martes, 5 de enero de 2016

LA CARRERA HACIA NINGUNA PARTE. DIEZ LECCIONES SOBRE NUESTRA SOCIEDAD EN PELIGRO

Giovanni Sartori: «Vivimos una guerra terrorista, global, tecnológica y religiosa»

Este prestigioso ensayista galardonado con el premio Príncipe de Asturias reflexiona sobre los peligros que acechan a la sociedad occidental.

«Estamos viviendo una guerra de religión. Y yo digo que a la guerra se le responde con la guerra, no con asambleas como hacen en las Naciones Unidas, que yo llamo desunidas». Así de rotundo y claro se muestra el más brillante politólogo italiano, Giovanni Sartori (Florencia, 1924), profesor de asombrosa cultura, considerado como uno de los máximos expertos en ciencia política. Es Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2005) y ha publicado el ensayo «La carrera hacia ninguna parte. Diez lecciones sobre nuestra sociedad en peligro», elogiado en medios de la derecha y la izquierda.

«Occidente y sus valores están en peligro», advierte Sartori, quien considera que la guerra a la que asistimos es inédita, con cuatro características: terrorista , global, tecnológica y religiosa. «El extremismo islámico crece porque atrae a jóvenes de todo el mundo y su fuerza deriva de que se alimenta de fanatismo religioso. La guerra terrorista de Daesh es de una ferocidad que nuestra memoria histórica no recordaba. Es una guerra en la que es secundaria la componente militar. Se ganará si sabemos reaccionar y no dudamos de nuestros valores y de nuestra civilización ético-política».

Cree el profesor Sartori que Occidente no está dando la respuesta adecuada a Daesh y desconfía de la capacidad de liderazgo de Obama, al que se refiere con cierta ironía recordando que en sus años de profesor en Universidad neoyorquina de Columbia, en la que estaba inscrito el hoy presidente norteamericano, impartía dos cursos que hubieran sido «muy importantes para él, uno sobre teoría de la democracia y otro sobre el método y el lenguaje en política, pero no asistió a mis clases». Y con risa e ironía nos añade: «Si hubiera seguido mis cursos no habría hecho tantas estupideces».

Critica el empeño mostrado por Occidente para exportar la democracia en algunos países árabes: «La democracia no es exportable, sobre todo en los países islámicos, porque sus regímenes son teocracias fundadas sobre la voluntad de Alá, no sobre la voluntad del pueblo. Dios y pueblo son dos principios de legitimidad opuestos».

Integración de musulmanes

No solo es crítico con Obama, sino también con los líderes europeos «porque demuestran que comprenden poco y mal lo que está sucediendo en Europa». La ampliación de la UE a 28 países no le gusta al profesor. «Ha sabido expandirse, pero no es capaz de hacer una buena gestión», añade explicando que «Europa ha sido concebida como una entidad sin defensas económicas y, por tanto, fácilmente conquistable».

Especialmente duro se muestra con la política sobre inmigración. «La gran sorpresa ha sido que los musulmanes de tercera generación no solamente no se han integrado, sino que son los más rebeldes, porque no tienen trabajo, el islam fanático los atrae y odian a Occidente. Europa creyó que esos inmigrantes serían integrados en la tercera generación, como ocurrió en Estados Unidos. Pero allí eran todos de procedencia europea y con la misma religión».

A Sartori le preocupa especialmente la superpoblación mundial, con algunos casos que hablan por sí solos, como el de Níger, cuya población se duplica cada diez años, con descenso dramático de la vida media, que era de 28 años y ahora lo es de 15, y de continuar así en diez años será un país de niños, con millones y millones de niños, un país en el que además el desierto avanza. «El gran problema es la superpoblación. Es la más dramática crisis de nuestro tiempo. La Tierra ha superado los nueve mil millones de personas. En un siglo la población se ha triplicado. Es algo insostenible... ¿Dónde meteremos los miles de millones que la Tierra no podrá soportar. ¿Los mandaremos a Plutón?», se pregunta con ironía.

El autor de «Homo videns. La sociedad teledirigida» (1998), donde explicó que el «homo sapiens», un ser caracterizado por la reflexión dada su capacidad para generar abstracciones, se convirtió en «homo videns», que ve pero no piensa y a menudo no entiende. Ahora Giovanni Sartori culpa a la televisión y a Internet de «producir imágenes y cancelar los conceptos, atrofiando así la capacidad de comprender». En este sentido, considera que los nuevos medios pueden ser enemigos de la democracia. «La sociedad liberal democrática está construida de abstracciones. No hay nada visible en los conceptos que nosotros hemos usado para construir la democracia liberal. Conceptos como el de justicia, por ejemplo», nos señala Sartori.

Le indicamos al profesor que algunos al leer su último libro podrían tacharle de pesimista, pero él subraya que es realista: «Yo tengo un lema muy claro: El pesimismo es peligroso si nos lleva o induce a la rendición; pero el mal lo hace el optimismo o el "tranquilismo" que conducen a no hacer nada. Este es exactamente mi lema y lo que pienso».


Giovanni Sartori: «Los musulmanes de tercera generación odian a Occidente» «Vivimos una guerra de religión», advierte.

«La carrera hacia ninguna parte. Diez lecciones sobre nuestra sociedad en peligro», es una especie de manual de supervivencia que viene a enriquecer su producción de 35 libros traducidos en todo el mundo.

Confiesa que, originalmente, eligió como título de su libro «La carrera hacia la ruina», para explicar que «caminamos sin ideas de cómo progresar con tantos como somos, demasiados… Las ruinas crean unidades más pequeñas, como en la Edad Media. Algunos quieren crear su pequeño reino».


ÁNGEL GÓMEZ FUENTES - ABC - 14/09/2015  y 01/01/2016 

Estas son sus diez lecciones

1. La parábola del bípedo implume
"La historia de los bípedos implumes se pierde en la noche de los tiempos. (...) El caso es, por lo tanto, que solo hace un puñado de siglos que los ciudadanos tenemos un Estado que no es simplemente la fuerza del más fuerte. ¿Cuándo ocurrió? ¿Cuándo empezó el Estado tal y como lo conocemos hoy? Diría que a finales del siglo XVII, con John Locke, y principios del XIX, con Benjamin Contstant. (...) En resumen, la política fue la fuerza a discrección del más fuerte, del más poderoso, hasta que se inventó la democracia liberal, que es, precisamente, el producto de un pensamiento abstracto que comprende sin ver, digamos, con los ojos cerrados".

2. Revoluciones verdaderas y revoluciones falsas
"Lo que se discute no es -fíjense- si las revoluciones tienen, no tienen o deberían tener una continuación económico-social. Es bastante obvio que, de hecho, siempre es así. En realidad nunca se ha visto una revolución que se detenga y se encierre dentro del palacio que ha conquistado.  (...) Es realmente importante entonces distinguir entre revolución y ese después, y limitarse a la definición estricta y puntual de revolución. Si los límites entre acontecimiento revolucionario y gobierno posrevolucionario se borran, la "revolución permanente" se convierte en la justificación de la "dictadura permanente". (...) ¿Qué sentido tiene asaltar las democracias? En realidad, el asalto se ha producido, pero el hecho no se ha convertido en un asalto verdadero. Sí, las revoluciones han golpeado también a las democracias, pero la revancha ha sido que la democracia las ha vaciado".

