Mas, en la Feria de Abril, tuvo como anfitrión al presidente de la Federación de Entidades Culturales Andaluzas de Cataluña (Fecac), Francisco García Prieto, con quien visitó casetas, presenció espectáculos de sevillanas y rumbas y degustó invitaciones, en las que no faltó el típico rebujito. Muchos de esos andaluces y extremeños que son insultados con frecuencia por los nacionalistas y nacional socialistas les votarán con fervor, son los tontos de baba que les apoyarán en cualquier circunstancia, los que han perdido el respeto a sus antecesores cuando consienten los desprecios a sus antepasados y a sus familias que permanecen en el sur.
Incomparablemente más decente fue el candidato de Ciudadanos quien afirmó de los nacionalistas, rojos y granas, que “Es vergonzoso que aquéllos que niegan la escuela bilingüe, que sancionan a los comerciantes por rotular en castellano, que expulsan al castellano de los ayuntamientos, vengan ahora a la Feria a pedir el voto a los ciudadanos que se expresan en castellano. Los mismos que reniegan de sus orígenes, que dicen que para estar integrado en Cataluña hay que renunciar a lo que uno es y a lo que uno habla, no dudan en pasearse por la Feria pidiendo el voto. Un voto que al día siguiente de las elecciones entregan a los nacionalistas”, y que “Lo de Mas es aún más alucinante. El mismo que vota la independencia de Cataluña y dice que para ser catalán hay que hablar sólo en catalán; el mismo que llama ladrones a los extremeños o andaluces cuando afirma que Espanya ens roba, se pasea sonriente dando besos a aquéllos que cuando sale de la Feria repudia”.
A estos sinvergüenzas, de los que nada sorprende ya, se unieron las típicas declaraciones de los dirigentes socialistas estatales. Uno ya no sabe decidirse entre dos tesis: una es que estos individuos nos toman por tontos a todos los españoles, que es lo más probable; o si es que ellos son tan tremendamente cortos de entendimiento que ya no saben diferenciar entre la realidad y su fantasía.
Hablar de Zapatero no nos llevará a ninguna parte más que a la desesperación, así que esperemos que pase a la historia maldita de este país cuanto antes.