, los pescadores gaditanos estarían dispuestos a aceptar ciertas restricciones en algunas zonas concretas e incluso a enviar al Gobierno de Gibraltar una "relación en bloque" de las embarcaciones que faenan en la zona a mero título informativo.

Aunque el martes pasado las conversaciones entre pescadores y el Gobierno del Peñón se dieron por rotas, la alcaldesa de La Línea de la Concepción se reunirá este martes con Picardo. Un día antes, el secretario general de Pesca del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Carlos Domínguez, se desplazará a Algeciras (Cádiz) para mantener una reunión con los pescadores de la Bahía para hablar sobre los "impedimentos de Gibraltar" a su actividad en las aguas cercanas al Peñón.

Entre tanto, el Gobierno español presiona a Gibraltar intensificando los controles en la Verja, mientras que la Guardia Civil se mantiene en alerta para proteger a los pesqueros que quieran salir a faenar y se encuentren con que la Policía gibraltareña no les deja.


viernes, 18 de mayo de 2012

GIBRALTAR, THE TIMES Y LA VIEJA REINA


La prensa británica ha seguido dedicando artículos a la disputa entre España y Reino Unido por Gibraltar, en concreto, los periódicos británicos se refieren a la cancelación del viaje de la Reina a Londres para asistir al almuerzo que Isabel II ofrece hoy con motivo del 60 aniversario de su Reinado y al reciente desacuerdo entre el Gobierno del Peñón y los pescadores que salen a faenar junto a su costa.

Estos sinvergüenzas pommies están dispuestos a mantener la soberanía del Peñón pase lo que pase,  y pese a quien pese, saltándose el Tratado de Utrecht, y para ello se excusan en la defensa de la voluntad de los llanitos, que sólo quieren Gibraltar para mantener negocios sucios, blanqueo de dinero, contrabando, narcotráfico, etc., mientras todos ellos viven en estupendos chalets en la costa española cercana.

En un artículo titulado «La tensión en Gibraltar se acerca al punto de ignición», el diario «The Times» llega a afirmar este viernes que «el desacuerdo entre Reino Unido y España por los derechos de pesca se ha convertido en una disputa diplomática que ha implicado a las dos Casas Reales y que podría desencadenar un enfrentamiento militar en las aguas de Gibraltar».

Para «The Daily Telegraph», la cancelación del viaje de la Reina es «una patética rabieta de niño pequeño». Señala que «el desaire de la Reina Sofía por Gibraltar demuestra el extraño funcionamiento del patriotismo». Según el columnista Tom Chivers, la decisión de que Doña Sofía no participe en los actos del aniversario de la coronación de Isabel II es el resultado de «una patética rabieta de niño pequeño» por parte de España.

«The Times» destaca que se podría dar el caso de que se solicite la intervención de «barcos de guerra de la Marina Real» británica, lo cual «podría llevar a un punto de ignición en las aguas de la pequeña colonia». Al afirmar esto hace referencia a las palabras de un portavoz del Gobierno de Gibraltar que dijo: «Si la Guardia Civil escolta a barcos pesqueros en nuestras aguas, la Policía de Gibraltar tendrá que decidir si llama a una escuadra de la Marina Real para que intervenga. Esperamos que no ocurra porque, como poco, esto podría generar más tensión».

El «Telegraph» considera probable que el año que viene el Gobierno español siga «lanzando juguetes desde su cochecito» porque se conmemorará el tercer centenario del Tratado de Utrecht, por el que España cedió Gibraltar a Reino Unido. También señala que los gibraltareños decidieron en un referéndum celebrado hace diez años que no querían que los dos países compartiesen la soberanía del territorio. «A los gibraltareños les gusta ser un Territorio Británico de Ultramar», asegura. «¿Por qué debería importar que algunos miembros secundarios de la Familia Real (británica) se paseen por allí como parte de las celebraciones por el Jubileo?», se pregunta en alusión a la visita que realizarán al Peñón el Príncipe Eduardo, hijo de Isabel II, y su esposa el próximo junio.

Comparan Gibraltar con las Malvinas

Tras comparar el caso de Gibraltar con el de las Malvinas -cuya soberanía se disputan Reino Unido y Argentina-, el columnista dice que «ir por ahí haciendo como que tu país tiene una especie de derecho divino a poseer una pequeña parte del mundo es, sencillamente, estúpido». «Se trata de seres humanos que pueden decidir qué país les gobierna. Lo demás es patrioterismo», concluye. 