3. El sistema electoral perfecto existe
"La premisa de un sistema electoral perfecto (casi perfecto) es que deben estar prohibidas las coaliciones. Cada partido se debe presentar solo, proponiendo un solo candidato. De esta forma, cada partido tiene interés en presentar a su mejor candidato o, en todo caso, al candidato considerado electoralmente el más fuerte, y los partidos minúsculos desaparecen solos (obviamente para las elecciones nacionales presidenciales). En el balotaje los designados serán cuatro o poco más. Y en la segunda vuelta, los candidatos menores pueden elegir entre retirarse -en tal caso obtendrán un derecho de tribuna- o seguir en liza, pero en tal caso perderán el derecho de tribuna".

4. Guerra terrorista y guerra al terrorismo
"Y el que no dice 'guerra' cuando la hay es que pierde esa guerra. O sea que quien usa la palabra 'guerra' ve una cosa, y quien no la usa ve otra. Quien dice guerra se siente en peligro moral; quien dice otra cosa, no. En la guerra, si es que se trata de una guerra, combatimos a un enemigo; pero si la palabra es distinta, entonces el enemigo no existe y no hay nada o nadie contra quien combatir. Por tanto, ¿se está librando una guerra sí o no? En mi opinión, sí. Quien cree que no, usa para definir la guerra criterios pasados y del pasado. Mientras que la guerra de la que estamos hablando es una guerra totalmente inédita, sin pasado".Hay que calificarla como 1) terrorista, 2) global, 3) tecnológica, y 4) religiosa".

5. Cristianismo e Islam, laicismo y religión
"Durante cerca de un milenio el cristianismo y el islam se enfrentaron y combatieron así, como dos religiones. Pero desde el siglo XVII, la 'respublica christiana' se fue disolviendo y secularizando gradualmente, mientras que el islamismo siguió siendo una civilización teocrática. ¿Por qué? Paradójicamente, nosotros, los cristianos, nos secularizamos gracias a las ferocísimas guerras de religión internas entre católicos y protestantes. Aquel baño de sangre fue terrible y Europa salió de él agotada. Pidió e impuso la tolerancia. El islam no ha conocido nunca guerras de religión internas comparables con las nuestras. Wahabitas, sunitas y chiítas se degüellan entre sí, pero esporádicamente y a pequeña escala (al menos en comparación con lo que fue la carnicería europea). Y luego, aunque es cierto que cristianismo e islam son ambos, en principio, religiones fuertes, el primero siempre ha sido menos fuerte que el segundo".

6. 'Jus sanguinis', 'jus solis' y residencia
"Hasta ahora, la ciudadanía se ha basado en el 'jus sanguinis', según el cual el individuo adquiere por nacimiento la nacionalidad de sus padres, o en el 'jus soli', según el cual el individuo adquiere la nacionalidad del país donde nace. Los países muy poblados mantienen en general el primero; los países poco poblados adoptan en general el segundo. (...) Quisiera proponer un tercer criterio: la concesión de la residencia permanente, transferible a los hijos pero siempre revocable, a cualquiera que entre en un país legalmente con los papeles en regla y un puesto de trabajo, no digo asegurado, pero sí prometido o creíble. En espera de descubrir cuántos seremos, si los podremos absorber o no, esta fórmula concede mucho tiempo y no hace daño".

7. Integración, asimilación y rechazo
"La Europa de Bruselas, la llamamos así para abreviar, ha sido concebida como una entidad sin aranceles y sin barreras económicas y, por lo tanto, indefendible y fácilmente conquistable. Y millones de seres humanos, sobre todo africanos, están buscando comida y trabajo en esta Europa. (...) La Unión Europea, que hoy consta de 28 Estados, está obviamente pasando por un mal momento, aunque es importante distinguir entre los países de Europa del norte y los demás. Los primeros han sido acogedores e incluso un poco ilusos, dentro de lo posible; pero ahora están saturados y hasta decepcionados. La gran sorpresa ha sido que los musulmanes de tercera generación no solo no se han integrado, sino que son los más rebeldes, los más extranjeros. Por eso Suecia, Holanda, Dinamarca y sus vecinos restringen las puertas de entrada".

8. Las dos éticas
"Max Weber formuló la distinción fundamental entre 'ética de la intención' (Gesinnungsethik) y ética de la responsabilidad (Verantwortungsethik). La primera persigue el bien (tal como lo ve) y no tiene en cuenta las consecuencias. Aunque el mundo se hunda, la buena intención es lo único que vale. La ética de la responsabilidad, en cambio, tiene en cuenta las consecuencias de las acciones. Si las consecuencias son perjudiciales, debemos abstenernos de actuar".

9. El alma no está en el espermatozoide
"Para la filosofía, o para el pensamiento racional, el hombre se caracteriza por la razón, por la autoconciencia o al menos por los estados psicológicos y autoconscientes. Para Locke, por ejemplo, la persona e un 'ser consciente de sí' y 'sin conciencia no hay persona'. Pero he aquí que de repente la Iglesia católica se olvida del alma (y, con ella, de su teología) y se entrega a la biología, a la cual le hace decir que entre mi embrión y yo no hay ninguna diferencia: vida humana la suya, vida humana la mía. Si embargo, la definición religiosa -repito- es y debe ser distinta; considera que el hombre es hombre porque está caracterizado por la presencia del alma. Esta es una definición que no comparto pero respeto. Y me asombra que sea yo quien tenga que recordarla y defenderla mientras la Iglesia demuestra que la ha olvidado. Se me podría objetar que es obvio que el alma llega con el embrión. ¿Obvio? Obvio exactamente, no. Esta no ha sido nunca la doctrina de la Iglesia y he citado a Santo Tomás para demostrarlo".

10. El embrión y la persona

"Si, como me deseó un simpático lector tiempo atrás, me hubieran matado cuando era un embrión, no me habría dado cuenta y ni siquiera habría sufrido por ello. En cambio, como persona, sé que tendré que morir y quizás incluso que sufrir. Y el argumento lógico es el siguiente: si bien un embrión será una persona, un embrión todavía no lo es".


LAS EXPORTACIONES ESPAÑOLAS DE MATERIAL MILITAR NO SON PORRAS NI PISTOLAS CONTRA OPOSITORES POLÍTICOS DE REGÍMENES AUTORITARIOS

España se ha colocado entre los 10 mayores países exportadores de material bélico, en buena parte gracias a la fabricación y diseño de barcos de guerra. Es uno de los éxitos de los astilleros españoles.


Foto: El portaaviones 'Príncipe de Asturias' (R-11), modelo sobre el que se basa el HTMS 'Chakri Naruebet' construido para Tailandia. (Foto: Wikimedia Commons)
El portaaviones 'Príncipe de Asturias' (R-11), modelo sobre el que se basa el HTMS 'Chakri Naruebet' construido para Tailandia.


Desde la más remota antigüedad, la compraventa de armas ha sido un pingüe negocio para los países con mayor capacidad tecnológica y política, y entre los sistemas de armamento con más impacto estratégico y económico siempre han estado los barcos de guerra. Ya los griegos y los reinos helenísticos utilizaban la venta (o regalo) de buques como herramienta para crear vínculos entre reinos, y el hecho de que los buques de guerra hayan estado siempre en la vanguardia de la tecnología del momento hace que quien compra este tipo de vehículos quede ligado a quien se los vende. A su vez, quien tiene la capacidad de desarrollar nuevo armamento naval mejora y abarata su propia flota, ya que los costes de desarrollo (siempre enormes) se reducen al repartirlos entre un número mayor de unidades. En los últimos 15 o 20 años, España ha realizado considerables inversiones en modernizar extensamente su flota militar, lo que ha permitido a los astilleros españoles convertirse en una referencia a nivel mundial, con un elevado número de ventas a múltiples países y excelentes posibilidades de futuro.