El diario «The Guardian» se centra en el «desaire» de España a Reino Unido por la cancelación del viaje de Doña Sofía y en cómo se justificó. El Gobierno de Mariano Rajoy consideraba «poco adecuado» que, «en las circunstancias actuales», la Reina asistiese al almuerzo que ofrece Isabel II este viernes a miembros de Monarquías de todo el mundo. Según este periódico, aunque esas «circunstancias» no se expliquen de forma expresa, queda «más claro que el agua» por qué se tomó esa decisión. Esas palabras «implican que el objeto de tu desaire sabe perfectamente cuáles son esas horribles circunstancias sin que tengas que tener el mal gusto de recordárselas, indica.

La Policía de Gibraltar ha vuelto a hostigar a varios pesqueros españoles que salieron anoche a faenar en aguas próximas al Peñón y que finalmente regresaron al puerto de Algeciras sin incidentes. Según fuentes del sector pesquero, los hechos se produjeron en torno a las 22.00 horas, cuando seis barcos de la flota de Algeciras decidieron salir a faenar a las aguas próximas al Peñón a pesar de la prohibición que mantienen las autoridades gibraltareñas.

Los barcos permanecieron durante más de una hora en las aguas próximas al Peñón hasta que las patrulleras de la Royal Gibraltar Police (RGP) se aproximaron y les instaron a que abandonaran la zona bajo la amenaza de levantarles acta, aunque, según las citadas fuentes, con una actitud "muy correcta".

Ante la amenaza de ser sancionados, los pescadores llamaron a la Guardia Civil, que envió a varias patrulleras hasta donde estaban los pesqueros, a los que pidieron que realizaran inspecciones técnicas a los barcos para tenerlos en regla y evitar la intervención administrativa de la Policía de Gibraltar, según han apuntado las fuentes del sector pesquero. Finalmente, los pescadores decidieron regresar a puerto sin que se registraran incidentes.

Protección

Los barcos salieron a faenar sin escolta de la Guardia Civil, a pesar de que el ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, señalara ayer que serían "amparados". A este respecto, fuentes del sector pesquero han manifestado que la orden que tienen los pescadores es la de avisar a la Guardia Civil antes de salir a faenar para contar con su protección. Sin embargo, los barcos salieron anoche sin previo aviso y solo llamaron a la Guardia Civil cuando intervino la Policía de Gibraltar.

Los patrones mayores de las cofradías de Algeciras y La Línea de la Concepción, Esteban López y Leoncio Fernández, respectivamente, sostienen que la mejor opción para las próximas horas es no salir a pescar en las aguas próximas al Peñón para evitar incidentes a la espera de que el conflicto se solucione por la vía diplomática. No obstante, no descartan que haya barcos que, de manera voluntaria e independiente, sigan intentando faenar. El conflicto afecta a 53 barcos de la flota pesquera de La Línea de la Concepción y a 6 de Algeciras, los cuales llevan más de dos meses sin poder pescar en aguas próximas a Gibraltar.

Las relaciones con la colonia británica se han tensado después de que Gibraltar rompiera unilateralmente un acuerdo suscrito en 1999 y que permitía a los pescadores españoles faenar en esas aguas, como hacían tradicionalmente. Gibraltar quiere ahora que se cumpla al cien por cien una legislación local de Medio Ambiente de 1991 que prohíbe la pesca con algunas de las artes que emplean los pescadores españoles, como el cerco, el trasmallo y el rastro remolcado

Por si acaso, el bocazas nuevo alcalde de Gibraltar, conocido por un título rimbombante de Ministro Principal del Peñón, rebajó el tono habitual en él desde su toma de posesión. Y es que cuando intervienen las fuerzas del orden se acaban muchas tonterías.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, aseguró la noche del jueves que “es ridículo el papel tan relevante que está tomando el conflicto de la pesca”. “Se trata de un conflicto que debería haberse solucionado en la zona, entre los pescadores y los políticos que tienen competencia aquí”, afirmó.

Picardo lamentó que no hayan fructificado las negociaciones. “Ha sido una pena que, estando a punto de alcanzar a un acuerdo, se haya llegado a esta situación. Hay que seguir buscando una solución, la situación está a un pelo de poder concluir en un acuerdo”.  Considera simple la cuestión. “Nosotros, en nuestro manifiesto, traíamos que el acuerdo de 1999 [el que permitía las artes artesanales en la zona] iba contra la ley porque permitía que no se aplicase la legislación de Gibraltar y eso es contrario a nuestro Estado de derecho; mientras tanto, en el manifiesto del Partido Popular en España estaba acabar con el Foro de Diálogo y lo han hecho”, señaló Picardo. “Nuestra posición política era romper un acuerdo y la del Partido Popular, la de romper otro”, resumió.

Fabian Picardo criticó los exhaustivos controles fronterizos que la policía española ha impuesto en la aduana con Gibraltar y que han provocado colas de casi dos horas para entrar o salir del Peñón. “Yo no busco crear conflictos, pero si nos ponen colas porque hemos sido niños malos, nosotros no vamos a reaccionar de forma positiva a eso. Y si lo creen así es porque, no nos conocen. Ponernos colas no nos va a hacer cambiar de idea, en el cumplimiento de la legislación de Gibraltar, porque ya nos ponían colas cuando se firmaron los acuerdos de Córdoba, que metieron mucho dinero en el bolsillo a pensionistas españoles extrabajadores españoles en Gibraltar, o cuando España le pedía cambios al señor Caruana y él estaba de acuerdo. Nos ponen colas cuando les da la gana y eso no nos va a cambiar”.

Picardo dijo que ha ofrecido indemnizaciones a los pescadores y no han querido. “Además”, afirmó, “les he ofrecido pescar y no han querido, por lo que no entiendo el problema cuando, además, España tiene 8.000 kilómetros de costa y Gibraltar sólo tres”. “La importancia de proteger esta zona medioambientalmente es precisamente para que siempre haya pesca”, concluyó

Ayer ya se produjeron novedades sobre este tema


Los pescadores de Cádiz han dicho 'basta'. No aguantan más los atropellos del Gobierno de Gibraltar, han dado por rotas las negociaciones con Fabian Picardo, y están preparando una gran movilización en la línea fronteriza, con un objetivo: bloquear la verja.


Según informa El Confidencial Digital, los pescadores afectados por la prohibición gibraltareña de faenar en aguas de la Bahía de Algeciras están ya preparando el bloqueo de la verja para los próximos días. Se trata de una decisión ‘a la desesperada’, consensuada por las cofradías locales, que se niegan a pagar al Gobierno del Peñón por obtener licencias para pescar en aguas españolas.


Los pescadores estarían ya pensando organizar las cosas y plantarse en la frontera con el fin de bloquear el paso a vehículos y personas


Las negociaciones entre pescadores y autoridades gibraltareñas están completamente rotas. De hecho, el Ejecutivo de la Roca preveía que en días próximos se producirían enfrentamientos violentos entre los pescadores y la policía local (lo que ya se ha producido esta misma noche). La Policía ha pedido apoyo a todas las fuerzas gibraltareñas, incluida a la Armada británica. Acaban de llegar a los hangares del Peñón dos nuevas embarcaciones de refuerzo, con el objetivo de estar prevenidos ante los acontecimientos que puedan producirse, explican las fuentes consultadas.


Los pescadores españoles, indican fuentes cercanas a las cofradías, se sienten totalmente engañados por Gibraltar. Por un lado, el Gobierno de Picardo ha mostrado a la prensa, instituciones del Campo de Gibraltar y los propios pescadores su buena cara expresando su disposición a llegar a un acuerdo en el conflicto. Pero, por otro lado, no ha movido “ni un ápice” sus posiciones reales. Recuerdan el vídeo del ministro Cortés afirmando en campaña electoral que los españoles querían hacer negocio con los recursos de Gibraltar: “Aquellos que vienen de fuera para hacer dinero con los recursos”. Sobre los pescadores dijo: “Es como si le digo a un ladrón, en tanto que reconoces que es mi casa, ven y roba lo que quieras”. Gibraltar solo pretendía dilatar y bloquear la situación para imponer sus condiciones por la fuerza.


Nuevo incidente: este fin de semana, las aguas de la Bahía de Algeciras fueron escenario del enésimo incidente entre españoles y gibraltareños. Según contó el patrón mayor de la cofradía La Atunara, de La Línea de la Concepción, cinco embarcaciones de la Policía de Gibraltar obligaron a tres pesqueros locales a retirar sus redes de aguas españolas. Mientras, un barco de la Armada británica seguía de cerca la escena. Pese a que los tres pesqueros veían faenando en el mismo punto durante los últimos días, los agentes gibraltareños les insistieron en que debían abandonarlo. Se trataba, en todo caso, de aguas españolas.


Un armador aseguró que los policías gibraltareños saltaron a las embarcaciones españolas, las registraron y solicitaron la documentación a los patrones. “Se encuentran en situación de busca y captura por pescar aquí”, les advirtieron los agentes. En ese momento, una patrullera de la Guardia Civil apareció en la zona y la Policía gibraltareña dejó a los españoles regresar a puerto. Horas después de este incidente, se celebró la última reunión entre el Gobierno de Gibraltar y los pescadores en la que se rompieron las negociaciones.


Qué quería Gibraltar:


El nuevo Gobierno de Gibraltar dio un paso más en su ofensiva contra España. El Gobierno  del Peñón ha prohibido a los pescadores españoles faenar en aguas de la Bahía de Algeciras. El responsable de Medio Ambiente de Gibraltar, John Cortes, aseguró que el Gobierno “no acepta que los acuerdos a los que puedan llegar los políticos sustituyan a las leyes de Gibraltar, sin un cambio legislativo previo, y, por lo tanto, se puede confirmar en este contexto que el Gobierno se mantiene firme en las disposiciones de la Ley de Protección de la Naturaleza de 1991 y que la Policía es consciente de ello”. Dicha Ley de Protección de la Naturaleza prohíbe a los pescadores españoles faenar en la totalidad de las aguas de la Bahía de Algeciras, algo que, sin embargo, han venido haciendo tradicionalmente los profesionales gaditanos.