España se ha colocado entre los 10 mayores países exportadores de material bélico, lista dominada por las grandes potencias del mundo, en buena parte por sus exportaciones de barcos de guerra. Estos contratos suelen ser multimillonarios y tienen tanto de político como de puramente técnico, por lo que resultan especialmente interesantes. En ciertas categorías, los buques de producción española están entre los más vendidos del mundo, y los astilleros nacionales han logrado contratos espectaculares, como ser los primeros del mundo en construir un portaaviones para la marina de otro país (el tailandés HTMS Chakri Naruebet) o vender toda una flota (dos buques de desembarco y tres destructores a Australia, cinco fragatas a Noruega, ocho patrulleros oceánicos a Venezuela).

Los buques que España construye para otros países no sólo están muy avanzados tecnológicamente, también ya están en servicio en la armada nacional.

Una de las principales ventajas de las ofertas españolas es que los buques que construyen para otros países no solo están muy avanzados tecnológicamente, sino que además ya están en servicio en la armada nacional. Esto siempre es una ventaja a la hora de encarar este tipo de contratos multimillonarios, dado que el comprador sabe que el material ofrece confianza a la marina española y además ha sido probado en condiciones reales. Hay países que solo compran en este caso.

La completa renovación de la flota española, buena parte de la cual procedía de modelos de la era franquista o estadounidenses de los años sesnta y setenta, forzó el desarrollo de navíos nuevos muy modernos y capaces. Otra ventaja comercial es paradójicamente que España no sea una superpotencia, ya que en este caso las ventas de material militar suelen conllevar condiciones políticas e incluso a veces limitaciones de uso.

El portaaviones

La primera gran venta fue la de un portaaviones de escolta basado en el diseño del R-11 'Príncipe de Asturias' a la marina tailandesa. Encargado en 1992, el portaaviones tailandés fue entregado en 1997; se trata del buque de su clase más pequeño en operación, y el único encargado nuevo por un país a un astillero extranjero. El coste de su construcción superó los 300 millones de dólares, a los que habría que sumar los nueve aviones de despegue verticalAV-8S Matador que fueron añadidos en un principio para operar desde el buque y que fueron quedando inoperativos hasta ser eliminados de los listados oficiales para 2006. Desde entonces solo se usan helicópteros. El barco sale raras veces de puerto, aparte de servir como transporte de la familia real tailandesa y como apoyo en caso de catástrofes.

El portaaviones HTMS 'Chakri Naruebet', utilizado en Tailandia y de fabricación española.
El portaaviones HTMS 'Chakri Naruebet', utilizado en Tailandia y de fabricación española.

El HTMS 'Chakri Naruebet' fue construido entre 1994 y 1996 en los astilleros ferrolanos de la entonces Empresa Nacional Bazán, hoy Navantia. Más pequeño que su modelo español, ambos están basados en el nunca desarrollado concepto estadounidense del ‘Sea Control Ship’ de los años setenta, un pequeño portaaviones de escolta más flexible que los grandes portaaviones de flota y útil para dar cobertura aérea a buques de superficie, aunque con considerable desarrollo y concreción por parte de la empresa española.

Ambos buques, el ‘padre’ español y el descendiente thai, despertaron mucha curiosidad y fueron considerados como una solución creativa al problema de proporcionar proyección aérea naval con un presupuesto limitado, y contribuyeron a colocar a los astilleros españoles en el mercado mundial. Hoy, el español ha sido retirado del servicio y el HTMS 'Chakri Naruebet' sigue siendo el buque insignia de la marina de su país, aunque según los críticos funcione poco menos que como un yate real sobredimensionado.

Las fragatas

Para proporcionar escoltas modernas al portaaviones 'Príncipe de Asturias' en 1997, la armada española encargó la construcción de una nueva clase de fragatas con dedicación antiaérea y dotadas del sistema antiaéreo Aegis estadounidense. Estos barcos, denominados F-100 y conocidos en servicio como clase Álvaro de Bazán, disponen de un radar tridimensional SPY-1D capaz de seguir a más de 90 blancos a distancias de hasta 500 km y de misiles antiaéreos Standard SM-2 y Sea Sparrow, misiles antibuque Harpoon, hangar para un helicóptero y un cañón de 127 mm, además de tubos lanzatorpedos.

Varias fragatas españolas de la clase Álvaro de Bazán han funcionado integradas en grupos de combate de otros países, entre ellos EEUU y Francia

Cada una de las unidades, de la primera a la cuarta, costaron más de 400 millones de euros, aunque la F-105 y última ('Cristóbal Colón') subió su coste a casi el doble, en parte por la cancelación de una sexta que estaba prevista inicialmente y en parte por la incorporación de nuevos equipos y capacidades. Los buques fueron construidos en Ferrol por Navantia. Se espera que sean complementadas por las futuras F-110, actualmente en fase de prediseño.

Varias fragatas de esta clase han trabajado integradas en grupos de combate de otros países: la F-101 'Álvaro de Bazán' con el grupo del portaaviones estadounidense USS 'Theodore Roosevelt', y la F-103 'Blas de Lezo' con el portaaviones francés 'Charles de Gaulle'. La F-102 'Almirante Juan de Borbón' participó en el primer ensayo del escudo europeo antimisilesbalísticos. Se trata de barcos con excelente reputación internacional por su calidad y capacidades, lo que contribuyó decisivamente a sus ventas en el extranjero. Que solo pueden calificarse como espectaculares. Así, Australia usó las F-100 como base de sus destructores antiaéreos clase Hobart, de los que construye tres con participación de Navantia, que ya cobró más de 300 millones de euros por el diseño. Y Noruega encargó cinco ejemplares de una versión algo reducida y adaptada al combate antisubmarino conocidos comoclase Fridtjof Nansen.

Fragata 'Álvaro de Bazán' en julio de 2014. (Foto: Wikimedia Commons)
Fragata 'Álvaro de Bazán' en julio de 2014. 
El contrato noruego se firmó el año 2000 por un importe de casi 2.400 millones de euros, incluyendo los cinco buques con su equipo completo y la formación de las tripulaciones y especialistas, además de contrapartidas industriales en el país nórdico. La última fue entregada a la marina real noruega en enero de 2011. Por su parte, la marina australiana seleccionó el diseño de Navantia basado en la F-105 como base para su clase Hobart en junio de 2007. Los tres barcos se encuentran actualmente en construcción, uno de ellos botado, pero llevan retraso por culpa de los contratistas australianos y no se espera que entren en servicio antes de 2018. De este contrato, Navantia no solo cobró el diseño, sino que participa en la construcción de algunos bloques.

El diseño de las F-100, los barcos más pequeños capaces de usar el sistema antiaéreo Aegis, sigue siendo muy fértil; hay interés de numerosos países, y Navantia presenta regularmente a concurso derivados adaptados a las necesidades del país que sea. Por ejemplo, en Perú, país que evalúa comprar cinco buques, presentó el proyecto de fragata ligera F-538, y también presentó ofertas en Brasil y en países de Oriente Medio y el sudeste asiático. Es posible que el modelo siga generando contratos y carga de trabajo para los astilleros ferrolanos.

Los buques de proyección estratégica

Ante la creciente pujanza china, Australia decidió a comienzos de siglo modernizar su armada, para lo cual los destructores clase Hobart son fundamentales. Pero, además, el país austral necesita barcos con los que poder proyectar fuerzas de tierra a considerable distancia y proporcionarles apoyo aéreo, ya que varios de sus buques anfibios están obsoletos. De modo que se inició un concurso internacional para adquirir buques anfibios: en 2004, el Gobierno australiano solicitó ofertas a los astilleros franceses DCN, constructores de los clase Mistral franceses (y los egipcios, originalmente rusos), y a Navantia, constructora del BPE 'Juan Carlos I'; los astilleros estadounidenses fueron descartados porque sus modelos similares son demasiado grandes o no pueden operar tantos helicópteros.