Hasta la prohibición gibraltareña los pescadores podían faenar en dichas aguas hasta un máximo de 200 metros de la costa del Peñón. El acuerdo formal lo sellaron las autoridades gibraltareñas y españolas pero, según el Ejecutivo de la Roca, viola la citada Ley de Protección de la Naturaleza. El objetivo de Gibraltar es la expulsión total de los pescadores para así dar un nuevo paso en la ‘expropiación’ de las aguas españolas. En Exteriores auguraron que si la Policía gibraltareña expulsara a los pescadores se produciría un grave conflicto diplomático.


La única queja del ministerio de Asuntos Exteriores español sobre el conflicto que afecta a los pescadores databa del mes de marzo, pero la actuación de la Guardia Civil en la noche de ayer, más la anulación de la visita de la Reina Sofía a Londres son dos "quejas" evidentes.



sábado, 12 de mayo de 2012

EL AVANCE DE LA EXTREMA DERECHA EN EUROPA


Publica hoy ABC un interesante aunque breve artículo sobre el avance los partidos de extrema derecha en Europa, excepto en España, donde prácticamente no existen, quizás por haber atravesado 36 años de dictadura franquista. Por contra, tenemos a los comunistas en los parlamentos y alcaldías, a pesar de sus cien millones de muertos, precisamente porque en España nunca gobernaron, subsisten. 

Las recientes elecciones en Grecia han dibujado un Parlamento tan fragmentado que impide la formación de gobierno. El candidato más votado, Antonis Samaras, reconoció su incapacidad para lograr una mayoría estable. En sus reuniones con los demás grupos políticos no incluyó al partido fascista Amanecer Dorado. Con una estética nazi no disimulada, la irrupción de este partido en el panorama político griego ha vuelto a sacudir Europa, que ve cómo la crisis impulsa a los populismos.

Grecia

El programa de Amanecer Dorado propone deportar a todos los inmigrantes. Su líder Nikos Mijaloliakos, que ha llevado a la formación a conseguir el 7% de los votos -21 escaños-, propone minar todas las fronteras para evitar la entrada de nuevos inmigrantes.
«No para matarlos, sino para impedir que entren en el país». El símbolo del partido recuerda a la cruz gamada nazi. Mijaloliakos es un exoficial del Ejército retirado. Acusan a numerosos militares del grupo de tener excelentes relaciones con las fuerzas paramilitares serbias que perpetraron la matanza de Srebrenica.
Amanecer Dorado ha tomado el relevo de Laos, que en 2009 obtuvo el 5,6% de los votos. Yorgos Karatsaféris amenazó en febrero con enviar a Alemania los dos millones de inmigrantes irregulares que, sostiene, viven en Grecia.

Francia

Bajo el liderazgo de Marine Le Pen, el Frente Nacional (FN) ha renovado su imagen, lastrada por el discurso radical de Jean-Marie Le Pen. La hija del líder ultraderechista obtuvo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas un resultado histórico: 17,9% frente al 16,86% que consiguió su padre en 2002 cuando, sin embargo, logró pasar a la segunda vuelta.
El mensaje de Le Pen, del que Nicolas Sarkozy intentó apropiarse en su enfrentamiento conFrançois Hollande, está elaborado a partir de recetas simples: una Europa a la deriva y el punto de mira puesto en los banqueros, los inmigrantes, los millonarios, los delincuentes y los partidos tradicionales.
Marine Le Pen,madre soltera de tres hijos, es especialmente hábil ante los medios y en el uso de la demagogia. En el proceso de renovación del partido presenta a la Agrupación Azul Marino a las próximas legislativas de junio.

Italia

La ultraderecha italiana ha tenido el liderazgo de Umberto Bossi desde que este fundara la independentista Liga Norte en 1991. Su influencia fue creciendo hasta llegar a superar el 10% de los votos en las elecciones generales de 1996.
En 2008, con el 8,3% de los votos, formó gobierno con el Partido de la Libertad de Silvio Berlusconi, una coalición que se rompió en 2011. Hasta hace un mes decir Liga Norte era lo mismo que decir Umberto Bossi.
Pero el líder de un partido hecho a su medida dimitió a primeros de abril por un escándalo de apropiación indebida y estafa.

Holanda

Geert Wilders fundó el Partido por la Libertad en 2006, tras abandonar el Partido Popular por la Libertad y la Democracia. Y en las últimas elecciones parlamentarias llevó a su partido a ser la tercera formación más votada de la mano de un discurso islamófobo y favorable al endurecimiento de las leyes migratorias.
En junio del año pasado fue absuelto por un tribunal de los cargos de incitación al odio y discriminación contra los musulmanes. El juez consideró que hizo unos comentarios «chocantes» contra el islam, pero no contra los musulmanes, tras comparar la fe islámica con el nazismo.

Suecia

Los Demócratas de Suecia, el partido que preside Jimmie Akesson, superó en las elecciones de 2010 por primera vez el umbral del 4% necesario para obtener representación parlamentaria y consiguió veinte escaños. El discurso político de Akesson se centra en la inmigración y la criminalidad, fenómenos que relaciona.

Hungría

Gabor Vona es el líder de Jobbik, un partido nacionalista húngaro, con presencia incluso en el Parlamento Europeo. Centra sus ataques en la comunidad gitana.
En 2007 fundó la Guardia Húngara, vinculada a Jobbik, que ha sido acusada de llevar a caboactividades «contra los derechos humanos de la minorías garantizados por la Constitución».

Austria

«Trabajo en vez de Inmigración» o «Auténticos representantes del pueblo en vez de traidores de la UE» son algunos de los eslóganes utilizados por Heinz-Christian Strache, líder del Partido Liberal Austriaco. Desde 2005, cuando sustituyó a Jörg Haider, ha llevado a su partido a ser la segunda fuerza política del país.

Dinamarca

Pia Kjærsgaard no tiene estudios superiores. Trabajó como oficinista y en servicios de ayuda a domicilio. Pero ha consolidado al Partido Popular Danés como la tercera fuerza política del país. Su influencia sobre el Gobierno de los liberal-conservadores ha hecho que se adoptaran duras medidas contra la inmigración, antes de que los socialdemócratas recuperaran el poder en septiembre de 2011.
«Si los suecos quieren convertir Estocolmo, Goteborg o Malmö en un Beirut escandinavo, con guerras de clanes, crímenes de honor y violaciones cometidas por bandas, dejémosles que lo hagan. Nosotros siempre podemos poner una barrera sobre el puente de Oresund», sostiene Pia.

Finlandia

Para Timo Soini los inmigrantes son criminales. Los solicitantes de asilo «parásitos del dinero de los contribuyentes». Timo Soini es el líder del ultraderechista Verdaderos Finlandeses. En las últimas elecciones, en abril de 2011, consiguieron el mayor avance político de la historia de Finlandia: 19,0% de los votos para 39 escaños. Un resultado ocho veces mejor que el de 2007. Mantiene un discurso euroescéptico y muy crítico con la inmigración.

Noruega

Siv Jensen todavía declaraba días después de la masacre de Utoya que la amenaza islamista seguía allí, en Noruega. Es la máxima responsable del llamado Partido del Progreso, que en 2003 consiguió el 23% de los votos para alzarse como el segundo partido de Noruega. Las motivaciones ultraderechista Anders Behring Breivik, que mató a 69 personas en 2011, han hecho caer a la mitad los apoyos del partido de Jensen.

Bélgica

Vlaams Belang, a semejanza del Partido por la Libertad holandés, lanzó hace un mes una página en internet con el objetivo de denunciar a los inmigrantes ilegales en Bélgica. Este partido xenófobo vincula la inmigración ilegal a la criminalidad, al trabajo en negro o al abuso de la seguridad social. En 2007 consiguieron un 12% de los votos para caer tres años después, en 2010, al 7,6%.

Suiza

El Partido del Pueblo Suizo fue la formación más votada en 2011 de la mano de una campaña que tuvo a los inmigrantes en su punto de mira. El SVP-UDC cedió dos puntos respecto a 2007.
Suiza ha votado en estos últimos años contra la construcción de minaretes en su territorio y se convirtió en el primer país democrático occidental en introducir en su legislación medidas dirigidas contra un culto religioso. Recientemente, el SVP-UDC recogió firmas para establecer un cupo de inmigrantes y frenar así la «inmigración masiva».

Bulgaria

«Bulgaria para los búlgaros», repite Ataka, un partido nacionalista y xenófobo. Con este discurso la ultraderecha entraba por primera vez en el Parlamento búlgaro en 2005. Su líderVolen Siderov protagonizó mítines de estética paramilitar con agresivos mensajes contra los gitanos y los turcos. Repetiría éxito cuatro años después y tuvo el apoyo del 9,4% de la población