El buque de guerra de la clase Canberra. (Foto: Wikimedia Commons)
El buque de guerra de la clase Canberra
En junio de 2007, el ministerio de defensa australiano anunció que ganaba la oferta de Navantia para construir dos buques, la clase Canberra, por un importe total de 3.000 millones de dólares. La construcción de los cascos completos se hizo en los astilleros de Navantia en el Ferrol; una vez hechos, fueron transportados hasta Melbourne, donde empresas australianas completaron la superestructura de los barcos. La porción para la empresa española superó los 1.400 millones de euros y casi 10 millones de horas de trabajo, sin contar con contratos subsidiarios como la construcción de 12 lanchas de desembarco para operar desde estos barcos o el mantenimiento de sus equipos vitales. El HMAS 'Canberra' entró en servicio a finales de 2014 y fue nombrado el buque insignia poco después, y su gemelo, el HMAS 'Adelaida', acaba de ser entregado a la marina australiana el 5 de diciembre. Curiosamente, ambos conservan la rampa inclinada ('sky ramp') en proa, a pesar de no estar previstos para su uso con aviones de despegue vertical.

Por su parte, Turquía decidió en septiembre de 2013 contratar la construcción de un BPE basado en el 'Juan Carlos I' a un consorcio local conparticipación y diseño de Navantia. El contrato, que ya está en marcha oficialmente e incluye cuatro lanchas de desembarco, supone casi 900.000 horas de trabajo para los astilleros españoles y unos ingresos superiores a los 140 millones de euros. Además, supone la entrada en el mercado turco, muy interesante, ya que la marina de este país planea adquirir fragatas en el futuro próximo y el astillero español estará en una posición privilegiada para ofrecer derivados de las futuras F-110.

Otra vez el modelo de este barco ha generado considerable interés en otras marinas. La India, por ejemplo, planea construir cuatro unidades y ha preseleccionado tres consorcios, uno con participación española. Entre las ofertas disponibles de buques anfibios están también los LPD de la clase Galicia diseñados en cooperación con Holanda, por los que han expresado interés países como Arabia Saudí y que han sido presentados a concursos en Malasia o Filipinas tras su excelente desempeño en las operaciones de ayuda humanitaria en el Índico tras el 'tsunami' de 2004. Navantia ha presentadoofertas adaptadas a las necesidades particulares (PDF) de armadas como las de Argelia, Bélgica y Luxemburgo o Sudáfrica, y se sabe que países como Australia o la India piensan adquirir buques de este tipo. La presente situación en los océanos Pacífico e Índico, donde hay una verdadera carrera de armamento marítimo, hará surgir nuevas oportunidades, y el diseño del BPE (económico, potente y muy polivalente) tiene muchas posibilidades de obtener nuevos contratos.

Los patrulleros oceánicos

En noviembre de 2005, Navantia firmó con el Gobierno venezolano la construcción para la armada venezolana de cuatro patrulleros oceánicos de vigilancia (POV) basados en el proyecto Avante 2200 (PDF) y otros cuatro buques de vigilancia litoral (BVL) del modelo Avante 1400, además de la adquisición de aviones militares. El importe completo del contrato, denominado "del siglo" por los gobiernos implicados, superaba los 1.200 millones de euros.

El USS 'Momsen', aprovisionado de combustible por el BAC 'Cantabria' durante las maniobras Talisman Saber 2013. (Foto: Wikimedia Commons)
El USS 'Momsen', aprovisionado de combustible por el BAC 'Cantabria' durante las maniobras Talisman Saber 2013.
Los POV eran en realidad corbetas en una versión con menos sensores y capacidades ofensivas, ya que el proyecto original incluía equipos militares de origen estadounidense y este país vetó la venta. El veto redujo las capacidades de estos barcos y canceló la venta de los aviones; finalmente, siete de los ocho buques fueron construidos en San Fernando y Puerto Real y se entregaron, aunque el octavo (que se construye en Venezuela) no ha sido terminado todavía. Algunas de las ofertas del astillero español en otros mercados, como los F-538 para Perú, comparten características con la familia Avante, aunque son de mayor tamaño. Los Avante aprovechan la experiencia de los buques de acción marítima (BAM) de la Armada española, un tipo de barco que cada vez tiene más demanda en el mercado mundial y que también ha sido ofrecido, por ejemplo, a la India.

Los buques de aprovisionamiento

Otro de los modelos de barco usado por la Armada española que han generado interés de cara a la exportación son los BAC de la clase Cantabria. Los barcos de este tipo son multiplicadores de fuerza, ya que permiten despliegues de mayor duración y a mayor distancia de una flota convencional, al encargarse de mantener suministrados de alimentos, equipo y combustible a sus barcos.

El 'Cantabria' tiene capacidad de reabastecimiento en marcha de líquidos y sólidos de hasta tres barcos simultáneamente, y dispone de pista de vuelo y hangar para dos helicópteros pesados o tres medios. Está equipado con doble casco en los tanques de combustible y lleva a bordo un hospital y material para combatir derrames de crudo. El modelo se presentó a los concursos convocados por las marinas canadiense, noruega, australiana y neozelandesa, aunque solo sigue en liza en Australia, donde operó durante seis meses integrado en su marina. Curiosamente, Canadá rechazó en 2012 el diseñopor considerarlo demasiado caro, pero ahora ha solicitado el préstamo del 'Cantabria' español para cubrir sus necesidades durante un tiempo. La Indiaestá entre los países que han expresado su interés en buques de este tipo.

Los submarinos S-80

El caso de los submarinos S-80 es más complicado. La marina española necesitaba dar relevo a sus submarinos de la clase Galerna (S-70), barcos construidos en España sobre un diseño francés de los años setenta y que están llegando al final de su vida operativa, pero la empresa Navantia tuvo roces comerciales y estratégicos con el astillero francés con el que hasta entonces había cooperado. Ambas empresas construyeron conjuntamente los submarinos de la clase Scorpène, que se vendieron a varios países, pero la creciente rivalidad comercial y diferencias respecto al diseño acabaron por romper la alianza.

Diseñar submarinos es una tarea compleja, y los astilleros de Cartagena de Navantia cometieron un error: el submarino S-80 era demasiado pesado

Navantia decidió entonces desarrollar un ambicioso proyecto propio de submarino de propulsión convencional con propulsión independiente del aire (AIP) y gran autonomía, que acabaría por ser la clase S-80. Se trata de los submarinos convencionales más sofisticados que existen, capaces de pasar hasta 20 o 30 días sin salir a superficie y muy silenciosos, dotados además de un sistema de combate integrado que permite una tripulación muy reducida de 35 (ahora 40) marinos. La ampliación de capacidades se llevó a cabo pensando también en el mercado internacional: países como Australia desean adquirir una flota de submarinos convencionales oceánicos, y numerosas marinas de todo el mundo tienen buques de este tipo mas allá de la mitad de su vida útil y necesitarán planear su relevo.

El problema es que diseñar submarinos es una tarea compleja, y los astilleros de Cartagena de Navantia cometieron un error: el submarino era demasiado pesado. Afortunadamente, el error se detectó antes de que entrase en servicio, y de este modo se pudo corregir sin que hubiese que lamentar desgracias; para realizar los cambios, se contrató a una empresa estadounidense que previamente había asesorado a la Royal Navy británica con los problemas surgidos en el proyecto de sus clase Astute.