sábado, 28 de abril de 2012

SOMOS UNOS IRRESPONSABLES


Somos unos irresponsables, de Fernando Vallespín en El País

El debate general de Presupuestos llegó a lo bochornoso, casi a lo esperpéntico
En el momento en que más arrecia la crisis económica, la gran preocupación de los españoles no parece ser la búsqueda de una solución a sus muchos males. No, lo que más nos excita es definir al culpable, al responsable de la situación en la que nos encontramos. El espectáculo del martes en el debate general de Presupuestos llegó a lo bochornoso, casi a lo esperpéntico. En vez de tratar de facilitar acuerdos, una vía para favorecer un puñado de consensos mínimos entre las fuerzas políticas, todas las energías se centraron en buscar un chivo expiatorio al que endosarle la responsabilidad por lo que nos pasa. Para unos eran las comunidades autónomas; para otros, el Gobierno anterior o, en fin, el errático rumbo de los recortes de Rajoy y su equipo. Y, se les nombre o no, los villanos habituales, la señora Merkel y los fantasmales mercados. Nadie hizo la más mínima autocrítica, el culpable siempre es el otro. Lo más fascinante es que, al parecer, quien nos va a resolver el problema va a ser también alguien de fuera. François Hollande, por supuesto. Como si fuéramos menores de edad sin el más mínimo control sobre nuestro destino.
Así visto, y ya que necesitamos saber imperiosamente quién o qué nos ha traído hasta aquí, tengo para mí que el culpable es nuestra propia irresponsabilidad, la incapacidad para asumir las consecuencias de nuestros actos. Y a este respecto no nos libramos ninguno. En primer lugar, los políticos. A lo largo del extenso ciclo de bonanza hemos alimentado una especie que, a falta de mejor término, calificaría como la del “político pelota”. Su principal característica consistiría en el permanente halago al ciudadano, en hacerle sentir que importa y, por tanto, en permitirle obtener todos sus caprichos, los que pedía y los que entendía que se le habían de conceder para crearse clientelas fijas, un electorado fiel. Se abrió así una puja por ver quién daba más. Que hubiera dinero o no era ya una cosa secundaria. Lo importante era comparecer en las siguientes elecciones con todas las medallas puestas. Y hoy el resultado de esta subasta lo están pagando los jóvenes. Pueden desplazarse en AVE por la geografía nacional, estudiar en su propia capital de provincia, pero si quieren empleo habrán de cruzar alguna frontera.
Luego está la propia ciudadanía, encantada de verse únicamente como titular de derechos y sin ninguna obligación; limitada a su papel de consumidora de servicios públicos, e indignada después cuando vino el ajuste. En parte tiene razón, no era eso lo que le habían vendido, aunque hay que decir que tampoco hizo nada por ver qué había detrás de tantos cantos de sirenas. Como bien decía el profesor Del Águila, “cuanto más se aleja el individuo del ciudadano, cuando más dejamos de lado los deberes, incluyendo el deber de pensar o juzgar políticamente las situaciones, más infantiles nos volvemos”. Y ese sujeto infantilizado se embarcó también en una orgía consumista de hipotecas y coches de alta gama. Siempre a crédito, por supuesto. Y aquí entran, claro, los que ahora vemos como los más mezquinos, los banqueros. Porque, como todos los seductores, pierden su interés por la presa una vez obtenida y buscan afanosamente otra sobre la que descargar su codicia. Ahora siguen siendo un problema, ya que a sus dirigentes les parece interesar más la conservación del poder en sus entidades que su saneamiento efectivo, aunque de eso no se hable. Y podemos incluir también a los medios de comunicación, que no hicieron la pedagogía adecuada y porfiaron en pintarnos una realidad de Alicia en el país de las maravillas.
Lo que quiero decir es que un país no puede endeudarse al ritmo en el que vinimos haciéndolo sin que, por la causa que fuere, todos seamos responsables. Mientras sonaba la música, seguíamos bailando. Ahora se acabó la fiesta y hemos de refrenar nuestros impulsos cainitas, arremangarnos y empujar en la misma dirección. Si nos hundimos, nos hundimos todos, hasta el que viaja en primera. Hemos de mirar hacia adelante, no hacia atrás, y diseñar un proyecto común, unos objetivos compartidos; abandonar tanto el ensimismamiento tecnocrático del recorte como fin en sí mismo, sin modelo que lo sustente, como los simplismos populistas. Necesitamos enhebrar un nuevo relato de lo que queremos y podemos ser. Y las actitudes también cuentan. Basta ya de lamentos, de acusaciones retrospectivas y de tanta depresión colectiva y pasemos a la acción. Recuperemos de una vez el sentido de la responsabilidad que perdimos entre tanta ensoñación de niños malcriados.



martes, 24 de abril de 2012

QUÉ ES AHORA LA EXTREMA DERECHA EN EUROPA


Hay pocos temas que revelen de una manera tan nítida el cambio de mentalidad que está viviendo nuestra sociedad como el del auge de las nuevas formaciones políticas de la derecha radical populista, cuyo episodio más reciente es el triunfo de Marine Le Pen con su 19% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales francesas. 

Como subraya Aitor Hernández-Carr, investigador del IGOP-UAB y consultor analista de SOCOL-Tecnologia social, en su estudio La derecha radical populista en Europa: discurso, electorado y explicaciones formaciones como el Frente Nacional francés, el Vlaams Berlang flamenco, los Partidos del Progreso escandinavos y el Partido de la Libertad austríaco comparten discursos a través de los cuales podemos leer nuestra sociedad. Entre ellos:

1. Apelan al hombre común. Frente a la extrema derecha del pasado, que priorizaba la defensa de un cierto orgullo nacional, los partidos actuales insisten en la defensa del hombre común frente a las élites, poniéndose de parte de ese ciudadano normal y corriente que está siendo "explotado" por los grandes poderes. Eso lleva a que estas formaciones “se apoyen ampliamente en esa sensación de ninguneo que tiene una parte de la población y que incorporen discursos de corte social, atacando al euro y a las políticas de recortes actuales”. De este modo se han granjeado muchas simpatías entre la clase trabajadora. 

En España estas clases trabajadores ven como los partidos socialistas y los sindicatos, así como la extrema izquierda, también se centran en promover intereses ajenos a los de los trabajadores, lo que no provoca un giro a la extrema derecha pero sí un abandono de sus apoyos.

2. Hacen valer la identidad frente a las amenazas exteriores. En un mundo cambiante, estos partidos tratan de preservar la cultura nacional, pero ya no para salvaguardar viejas esencias ligadas con una identidad de destino en lo universal, sino como refugio seguro respecto de un entorno que no acertamos a entender. 

En nuestro país la izquierda abandona la cultura nacional en favor de la cultura local, un regreso a la aldea que se enfrente a la amenaza exterior que se personifica en España.

3.  Han sustituido la raza por la cultura. “Ya no apelan al racismo biológico y la inferioridad de los inmigrantes, sino que resaltan la exterioridad de éstos respecto del grupo mayoritario”. Eso hace que se subrayen los problemas de convivencia que pueden provocar personas que tiene costumbres muy distintas de las nuestras, que se señalen las dificultades de integración “y que se critique la presencia excesiva de personas foráneas que pueden amenazar nuestros valores, estilos de vida y tradiciones”. 

Mientras en España la izquierda se abona a una mezcla de raza y cultura, el aldeanismo y el RH y la cultura local.

4.  La clase media y la obrera confluyen  en su electorado. El votante de este clase de partidos solía pertenecer a unas capas intermedias compuestas por pequeños empresarios, propietarios de pequeñas tiendas y autónomos, a los que se han unido, como se aprecia especialmente en la experiencia francesa, “trabajadores manuales, trabajadores de cuello blanco de rango inferior y desempleados”, llevándose así un buen número de votos que iban a parar tradicionalmente a la izquierda.

5. Tienen éxito entre los jóvenes y entre la adultez temprana. Las formaciones de esta derecha postindustrial ya no tienen que ver con ese votante de edad avanzada que tenía en la memoria tiempos mejores. Ya no son partidos nostálgicos, y por ello han encajado bien entre los treintañeros y entre los jóvenes. En gran medida, señala Hernández-Carr, porque éstos poseen una mucho menor identificación partidista que sus mayores. “Hay gente que tiene discursos contra la inmigración muy duros, pero como están habituados a votar a las fuerzas tradicionales de derecha o de izquierda, siguen haciéndolo. Los jóvenes, por el contrario, están mucho más abiertos a partidos nuevos. Además, hablamos de formaciones que se presentan como rupturistas, lo que las hace aún más atractivas a sus ojos”.

6. Ofrecen respuestas simples y directas a problemas complejos.  La más habitual era la que señalaba a los inmigrantes como la causa del descenso en nuestro nivel de vida, pero ese estrato poblacional ha dejado paso a una capa mucho más desgastada, la política. Como asegura Hernández-Carr, “hace ya dos décadas que nuestros dirigentes están perdiendo legitimidad, pero la crisis ha acelerado notablemente el proceso. La sensación de impotencia con que están viviendo los ciudadanos esta crisis la han focalizado en los políticos, cuyas limitaciones a la hora de ejercer el poder se han vuelto mucho más evidentes, lo que ha provocado que se conviertan en los primeros culpables de que las cosas vayan mal”.

7. La percepción del deterioro económico es un motor de su éxito. No se trata sólo de que quienes han salido perdiendo en el nuevo contexto voten a estos partidos, sino que su influjo se ha extendido a esos sectores de la población que contemplan preocupados cómo el nivel de vida está descendiendo a su alrededor. “Hay una sensación muy fuerte de angustia hacia el futuro que hace que se busquen discursos muy claros. El de la autoridad y el orden es uno de ellos”. Y en varios sentidos, porque no se trata sólo de que se requiera mano firme contra problemas cotidianos, sino que se demandan líderes fuertes que sepan poner orden en una sociedad que está perdiendo su norte, también en lo económico: “Ese discurso de recuperación de la soberanía nacional frente a la UE que ha utilizado Le Pen tiene que ver con esta tendencia”.