Los cascos de los cuatro primeros submarinos S-80 han sido alargados, pero el programa ha sufrido un retraso de años con consecuencias múltiples y todas malas: la Armada española tuvo que realizar un gasto imprevisto para alargar la vida de algunos de los S-70 para no quedarse sin barcos operativos, algunos de los concursos como el australiano han rechazado ya el modelo español y para colmo la prensa ha hecho objeto de rechifla de unos barcos que cuando alcancen su madurez operativa estarán entre los más dignos de su tipo en el mundo. Quizás entonces, cuando puedan demostrar de qué son capaces, puedan ser competitivos de nuevo.





SOFTWARE ESPAÑOL PARA LOCALIZAR TERRORISTAS

Dos expertos en ciberseguridad españoles han desarrollado OSRFramework, una herramienta de investigación 'open source' para seguir nuestro rastro digital en 220 plataformas.


Foto: Abu Talha Al-Almani, el rapero alemán que se convirtió el terroristaAbu Talha Al-Almani, el rapero alemán que se convirtió el terrorista

Denis Cuspert, Abou Maleeq, Abu Talha Al-Almani, Deso Dogg. Con esos cuatro nombres (el alemán, el islámico, el de guerra y el artístico) y unos cuantos datos generales sobre su vida, dos expertos en ciberseguridad españoles se propusieron hace unos meses seguir el rastro digital del rapero berlinés que se marchó a Siria para unirse al Estado Islámico. Acusado por la ONU de aprovisionamiento de armas, búsqueda de financiación o captación de nuevos reclutas, Cuspert era conocido como el Goebbels del ISIS por sus vídeos propagandísticos.

Cuando Yaiza Rubio y Félix Brezo comenzaron a investigar, se especulaba con la posibilidad de que estuviera vivo o muerto. Tras generar automáticamente correos y alias que podría haber utilizado en redes sociales y foros, identificar las plataformas en las que posiblemente se hubiera dado de alta con esos nombres y atar cabos, consiguieron constatar que este yihadista radical (o bien alguien que se hacía pasar por él) sobrevivía virtualmente.

Descubrieron en poco tiempo posibles perfiles en Hangouts con sus nombres islámicos, una cuenta en el sistema de comentarios Disqus y otra activa en Twitter asociadas a su sobrenombre rapero, e incluso averiguaron que, en el momento de la investigación, estaba conectado en la popular plataforma de videojuegos Steam solicitando a otro "soldado" derribar la web de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense.

Una pista les llevó a otra y encontraron los perfiles de otros posibles miembros del ISIS, tanto en Steam (donde había grupos, actualmente eliminados, con más de 1.500 usuarios) como en otras plataformas.

El posible perfil de Abu Talha Al-Almani en Steam. El usuario Blaze le informa de que ha derribado una página web 'no creyente'. '¡Buen trabajo, soldado! Tú eres hasta el momento nuestro mejor especialista TI, por favor ve a por nsa.gov', responde Al-Almani

El posible perfil de Abu Talha Al-Almani en Steam. El usuario Blaze le informa de que ha derribado una página web 'no creyente'. '¡Buen trabajo, soldado! Tú eres hasta el momento nuestro mejor especialista TI, por favor ve a por nsa.gov', responde Al-Almani

Lo más sorprendente no es solo que estos dos analistas de inteligencia identificaran estas identidades digitales, sino que lo hicieran con OSRFramework, una herramienta open source que ellos mismos han desarrollado para agilizar considerablemente su trabajo y el de todo aquel que quiera utilizarla.

"En investigaciones que hemos tenido que hacer en el pasado, nos venía por ejemplo un nombre de usuario que había hecho una actividad delictiva en la Red y lo primero que hacíamos era buscar en Twitter, luego en Facebook... Hasta que nos dimos cuenta de que con esta herramienta podríamos buscar donde nos interesara", explica Félix Brezo a Teknautas.

No es solo cosa de policías o detectives privados. Si no te dedicas a localizar terroristas internacionales como Cuspert, que murió finalmente en Siria tras el impacto de un misil estadounidense, también puedes seguir las huellas en redes sociales o foros de cualquier otro sujeto que, por una u otra razón, te resulte relevante.

Necesitarás algo de ayuda o ciertos conocimientos de programación, eso sí, para sacar el máximo partido a este Gran Hermano de padres españoles que Rubio y Brezo presentaron en la pasada edición del Cybercamp.

Tú también puedes ser detective en la red

Cualquiera puedes utilizar y mejorar el software que Rubio y Brezo han ideado para investigar a usuarios en fuentes abiertas, ya que todo el código está disponible en GitHub. OSRFramework busca un alias en 220 plataformas diferentes, desde redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, Periscope o LinkedIn hasta plataformas como Forocoches, Kickstarter, Minecraft, Pornhub, Skype, Spotify, SoundCloud, Ustream, Menéame, Youtube o Bitcoin Talk.

Pese a que su función es similar a la que ya realiza Namech_k, una página utilizada tradicionalmente para comprobar si un nombre de usuario está disponible en decenas de plataformas, OSRFramework supone una mejora considerable, ya que es capaz de bucear también por la deep web.

Puedes generar un montón de cuentas en base a ese alias de forma automatizada y luego verificar si se han dado de alta en Gmail, en LinkedIn o en Skype

De esta forma, se pueden rastrear identidades digitales incluso en sitios que requieren usuario y contraseña para acceder al contenido (por ejemplo, foros yihadistas). Además, al tratarse de software libre, quien lo desee puede modificar el código para que el sistema integre una nueva plataforma.

Al igual que en el caso del rapero que se unió al Estado Islámico, los potenciales investigadores pueden buscar tanto por un nombre de usuario que ya conocen como por los que la plataforma les sugiere a partir de datos como el nombre, apellidos o números de teléfono.

"Puedes generar un montón de cuentas en base a ese alias de forma automatizada y luego, con esa lista de contactos, ya verificas a ver si se han dado de alta en Gmail, en LinkedIn o en Skype", señala Yaiza Rubio. La recuperación de contraseñas de algunas páginas también arroja pistas sobre el correo electrónico de un usuario: pueden tirar del hilo a partir del patrón que esconde (con asteriscos) la propia dirección oculta.

Facilitar la labor policial o de los investigadores

OSRFramework cuenta con otros módulos para que te conviertas en un auténtico detective en internet: permite localizar teléfonos vinculados a spam, verificar la existencia de un correo electrónico, consultar si ha sido filtrado en haveibeenpwned.com (y por tanto ha sido comprometido) o buscar información sobre cuentas de Bitcoin en la cadena de bloques de blockchain.info.

Aunque obviamente el rompecabezas tiene que componerlo el propio detective, ya sea profesional o amateur, OSRFramework simplifica mucho la tarea: responde automáticamente a sus deseos y es capaz de integrar una nueva plataforma en solo cinco minutos.

Su eficiencia ha hecho posible que Brezo y Rubio no solo localizaran en la Red diferentes perfiles relacionados con Denis Cuspert. También les ha permitido encontrar los nombres de 600 perfiles de Twitter asociados al ISIS, que Anonymous había difundido hace unos meses, en otras redes sociales.


OSRFramework permite realizar peticiones a las plataformas para verificar si los usuarios existen. Gracias a ello, Brezo y Rubio pudieron descubrir nuevos perfiles de posibles miembros del ISIS

Ayudados por su herramienta, averiguaron las vías de comunicación de estos usuarios (como Twitter, Skype e Instagram, además de la plataforma para compartir texto JustPaste.it), confirmaron su presencia en los países occidentales (encontraron a dos en España), descubrieron la existencia de bots propagandísticos y comprobaron que los radicales islamistas difundían sus direcciones de correo en imágenes dentro de los propios tuits para evitar que fueran rastreadas.

Rubio y Brezo creen que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (a los que ellos mismos envían información cuando consideran que es relevante), los investigadores privados o los departamentos de recursos humanos de las empresas más exigentes también pueden beneficiarse de OSRFramework para examinar las vidas digitales de sus objetivos.


Algunas compañías, además, podrían usar esta herramienta precisamente para lo contrario: diagnosticar el nivel de exposición en la Red de sus empleados y evaluar así el riesgo de que algún espía cibernético utilice esa información para conseguir acceso no autorizado. A quien no le guste pensar que un Gran Hermano de código abierto sigue sus huellas en la Red, ya puede aliarse con él para borrarlas. Por suerte, está al alcance de todos.

CONTRA EL CONSENSO III

Este es el tercer artículo en contra del consenso, los otros dos están aquí y aquí, que nos está llevando no solo a hacer de la crisis económica un obstáculo insalvable, sino que está acabando con el Partido Popular por traicionar a sus votantes y abandonar sus principios.



Explicaba Margaret Thatcher, a propósito de su llegada al Gobierno en un momento en el que no sólo Reino Unido sino el mundo entero se hallaba incurso en una gran recesión, que lo tentador habría sido gobernar a la defensiva mediante una “política de falsa prudencia”, lo que habría implicado no recortar los impuestos sobre la renta cuando los ingresos caían abruptamente; no eliminar el control de precios a pesar de que la inflación se disparaba y alcanzaba cotas superiores al 10% anual; no eliminar las ayudas industriales ante la creciente recesión; y no meter en vereda al sector público cuando el sector privado, muy debilitado, era incapaz de crear empleo.

Sin embargo, la hoja de ruta que Thatcher y sus colaboradores habían preparado trabajosamente durante años desde la oposición era incompatible con la política de la falsa prudencia. Y claro, aquellas condiciones económicas tan adversas con que Thatcher se topó al llegar a Downing Street redujeron ostensiblemente la velocidad a la que esperaba regenerar el Reino Unido. De hecho, inicialmente parecieron agravar la crisis. Pero esas adversidades fueron una motivación añadida que le hizo redoblar sus esfuerzos. “Estábamos remontando contra corriente y tendríamos que esforzarnos mucho si queríamos llegar a la cima”, escribiría más tarde.

Tras no pocas lágrimas, sudores y esfuerzos, los británicos finalmente no sólo superaron la crisis sino que salieron reforzados de ella. En realidad, Margaret Thatcher hizo mucho más que revertir la imparable decadencia de Reino Unido: evitó la catástrofe.

Aunque la cuestión no es valorar la idoneidad de las políticas que la “dama de hierro” aplicó para rescatar a Reino Unido de su crisis más grave desde la Gran Recesión, cabe recordar que al final de la década de los 70 lo que se demostró inservible fue el colectivismo, aunque, por lo que parece, muchos de nuestros jóvenes lo desconozcan y no pocos mayores lo hayan olvidado. Sin ir más lejos, valga como dato que en Reino Unido el tipo máximo impositivo era por aquel entonces ni más ni menos que del 83% y el mínimo del 33% (sin exenciones), que el sector público se expandía sin control desde el final de la Segunda Guerra Mundial, que los dogmas de la izquierda fiscalizaban todas y cada una de las decisiones políticas de los sucesivos gobiernos y que, en la práctica, la socialdemocracia –y depende de en qué materias, el socialismo puro y duro– se había institucionalizado. Y sin embargo, los británicos cada vez vivían peor.

Pero más allá del debate sobre la implementación de determinadas reformas estructurales, lo verdaderamente importante, lo que marcó la diferencia, fue que Thatcher identificara el consenso como el más peligroso sucedáneo de la política. Ese es, quizá, su más importante legado. Y tenía razón. El consenso, tan estúpidamente sacralizado, no es más que un recurso que permite a los políticos soslayar, de común acuerdo, cuestiones en las que sus diferencias ideológicas –o de intereses– son insuperables. Mediante este subterfugio, vendido como la quintaesencia de la prudencia, la clase política procrastina los problemas y los deja macerar hasta que se vuelven irresolubles.

En dirección contraria

Salvando las enormes diferencias entre España y Reino Unido, especialmente en lo referente a la calidad institucional, la preparación e integridad de la clase política, la vertebración de la sociedad civil y la capacidad de las élites, no cabe duda de que la pasada legislatura ha sido el paradigma de esa política de falsa prudencia de la que Thatcher renegó desde el mismo instante en que pisó Downing Street. Exceptuando los ajustes “impuestos” por Bruselas (ajustes que, por otro lado, se han demostrado coyunturales y no estructurales), en todo lo demás Mariano Rajoy, y su comando de abogados del Estado, cuya visión leguleya del mundo es incompatible con la prosperidad, ha gobernado en dirección contraria, abrazándose a la política de la falsa prudencia como un borracho se abraza a una farola.

Rajoy no sólo no redujo los impuestos sino que llevó a España a ser el tercer país de Europa en esfuerzo tributario. No sólo no puso coto al sector público sino que, mediante diferentes argucias presupuestarias, primero lo mantuvo y después lo expandió. No sólo no desmontó los entramados burocráticos que atenazaban la generación de riqueza sino que llenó de excepciones ininteligibles una legislación ya de por sí inescrutable para el más avezado asesor. No sólo no alivió de cargas al sector privado sino que se aseguró concienzudamente de que el brutal ajuste que supuso la crisis recayera íntegramente sobre quienes habitaban en él. Y lo peor, no sólo no reformó un modelo político agotado y extraordinariamente ineficiente, auténtica prima de riesgo de España, sino que lo dejó con la espoleta cebada.

Pese a todo, Rajoy no es más que el tapón al final de un cuello de botella. El auténtico problema es este régimen basado en el consenso, donde no hay lugar para las convicciones y en el que todos luchan para insertarse en el sistema, no para cambiarlo.

Régimen responsable, entre otras cosas, de que la sostenibilidad de las pensiones haya sido sistemáticamente aplazada, hasta que se ha resuelto en falso estableciendo un mecanismo de ajuste automático que hará que los ingresos de los futuros pensionistas, supeditados como están a la curva demográfica, a la ocupación y a los salarios, sean cada vez más insignificantes. Como también es responsable de que el modelo educativo español no se pueda reformar; o de que la cuestión territorial no se sometiera a criterios de eficiencia, se dejara pudrir y haya devenido en este secesionismo falsario, esperpéntico e interesado; o que los burócratas, con su pensamiento estrecho, hayan acaparado la política y, en consecuencia, la libertad económica no haga más que menguar.

El Confidencial 05.01.2015

viernes, 1 de enero de 2016

¿TIENE ESPAÑA SOLUCIÓN?

¿Tiene España solución?

Vivimos una crisis general. Los partidos están deshechos, rotos, sin liderazgo real ni programa político. El sistema electoral es un fraude que además de sobredimensionar a los secesionistas no genera instituciones verdaderamente representativas ni gobiernos fuertes. El Estado de las Autonomías ha fracasado. No ha servido para contentar a los nacionalistas, sino todo lo contrario: abrir una vía para la independencia, al tiempo que ha creado identidades nacionales donde antes no había nada más que patriotismo de campanario, aumentando la burocracia, el gasto público, y la dependencia del ciudadano del gobierno regional de turno. Pero es que, además, en estos cuarenta años de régimen del 78, no se ha creado una sociedad civil, sino un Estado gigantesco sobre la base del consenso socialdemócrata.

Los mejores profesionales de las clases medias son apartados de la política, que es acaparada por tecnócratas ambiciosos, mediocres gestores de lo público, que conforman una “clase política”. Así, entre la apatía y el desdén, la sociedad se ancla a la dictadura de lo políticamente correcto, generando una mentalidad colectiva que no tiende a una democracia de más calidad, sino a formas autoritarias de gobierno tecnocrático, revestido, eso sí, de un discurso “democrático”. En esta situación, ¿cómo no se va a poner en cuestión la Constitución del 78 y la Transición, si fueron un parche que no ha puesto los pilares de una democracia sólida para una sociedad madura?