8. Es un movimiento reformista, pero que cambiará las cosas. “Si el fascismo era revolucionario, la nueva derecha es reformista, porque quiere transformar la sociedad pero manteniendo el marco legal actual. No busca otro tipo de Estado, sino que quiere introducir novedades en la democracia. Hay una encuesta reveladora según la cual uno de los aspectos que más valoraba la gente de la dirigente del Frente Nacional era que realmente quería cambiar Francia y que su llegada al poder implicaría novedades reales”. Aunque está por verse hasta qué punto eso es cierto, porque “ninguno de estos partidos ha llegado a gobernar en solitario y  no sabemos si sus discursos son sólo para ganar votos o esconden intenciones verdaderas, lo cierto es que han provocado muchas simpatías entre los votantes”. En otro sentido, que se proclamen reformistas también ha provocado que muchas de sus propuestas puedan ser asumidas como propias por los partidos tradicionales, que buscan ganar votos haciendo guiños electorales a simpatizantes ajenos. Esto es, afirman los expertos, lo que hará Sarkozy para recoger en segunda ronda a los seguidores de Le Pen.

9. Los medios les prestan mucha atención. Televisiones y diarios recogen con mucha frecuencia noticias sobre sus líderes y dan notable cobertura a las temáticas que les son favorables pero, al mismo tiempo, suelen descalificarles y estigmatizarles. “Se da cierta fascinación con estos partidos y con sus líderes, aun cuando se les defina como marginales. Cuando ni siquiera era regidor en Vich, Josep Anglada ya gozaba de una atención mediática constante”. 

En España, en cambio, a quien se presta atención es a la extrema izquierda a la que se presenta como demócrata y constitucionalista, a pesar de promover reformas antidemocráticas y de desear acabar con la Constitución para imponer una dictadura de corte castrista.

10. Por qué no funcionan en España. La excesiva vinculación de la extrema derecha española con el franquismo. La no consolidación de la inmigración como un eje de confrontación política, lo que no tardará mucho en llegar, o la monopolización del potencial espacio electoral de la derecha por el PP son motivos que explicarían un mayor respaldo a esta clase de partidos en el suelo político español.  Pero hay otro factor, como la inexistencia de un líder fuerte y sólido, que ayuda a que no sean visibles. “Estos partidos necesitan una militancia que se patee las calles, por lo que han de contar con un líder que cree empatía y que no esté marcado como extremista y que, al mismo tiempo, sea aceptado por las diferentes corrientes de la derecha radical, lo cual no es sencillo”.




viernes, 20 de abril de 2012

MAPA PARA UNA INVASIÓN ZOMBIE



En caso de invasión zombi los ciudadanos sabrán donde acudir. Se trata de una iniciativa bautizada como "Map of the Dead", basada en la tecnología de Google Maps, que muestra los puntos de ayuda a los que acudir en el caso de que los muertos cobrasen vida. Los usuarios pueden encontrar puntos para repostar gasolina, para conseguir comida o armas en caso de que una amenaza zombi se desarrolle en su ciudad. Se trata de un mapa mundial en el que se puede introducir el nombre de una ciudad para ver sus posibilidades directamente. 

Son numerosas las novelas, películas, series o videojuegos que han simulado estas historias. En la mayoría de estas historias, los protagonistas se encuentran ante una situación crítica en la que deben hacer acopio de todo tipo de víveres. Sin embargo, si estas historias fuesen ciertas, es muy posible que más de uno se encontrase perdido, sin saber a donde acudir para conseguir vienes de primera necesidad y protección. Para evitar esas situaciones de pánico, un proyecto ha creado el mapa definitivo para invasiones zombis. Para ello, se ha empleado la tecnología de Google Maps y la información de diferentes directorios, en España Páginas Amarillas. 

El resultado es un útil mapa, sobre todo en caso de amenaza zombi, que contiene iconos que señalan puntos importantes en caso de peligro. Cada punto cuenta con un símbolo y un color que lo identifica según el tipo de suministro que se puede conseguir en ese punto. Los usuarios pueden ver los sitios en los que adquirir un arma, muy numerosos en Estados Unidos pero no tanto en España, los lugares donde conseguir alimentos o gasolineras para repostar. Además, hospitales, aeropuertos, farmacias e incluso dentistas están representados también en el mapa. 

En caso de Apocalipsis zombi, toda esta información puede ser de vital importancia para los usuarios y mientras tanto, es un ejemplo de las posibilidades que ofrece Google Maps.