Cuando Ortega pronunció en marzo de 1914 la decisiva conferencia “Vieja y nueva política” lo tuvo claro: “asistimos al fin de la crisis de la Restauración, crisis de sus hombres, de sus partidos, de sus periódicos, de sus procedimientos, de sus ideas, de sus gustos y hasta de su vocabulario”. Estamos otra vez en 1914.

En una crisis de régimen lo primero que ha de cambiar son los partidos. El PP es una organización agotada, que ha adoptado la mentalidad y la política socialdemócrata, con un discurso economicista sin más principio que el consenso, y empeñado en una política social para “combatir” a la izquierda. La dirección de Rajoy, así, ha conseguido la desaprobación de todos los grupos del centro derecha: desde los liberales, traicionados en 2011, hasta los conservadores. La pérdida de 3,5 millones de votos y, lo que es peor, la desafección y falta de ilusión tras desaprovechar una legislatura de mayoría absoluta, son determinantes.

En consecuencia, la renovación del PP debería ser completa. Rajoy no tiene ninguna de las características del liderazgo –no crea lealtades fuera del círculo de poder, ni comunica confianza-, por lo que es inapropiado para tiempos de crisis. La oligarquía que ha reunido en torno suyo, y él, han de irse y dejar paso a una dirección nueva que impulse el partido hacia una democracia interna y continua que implique al afiliado –no basta con elegir al cargo desde abajo; hay que fiscalizar sus decisiones–, que promueva el contacto con la sociedad, y que aplique técnicas de comunicación distintas. Ese nuevo PP debe recuperar la ideología, dar la batalla de las ideas, tener un discurso político identificable basado en el liberalismo, en devolver al individuo la iniciativa, liberándolo de la dependencia estatal. Porque ahora, en su combate de perfil bajo por “el centro”, no genera simpatías ni votos. No se han enterado de que hay un centro derecha español numeroso que desea votar, pero al que no se le dan argumentos suficientes. El nuevo PP, si es que llega, tiene que desarrollar una estrategia de implicación social y creación de “sociedad civil”; es decir, vincularse con los movimientos sociales y captar a los mejores, no a gestores vasallos.

El PSOE vive en el solar populista que dejó Zapatero, generador de la “democracia sentimental” en la que vivimos y sobre la que se ha desarrollado Podemos. El socialismo español es un reflejo del Estado de las Autonomías: no hay un proyecto unificador y general, sino que mandan los barones. El ascenso y caída de Pedro Sánchez ha sido la culminación de ese mal modo de funcionamiento interno, de un discurso anti-derecha trasnochado y destructor, y del abrazo a un populismo socialista que ha sido su tumba electoral. Desde el momento en que el PSOE no es la alternativa estando en la oposición, se puede considerar muerto. Cuanto más tiempo tarde Pedro Sánchez en reconocerlo, convocar un congreso e irse, más paladas de tierra habrá echado Podemos sobre la tumba del PSOE.

La solución parece pasar por Susana Díaz, la recuperación del discurso nacional, y la vuelta a la identificación entre el líder, la dirección federal y las bases. Ese “nuevo” PSOE tendría dos opciones: apoyar a un gobierno del PP en minoría, aprovechando ese tiempo para fortalecerse como alternativa, o forzar unas nuevas elecciones con un líder, mensaje y actitud distintos. Y lo tienen sencillo, porque el régimen del 78 está pensado para la socialdemocracia; solo les falta combinar un líder respaldado por el partido y un programa con sentido de Estado, europeo, no emocional ni populista.

Podemos representa el fallo del régimen, ese populismo autoritario que tergiversa el sentido de la democracia, que ha crecido al socaire del consenso socialdemócrata y de la sentimentalización de la política. Ni siquiera es un partido; es un conglomerado de grupúsculos más o menos antisistema, locos por la ingeniería social, por definir hasta el más mínimo detalle de la vida pública y privada. 

El PP de Rajoy creyó que alimentar a Podemos, en esa equivocada estrategia del miedo y del fraccionamiento de la izquierda, les iba a beneficiar, pero los podemitas marcaron la agenda política, el lenguaje y se ganaron al votante del odio. Y Pedro Sánchez pensó que la alianza con Podemos para lograr un “mapa rojo” de España fortalecería su posición, cuando en realidad ha dado alas a los de Pablo Iglesias como alternativa al PP. La solución a Podemos, verdadero ganador del 20-D porque el régimen está sin pulso, es no convertirlos en la alternativa y que los medios de comunicación, a los que tanto deben, traten sus casos de corrupción, financiación y delitos penales con la misma saña que hacen con el resto de partidos.

Ciudadanos ha sido el gran fiasco de estas elecciones. Hicieron una horrenda campaña electoral, que sobreexpuso a Albert Rivera y lo equiparó a la vez con el antisistema Iglesias y con Adolfo Suárez, y que transmitió el mensaje de que votar a C’s era inútil porque no darían su apoyo a nadie si no gobernaban. Sin estructura de partido nacional estable, lleno de arribistas e ingenuos, con un programa hoy socialdemócrata y mañana liberal, la campaña diseñada por los asesores de Rivera entrará en los manuales de marketing electoral como contraejemplo. Es el partido que tiene menos solución. No tiene espacio político, y pasó su oportunidad de convertirse en el aglutinador del centro izquierda español. Sin embargo, aún tiene un servicio que prestar: la gobernabilidad. Rivera debería librarse de ingenieros sociales, esos amantes de la pizarra y del cursillo de oratoria, y volver a la defensa de unos principios, pero con profundidad y seriedad, rodeándose no de vasallos, sino de los mejores. Difícil.

Muchos cambios, pero no imposibles. Ya decía Ortega en esa conferencia que al hablar de la nueva política no iba a “inventar ningún nuevo mundo”, solo quería una España “vertebrada y en pie”.


LA BATALLA DE RANDE DE LOS CUATRO EJÉRCITOS, UNA DE LAS MÁS DURAS DE NUESTRA HISTORIA


Vientos muy potentes venían persiguiendo a la flota española del tesoro, que a duras penas había rebasado las Azores. Algunas velas llevaban heridas rasgadas y las violentas mareas propias de septiembre y octubre en esas latitudes, a ratos embarcaban agua por las troneras inferiores, mientras una mar arbolada amenazaba con mayores. Una flota francesa compuesta por una veintena de veloces fragatas daba cobertura al mayor envío de plata y oro conocido desde la conquista de América y el tiempo apremiaba para llegar a Galicia, pues otra flota anglo-holandesa estaba presta, apostada ochenta millas al norte de Finisterre para hacerse con aquel descomunal tesoro, y ello impedía descargar con solvencia lo que de manera rutinaria se venía haciendo con regularidad desde hacía casi doscientos años. 

Hay que recordar que por aquel entonces, la Casa de Contratación de Sevilla tenía la exclusiva de la valoración de carga estibada y de hacer llegar el quinto real a la Corona. Cualquier otro lugar no era “apto” para ello pues infringía los intereses de un entramado establecido desde in illo tempore .



Los ingleses no veían con buenos ojos una alianza entre los Borbones franceses y españoles por las repercusiones que podría acarrearles

Por aquel entonces, tres naciones protestantes, Inglaterra, Austria y Holanda habían declarado la guerra a los borbones franceses que pugnaban contra el candidato de los primeros, que era un Habsburgo llamado Carlos de Austria. Felipe de Anjou, que era nieto del rey-sol Luis XIV –"el Estado soy yo"–, disputaba el trono de España tras la desgraciada e infértil esterilidad del monarca español, Carlos II, que acabó muriéndose como quien no quiere la cosa, el día uno de noviembre del año 1700.

Hay que recalcar que para entonces Inglaterra, potencia naval de primer orden, disputaba la hegemonía de los mares a una España que ya mostraba síntomas de agotamiento. Los ingleses no veían con buenos ojos una alianza entre los Borbones franceses y españoles por las repercusiones que podría acarrearles.

Este rey español con aspecto de mequetrefe, raquítico y majara perdido en el sentido literal de la palabra, extinguiría a los Austrias peninsulares. El legado que dejo la sucesión de Carlos II de España, benévolamente llamado “el hechizado”, fue por pasiva y por activa una guerra más como herencia a un reinado de incompetencia incalificable. Y en estas estábamos cuando se iba a producir la batalla de Rande.

Dejación de responsabilidades

Una vez llegados los catorce galeones y su potente escolta francesa al albergue natural de Rande, y prácticamente metidos con calzador por la premura de evitar un encuentro en mar abierto con las ´ágiles naves inglesas, dejaron a retaguardia la cobertura de las fragatas galas mientras más de tres mil hombres entre paisanos, marinos y soldados se afanaban en descargar a la mayor brevedad la totalidad de la plata y oro en un millar de carretas de bueyes decomisadas a tal efecto a la población local a cambio de irrisorias indemnizaciones. Un contador facultado y destacado desde la Corte con poderes especiales para fiscalizar la carga llegó como una exhalación desde Valladolid para organizar el tema. Los angloholandeses ya estaban entrando en la ría y no había tiempo para descargar las toneladas de joyas, piedras preciosas, pieles y cueros que quedaban en las bodegas, aligerados a los autóctonos de allende los mares. Además, sucedía que Manuel Velasco de Tejada, el almirante español que comandaba la flota junto al francés Chateau-Renault, había hecho una probable dejación de responsabilidades y durante tres años había evitado navegar hacia lo profundo del océano con el pretexto de que había demasiada piratería por aquellos pagos. Al parecer el marino en cuestión vivía en un variopinto concubinato rodeado de mulatas no aptas para corazones de frágiles texturas (otro más de los desgraciados aristócratas que han carcomido nuestra historia pasada e hipotecado la actual y la futura).

Lo tremendo del caso es que el monto o valor aproximado según los estudiosos del tema podría haber ascendido a la escandalosa cifra de 50.000 millones de euros al cambio actual, así, tal cual. Un documento probatorio encontrado en el Archivo de Indias sevillano apunta a que la cantidad podía ser superior a la estimada por los rácanos contables que, en origen, allá en Veracruz, elevaban la picardía a rango de arte, convirtiendo la natural gravedad de los objetos en una original suspensión portante o en una colosal sisa a gran escala. El caso es que Velasco, para embarcar el máximo de plata y oro, había aligerado imprudentemente los galeones reduciendo su capacidad de fuego a menos de la mitad, y esto lógicamente tendría sus consecuencias.

Para ponernos en situación, el almirante ingles Rooke, venía del asedio de Cádiz con un amargo sabor y desquiciado. Después de haber perdido diez navíos de línea de gran porte y seis rapidísimas fragatas durante el infructuoso asalto a la incombustible y antiquísima ciudad ventana del Atlántico, y quería hacer caja a toda costa para no ser defenestrado por el severo almirantazgo insular.

Para cuando entraban por la barra de la ría en su comunión con el mar, los galeones habían sido vaciados de más del ochenta por ciento de su carga. Quedaban algunas plantas para el nuevo jardín botánico del monarca, cueros y pieles; poca chicha. El recaudador Juan Larrea, enviado especial del rey, había cumplido competentemente con su tarea.

Los gallegos venían sufriendo desde el principio de la larguísima e intermitente confrontación hispano-inglesa duras represalias por parte de la marina de este país. Hay que recordar que ya el almirante Tovar y sus castellanos, allá por el año 1380, habían remontado con veinte galeras y naos el Támesis e incendiado la ciudad portuaria de Gravesend, en el condado de Kent y a menos de 20 kilómetros de Londres, causando una notable impresión entre el público local. En este toma y daca, las costas gallegas fueron muy maltratadas por los anglos como respuesta a las múltiples incursiones de los españoles a las islas británicas, que todo hay que decirlo.

Dicho esto, cuando ya las naves angloholandesas habían embocado la ría de Vigo en medio de la mágica e inquietante bruma local, una enorme milicia de cabreados autóctonos de alrededor de 12.000 efectivos estaban esperándoles por si ponían pie en tierra. Los voluntarios que se presentaron al “evento” triplicaban en número las armas disponibles. Los pescadores locales habían contado un número aproximado de 190 naves enemigas y todavía quedaban cuatro de las propias por descargar. Era el 22 de octubre del año 1702.

Desde Teis, Rande y Corbeiro una lluvia de fuego caía sobre la flota invasora. En medio del fregado, más de una docena de buques adversarios quedaron varados alrededor de la Isla de San Simón contra los bajíos, mientras buscaban posiciones ventajosas. 

Paradójicamente, el tema se estaba complicando más allá de la apariencia inicial de que la organizada resistencia diseñada por los dos almirantes de la flota hispano francesa, Velasco de Tejada y Chateau-Renault, daba a entender. Las baterías de Rande y Corbeiro habían sido tomadas al asalto al ser agotada toda la munición de los defensores. No se hicieron prisioneros. Estas mismas baterías serían las que luego dispararían a la flota francesa de protección que luchaba a la desesperada en un espacio cada vez más reducido. Mientras, en ese lapso, solo había dado tiempo para descargar dos de las cuatro naves pendientes de ello. En ese aciago día, sólo un buque holandés, el Vrijheid de dos mil toneladas de porte, se había cepillado a media docena de fragatas francesas .

Visto el panorama, Velasco y Renault acordaron incendiar las naves con todo lo que restaba dentro, como así sucedió. Dicho y hecho, Velasco se tiró al agua cuando ya era cierto que uno de los galeones, el Santo Cristo, ardía como una tea –hoy todavía se puede observar su fantasmal figura entre las bateas de mejillones–. A continuación, como quien no quiere la cosa, se fue nadando hasta el buque inglés más cercano y se rindió.

Dando ejemplo a sus oficiales y en medio de la enorme nebulosa de humo que cubría esa sección de la ría, siguiendo el código de cualquier buen comandante, el almirante francés sería el último en abandonar su barco.



En aquel nefasto día, tres naves españolas serían conducidas a alta mar, todavía con carga suficiente como para disimular el fiasco. El balance del monto de lo capturado fue magnificado en exceso. Desde el punto de vista de la apuesta, fue un desastre para todas las partes en contienda en aquella durísima batalla. La sorpresa de los atacantes fue mayúscula al ver el exiguo resultado en relación con la inmensa inversión de fuerzas puesta en juego. La gran mayoría de lo estibado en las embarcaciones fue puesto a buen recaudo. Para lavar la cara ante aquella victoria-desastre, se acuñaron monedas conmemorativas con el aval del dudoso prestigio obtenido.

En su viaje a las profundidades, salvo dos galeones españoles y tres fragatas francesas capturadas y remolcadas; en el espectral lecho marino queda la memoria sellada por el lodo acumulado tras siglos, de cerca de 2.500 almas –la mitad de ellas de nuestros vecinos galos–, de la práctica totalidad de la flota hispano-francesa y de una parte del tesoro, cuyo monto hoy en día sigue sujeto a debate.

Un día malo lo tiene cualquiera.